Sólidas evidencias de que el alcohol aumenta el riesgo de siete tipos de cáncer y daña gravemente el ADN

Disminuir el consumo del alcohol también disminuye el riesgo de diversos tipos de cáncer. REUTERS/Thaier Al-Sudani

Durante mucho tiempo se ha hablado de las bondades del alcohol. Hace tan solo unas décadas se utilizaba para calmar casi cualquier dolencia y todos hemos escuchado las ventajas para la salud de un “consumo moderado” ya sea de vino o de cerveza.

Sin embargo, este edificio construido alrededor de las propiedades saludables del alcohol se está derrumbando y cada vez hay menos dudas. Los estudios empiezan a amontonarse y las evidencias científicas de que el alcohol no es saludable son ya innumerables.

A todas estas pruebas hay que sumar un importante estudio, publicado esta semana en la Revista Nature, que no solo confirma la responsabilidad del alcohol en diferentes tipos de cáncer sino que desvela los mecanismos de acción a nivel celular, haciendo verdaderos estragos en el ADN. Las declaraciones de Ketan Patel, responsable principal del equipo científico, no dejan lugar a dudas: “Este trabajo proporciona pruebas muy sólidas de que un metabolito del alcohol causa daño importante en el ADN a las células madre que se convierten en tejidos”

Este mismo Laboratorio de Biología Molecular perteneciente al Consejo de Investigación Médica de Reino Unido hace unos meses apareció en las portadas de los medios porque consiguió demostrar cómo el alcohol está implicado en diferentes tipos de cáncer en cultivos celulares. Con el nuevo trabajo publicado esta semana, han dado un paso más allá y han confirmado, ahora en ratones, cómo el alcohol produce daños genéticos permanentes en células madre.

La clave está en el Acetaldehído, un metabolito presente en el alcohol que no solo es el principal responsable de las célebres “resacas” sino que ha demostrado ser el causante de mutaciones en las células y aumentar el riesgo de hasta siete tipos diferentes de cáncer: mama, intestino, hígado, boca, garganta, esófago y laringe.

Este mismo equipo científico ya había demostrado los daños del alcohol en cultivos celulares, ahora también encuentran pruebas en mamíferos como ratones

Nuestro cuerpo posee diferentes defensas contra los efectos tóxicos causados por el Acetaldehído. Una de estas defensas es un grupo de enzimas llamadas acetaldehído deshidrogenasas (ALDH) que neutralizan el acetaldehído convirtiéndolo en acetato, que el cuerpo puede usar para obtener energía. Sin embargo estas enzimas no son infalibles y no siempre funcionan, entonces el daño genético a nuestras células es irreparable

Los experimentos realizados en ratones se dividieron en dos grupos: al primero le administraron alcohol diluido, o etanol, luego utilizaron el análisis cromosómico y la secuenciación del ADN para medir el daño genético; el segundo grupo se utilizó como control.

“Vimos grandes cantidades de daño en el ADN de estas células. Se eliminaron pedazos de ADN, se rompieron pedazos e incluso vimos partes de los cromosomas moviéndose y reorganizándose”, explica Patel a Science Alert. “Los ratones deficientes en ALDH tuvieron cuatro veces el daño celular en comparación con el grupo de ratones de control con producción normal de ALDH”.

Cada año, y solo en Reino Unido, aparecen 12.000 casos de pacientes con cáncer asociados a consumo de alcohol. Es cierto que nuestro cuerpo posee defensas contra los efectos adversos del alcohol, sin embargo, también sabemos que no son perfectas y en ocasiones pueden fallar, por lo que es un buen momento para reconsiderar la cantidad de alcohol que consumimos y reducirla en la medida que podamos.

Referencias científicas y más información:

Juan I. Garaycoechea, Gerry P. Crossan, Frédéric Langevin, Ketan J. Patel et al. “Alcohol and endogenous aldehydes damage chromosomes and mutate stem cells” Nature 553, 171–177 (11 January 2018) doi:10.1038/nature25154

Michelle Starr “There’s Now “Very Strong Evidence” That Alcohol Can Directly Damage DNA” Science Alert