Un "sombrío invierno" se abate sobre la democracia en Hong Kong

Yan ZHAO
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La drástica ley sobre seguridad nacional impuesta por el gobierno chino en Hong Kong estaba supuestamente dirigida contra una "pequeña minoría". Pero la ola de detenciones de la semana pasada demuestra, según la oposición, que la excolonia británica ha entrado en un "sombrío invierno".

Entre los militantes detenidos figuraba Benny Tai, una de las grandes figuras del movimiento prodemocracia. Fue liberado tras 36 horas de arresto.

Tai está sorprendido por la magnitud de la ola represiva.

"Un sombrío invierno se ha abatido sobre Hong Kong, con fuerte y helados vientos" dijo a la prensa.

Un millar de policías fueron movilizados durante dos días para detener a 55 figuras del movimiento prodemocracia, sospechosas de "subversión", una de las infracciones previstas en la ley de seguridad nacional, que fue la respuesta de Pekín a la inmensa movilización popular de 2019.

Las personas detenidas eran universitarios, abogados, jóvenes militantes o trabajadores sociales.

"Esta redada abarcó a todos los demócratas del conjunto del espectro político" explicó a la AFP la exdiputada Claudia Mo, también arrestada.

- Como un mazazo -

La mayoría de los opositores dicen que sus peores temores se han cumplido: a saber, la nueva ley no es un escalpelo que se usa de forma quirúrgica contra una verdadera amenaza a la seguridad nacional, sino un mazazo contra la oposición.

Tras su liberación el exdiputado Ray Chan recordó un discurso pronunciado el año pasado por la jefa del ejecutivo hongkonés, Carrie Lam, afín al gobierno central chino.

"Carrie Lam dijo que la ley se aplicaría a un pequeño número de personas", recordó. "Pero ahora Hong Kong se ha convertido en la ciudad china con mayor número de personas acusadas de atentar a la seguridad nacional".

En un videomensaje divulgado en la apertura de la 44 sesión del Consejo de derechos humanos de la ONU en Ginebra, Lam reiteró ese mensaje. Y el pasado 30 de junio, cuando entró en vigor la ley, prometió que "las libertades y derechos fundamentales de la inmensa mayoría de los habitantes de Hong Kong serán protegidos".

El jueves pasado, el Alto Comisionado de derechos humanos de la ONU se declaró "profundamente preocupado".

"Como temíamos, estas detenciones indican que el delito de subversión previsto por la ley de seguridad nacional es usado para detener a personas que han ejercido sus derechos legítimos de participar en la vida política y pública" dijo Liz Throssell, portavoz del Alto Comisionado.

- Lo que es "subversión" -

Lo más chocante para los observadores es lo que constituye, según las autoridades, un acto de "subversión".

Generalmente dividida, la oposición local tuvo la iniciativa el verano boreal pasado de organizar primarias para presentar candidaturas únicas a las legislativas, que finalmente fueron postergadas un año debido a la pandemia.

El objetivo era capitalizar la inmensa popularidad de la movilización de 2019 para obtener por primera vez la mayoría en el Consejo Legislativo (LegCo), el parlamento local.

Obtener la mayoría es una ambición legítima en todas las democracias del mundo, Pero en el caso de Hong Kong, China consideró que se trataba de un intento de controlar una asamblea cuya composición , gracias a un alambicado sistema, garantiza casi sistemáticamente una mayoría al bloque proPekín.

Las personas detenidas, según acusó el ministro de Seguridad John Lee, pretendían ni más ni menos "derrocar" al gobierno.

Victoria Hui, de la Universidad de Notre-Dame, en Estados Unidos, considera que esta redada prueba que la ley de seguridad nacional es superior a la Ley fundamental, la mini-Constitución que garantiza a Hong Kong un alto grado de autonomía.

"Si intentar ganar las elecciones y oponer un veto al presupuesto, tal como es autorizado por la Ley fundamental, es considerado ilegal por la ley de seguridad nacional, entonces queda claro que se está imponiendo a Hong Kong un control directo desde Pekín", asegura a la AFP.

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