La sombra del 'chanelazo' es alargada: lo mejor y lo peor de la presentación de los candidatos al Benidorm Fest 2023

Blanca Paloma (Photo: RTVE)
Blanca Paloma (Photo: RTVE)

Blanca Paloma (Photo: RTVE)

TVE tiene una difícil papeleta. Tras exprimir el éxito de Chanel en Eurovisión, la nueva hornada del Benidorm Fest ha hecho este sábado su presentación en una gala contraproducente por el buen sabor de boca que dejó la primera edición del nuevo formato de preselección.

Ante la profesionalidad y el bagaje de Rigoberta Bandini, Tanxugueiras, Rayden o Varry Brava, una buena parte de los candidatos de este año fallaron en su primera experiencia con el directo. Cuesta ver la fórmula del éxito que encumbró a Chanel en muchos de ellos, aunque siempre hay honrosas excepciones que permiten al eurofán seguir soñando con repetir el ‘chanelazo’.

Y eso que la última representante española estaba en boca de todos. En el guion de los presentadores, en el inicio del show y hasta a tamaño real fabricada en cartón en la grey room. Incluso, las imprudentes integrantes de E’Femme, la girlband de esta edición, llegaron a decir que ellas eran como Chanel pero “multiplicadas por cuatro”. Unas palabras muy desafortunadas al quedar desenmascaradas por la pobrísima actuación que protagonizaron sobre el escenario.

Pero no fueron las únicas. Aritz Arén canta y baila como Chanel. Es joven y guapo como Chanel. Y va a presentar una candidatura como la de Chanel. Pero luego dice:  “Puede haber un parecido, pero no lo mismo”. De momento, se atrevió a versionar el hitazo eurovisivo “Arcade” a modo unplugged, aunque hubo que esperar al estribillo para identificar que se trataba de la misma canción.

La única que se atreve a soñar con tomar su relevo de manera honrosa es Sharonne. La reciente coronada como reina drag derrochó voz y carisma para emular a Whitney Houston y Donna Summer y supo hacer un guiño a la predecesora marcándose un dance break que dejó a todos con ganas de más. “He compuesto un tema para recordar que no importa la edad que tengas o tu orientación, siempre tienes que ir a por lo que quieres”,dijo sobre la canción que cantará en el Benidorm Fest.

Sharonne supo sortear la trampa que fue la gala diseñada por TVE y en la que sí cayeron buena parte de los candidatos. Rakky Ripper se deshizo como un azucarillo en el escenario mientras presentaba al mundo el enésimo nuevo estilo musical, esta vez denominado ‘hyperpop’, y que llevó a la intérprete a echar de menos el autotune que ya se le negó el año pasado a Luna Ki.

El grupo Megara también evoluciona en la música llevando el género rock al denominado ‘fucsia-rock’, que de momento sólo lució en el escenario por el cabello de la vocalista. Sus ‘pintas’ de Halloween adelantado encajaban con la noche de miedo y temor que se abría paso canción tras canción. Y puestos a aventurar, imaginamos que España no llevará rock este año tampoco al festival.

Fucsa Nocta era una de las grandes promesas de esta hornada, aunque los nervios frenaron la fuerza avasalladora de su actuación hasta diluirla en la nada. Con capacidad de mejora, el trap necesita una buena representación para mantener el Benidorm Fest en sintonía con la música que realmente vende hoy en día. Y luego están las Twin Melody, que parecían predestinadas a ser el trending topic de la noche y al final salvaron los muebles con una actuación bastante convincente y armónica.

Por suerte, también hay esperanza entre algunos de los otros cantantes. Los extriunfitos llegaron y convencieron, pese a las suspicacias que sus candidaturas generan entre el público eurofán. Famous reapareció tres años después del talent para mostrarse más maduro y seguro, mostrando potencial para una actuación que podría estar muy arriba en las votaciones. Mientras, Agoney se enfundó en un vestuario rosa para poner color a una actuación provista de mucho show. A las críticas por haber renegado en el pasado de Eurovisión, el canario zanjó el tema diciendo: “Somos personas cambiantes. Mi sueño es representar a España”, dijo.

Quien ya ha ejercido ese papel es Alfred, que olvida a su ex Amaia para probar suerte de nuevo en el concurso con un tema que - según él - ha hecho llorar al mismísimo Pablo López. “La gente cree que me conoce, pero creo que hay mucho Alfred por descubrir”, adelantó.

En un Benidorm Fest de cuotas, el indie quedará bien defendido por una excelsa y brillante Alice Wonder, que enamoró con una sensible y equilibrada actuación al piano. O la arrolladora Karmento, que hunde raíces en la olvidada tierra manchega para lucir con estilo el orgullo de una apuesta arriesgada y personal.

Aunque para voz arrolladora la de Blanca Paloma, que ya enamoró el año pasado con su apuesta por el flamenco fusionado con sonidos actuales en “Secreto de agua”. Su regreso al Benidorm Fest tiene como objetivo atrapar el triunfo que ya se le escapó ante Chanel o Rigoberta. En el lado masculino sorprendió José Otero, que tuvo que hacer las Américas para ser reconocido en la música y ahora vuelve a su país con la ilusión de cantar en Eurovisión.

Entre el resto de aspirantes destacaron los chicos de Meler (Morat vibes), que no pararon de repetir que habían empezado tocando en el metro de Madrid. E incluso se bajaron de nuevo al suburbano para que una cámara de RTVE les grabara cantando entre estación y estación (por si quedaba alguna duda de sus orígenes humildes). Se presentan al Benidorm Fest con una canción que tenían guardada en un cajón. “Puede ser un himno para toda Europa”, han prometido.

Vicco, apadrinada por Alejandro Sanz, admitió que recibió la llamada del Benidorm Fest cuando iba a echarse la siesta. Lo cierto es que su actuación, sin destacar, convenció y deja margen para la esperanza.  “Mi canción es un viaje por sensaciones, momentos, épocas, situaciones...”, adelantó.

Siderland cubre la cuota lingüística que ha dejado libre Tanxugueiras para servir el presumible primer ‘bopazo’ catalán en una preselección española para Eurovisión. Uri, Albert y Andreu cumplirán el sueño fallido de Serrat en aquel inolvidable 68 donde el golpe de fortuna brindó a España su primer triunfo en el festival. “Nuestra canción está hecha en el salón de nuestra casa”, dijeron con orgullo.

Mientras, Sofía Martín salvó su inexperiencia en un plató de televisión con una aceptable actuación que abre pistas sobre su potencial. Le faltaron tablas y algo más de seguridad, aspectos que puede perfeccionar a tres meses vista de un concurso donde TVE buscará un nuevo ‘milagro Chanel’, aunque el aperitivo ofrecido no sacia las pretensiones de un segundo Benidorm Fest desprovisto, por el momento, de alma y fuerza.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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