Sonsoles Ónega relata el miedo que sintió con la enfermedad de su hijo

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La vida de Sonsoles Ónega cambió de la noche a la mañana hace cuatro años, cuando diagonisticaron diabetes tipo 1 a su hijo Gonzalo. La periodista, amiga de la reina Letizia y presentadora de Ya es mediodía y Ya son las ocho, ha contado en una entrevista concedida a Jesús Vázquez en Mtmad, los primeros síntomas de enfermedad que mostró el niño. "Yo me di cuenta porque tenía ganas de hacer pipí todo el rato y tenía mucha sed permanentemente", ha reconocido. "Entonces fue a Google, busqué y... ¡Dios mío!", ha exclamado. Sonsoles confirmó sus sospechas en la consulta del médico. "Le hicieron una prueba de sangre en el dedo y ya estaba alto", ha comentado antes de revivir el momento más duro de esta dolencia. "Esta madre ignorante, en el camino del ambulatorio al hospital Puerta de Hierro, se le ocurre darle un batido de chocolate porque el niño iba en ayunas... Ingresó con más de 500 de azúcar, lo normal es de 70 a 100", ha relatado con cierto sentimiento de culpa. 

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Sonsoles Ónega
Sonsoles Ónega

En ese momento, la periodista se asustó muchísimo. "Tú piensas que el niño se te va porque de repente lo encuentras con cuatro vías, metiéndole insulina... Estuvo ingresado tres semanas, porque luego tienes que aprender a llevar la enfermedad, y yo me quería morir porque me preguntaban qué había desayunado el niño y yo decía batido de chocolate". 

"Tuve miedo. Un hijo enfermo es lo peor que a una persona le puede pasar, eso es así, no te hablo ya de perder a un hijo", ha añadido. "La enfermedad la vives de otra manera, no solo te afecta a ti sino que afecta a todo el equipo, pero tienes que aprender a vivir con ella y sacar lo más positivo. Yo creo que hace niños más responsables, más conscientes. Gonzalo es muy disfrutón. El día que levantas un poco la mano y le das una chuche es fiesta para él", ha asegurado la presentadora, que mantiene una relación sentimental con el arquitecto gallego César Vidal Abellás

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Sonsoles Ónega, con su novio, el arquitecto César Vidal
Sonsoles Ónega, con su novio, el arquitecto César Vidal

Afortunadamente, Gonzalo, que ahora tiene ocho años, tiene una vida totalmente normal, según ha contado su madre. "Los niños con diabetes tienen que tener control, sí, porque la actividad física reduce los niveles de azúcar en sangre. Tienen que tener cuidado para que no les de una bajada muy brusca de azúcar, pero es lo único", ha señalado. Este control obliga a Sonsoles a estar muy pendiente del pequeño también por las noches. Cada tres horas tiene que comprobar sus niveles y si es necesario darle algo de comer, como un yogur. "Gonzalo duerme bien y come dormido", ha dicho entre risas, demostrando que han sabido adaptarse perfectamente a la situación. 

Tras el diagnóstico de Gonzalo, que también es celiaco, Sonsoles decidió cambiar la alimentación de toda la familia y cree que fue un acierto. "Yo era una persona de 1,56 (metros) gorda. He perdido 12 kilos con ejercicio físico y cambio de alimentación, solo eso no me he operado", ha asegurado. "Cuando reduces los hidratos de carbono y quitas los azúcares procesados además, multiplas tu energía", ha concluido. 

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