La sombra de Gadafi vuelve a planear en el mundo: así es su hijo, Saif el Islam, aspirante a presidente de Libia

·4 min de lectura

Durante 42 años Muamar el Gadafi gobernó con mano de hierro Libia. Cuatro décadas convulsas en las que el país norteafricano fue considerado durante mucho tiempo como patrocinador del terrorismo antes de convertirse en miembro pleno de la comunidad internacional, con países como Estados Unidos, Francia o Reino Unido visitando Trípoli y respaldando de facto la figura del dictador.

Sin embargo, en el año 2011 la Primavera Árabe llegó al país y la brutal represión del Gobierno libio contra los manifestantes provocó una oleada de indignación en Occidente que desembocó en apoyo militar a los rebeldes. El 20 de octubre Gadafi era asesinado y se abría una etapa de esperanza en Libia que pronto se iba a convertir en caos y en un conflicto enquistado que se mantiene una década después.

Ahora un nuevo Gadafi, Saif el Islam (Espada del Islam), el segundo de los hijos del antiguo gobernante libio, se presenta como candidato a presidente del país, unas elecciones que pretenden llevar la paz por fin, pero que se enfrentan a numerosas dificultades.

Saif al-Islam Gaddafi en una foto cuando su padre todavía gobernaba en Siria. (Photo by jason florio/Corbis via Getty Images)
Saif al-Islam Gaddafi en una foto cuando su padre todavía gobernaba en Siria. (Photo by jason florio/Corbis via Getty Images)

Y desde luego en un país roto por los enfrentamientos, teñido de dolor durante 10 años, que venía de una dictadura sangrienta las cuatro décadas anteriores, no parece que un miembro de la familia Gadafi sea el perfil más adecuado para iniciar una reconciliación nacional.

Saif era visto como el sucesor natural de su padre. Elegante e influyente, habla perfectamente inglés y durante años se le consideró como un reformista muy del gusto de Occidente. 

Mientras que Muamar se presentaba como alguien extravagante e imprevisible, su hijo destacó como un gran negociador en asuntos clave como el abandono del programa libio de armas nucleares o la liberación de seis sanitarios (cinco enfermeras búlgaras y un médico palestino) acusados de inocular sida a 400 niños.

De su mano parecía que Libia podía embarcarse en una época de cambios notables e incluso Saif tenía vínculos cercanos con la corona británica, ya que se reunió en un par de ocasiones con el duque de York.

Sin embargo, la revolución del 2011, al calor de las Primaveras Árabes que sacudían la región, mostró la verdadera cara del teórico sucesor y la máscara cayó. El régimen reprimió con dureza las manifestaciones pacíficas y rápidamente la situación derivó en conflicto armado.

Cuando los rebeldes se acercaron a la capital, Saif juró "luchar hasta el final" contra los insurgentes, acusándoles de "borrachos, matones y terroristas". Advirtió que lucharían hasta la última bala y que "ríos de sangre inundarían Libia".

De hecho, no es casualidad que la indumentaria que ha elegido para anunciar su candidatura sea muy similar a la que usó su padre para amenazar a los manifestantes en los primeros días de protestas.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un tuit no disponible por tus preferencias de privacidad

Su papel en la represión significó también que Saif fuera perseguido por la Corte Penal Internacional, acusado de crímenes de lesa humanidad, aunque el tribunal nunca pudo juzgarlo.

Tras la caída del patriarca, los hijos corrieron distinta suerte. Algunos murieron, otros se exiliaron y el resto mantuvo en todo momento la esperanza de recuperar el poder. En el caso de Saif terminó detenido en la ciudad de Zintan y fue condenado a muerte en un pelotón de fusilamiento.

"No tengo miedo de morir, pero si me ejecutan después de un juicio así, simplemente deberían llamarlo asesinato y lidiar con ello", aseguraron sus abogados.

Sin embargo, la milicia que le mantuvo preso decidió liberarlo en 2017 y desde entonces poco se conocía desde su paradero, hasta su aparición de este 14 de noviembre de 2021 para anunciar su candidatura a las presidenciales del 24 de diciembre.

Lo hace con un aspecto muy diferente. Ahora luce barba y no lleva sus tradicionales gafas.

Unos comicios convulsos

Gadafi no parte como favorito en unas elecciones en las que es difícil que se produzcan grandes cambios. El país sigue dividido en dos Gobiernos antagónicos en conflicto permanente. El este está liderado por el mariscal Hafter, mientras que en Trípoli se asienta el Gobierno de Acuerdo Nacional, reconocido por la ONU. 

Estos comicios tienen como objetivo el cese de las hostilidades e intentar darle una salida política al conflicto, sin embargo, parece difícil que con una figura tan controvertida como Saif sea posible. De momento falta apenas un mes para saber qué dictan las urnas, aunque la opción del aplazamiento por falta de consenso cada vez toma más forma.

EN VÍDEO I 550 expertos internacionales señalan a la India como el país más peligroso para las mujeres

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente