Sofia Bekatorou, la campeona olímpica que impulsa el #MeToo en Grecia

Alexandros KOTTIS
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La campeona olímpica griega de vela Sofia Bekatorou, quien inició el movimiento #MeToo en Grecia, posa durante una entrevista a la AFP en el antiguo centro olímpico de vela en Atenas el 26 de febrero de 2021

Delante del mar que le llevó a ser campeona olímpica de vela en 2004 en los Juegos de Atenas, Sofia Bekatorou repasa en una entrevista con la AFP su testimonio sobre la agresión sexual sufrida en el seno de su Federación, que dio impulso recientemente al movimiento #MeToo griego.

"Hice lo que tenía que hacer. Aunque haya sido tarde", afirmó esta deportista, que tiene ahora 43 años.

Es ahora cuando ha encontrado "la fuerza" para "tomar la palabra públicamente" y declarar ante el fiscal de Atenas, el pasado 20 de enero, al darse cuenta que "otras personas estaban en peligro".

"Ese ha sido el desencadenante", sentir que esa persona podía seguir agrediendo.

Esta doble medallista olímpica de vela (oro en Atenas-2004, bronce en Pekín-2008) reveló el "acoso sexual y el abuso" del que fue víctima en una habitación de hotel durante su preparación para los Juegos Olímpicos de Sídney-2000, cuando tenía 21 años.

Tras las acusaciones, la Federación Griega de Vela pidió la dimisión inmediata de su vicepresidente, Aristeidis Adamopoulos, acusado por Bekatorou.

La deportista se ha convertido en el símbolo del movimiento #MeToo en Grecia, donde ella pretende poder "poner fin a los estereotipos de la sociedad".

"Hay que entender que el deporte es una extensión de la sociedad" y en Grecia "las condiciones son más complicadas para las mujeres", insiste.

Con su denuncia, Bekatorou derribó un muro y liberó la palabra de otras víctimas de violencias sexuales.

Tres años después del nacimiento del movimiento #MeToo en Estados Unidos, en Grecia han sido ahora deportistas, estudiantes, periodistas o actrices las que han contado en las últimas semanas el infierno vivido. Entre los principales acusados, el exdirector del Teatro Nacional, Dimitris Lignadis, detenido por violación de menores de edad.

- "Gran amplitud" -

"Esto ha adquirido una gran amplitud muy rápido", constata la regatista.

"Estoy contenta porque muchas personas se están expresando públicamente, hablan de las agresiones que han sufrido y se dirigen a las autoridades", subraya.

Para ella, "dar una medalla de oro a tu país es algo grande pero no dura mucho tiempo". Sin embargo, considera que este cambio social puede "durar y proteger a las generaciones futuras".

"No somos líderes en materia de feminismo o de igualdad de géneros" en Grecia, lamentó. "Tenemos muchos progresos por hacer para que las mujeres lleguen a puestos importantes y muestren el camino", afirmó, destacando eso sí que una mujer sea actualmente la presidenta de la República.

En 2020, Grecia estaba en la parte final del pelotón de la Unión Europa en materia de paridad, según el Instituto Europeo para la Igualdad de Géneros (EIGE).

- Medidas gubernamentales -

Nueve griegas de cada diez han sufrido algún tipo de agresión sexual en su entorno profesional, según un estudio de la ONG ActionAid, publicado a finales del año pasado.

"Es triste tener que ser una heroína para informar de una agresión sexual", se queja la campeona olímpica. "Nuestras leyes deben cambiar y nuestra sociedad con ellas, para proteger a las víctimas y no a los violadores", afirma.

El gobierno conservador del primer ministro Kyriakos Mitsotakis anunció el jueves una serie de medidas que van desde el endurecimiento de las penas para los agresores sexuales a la ampliación del plazo para la prescripción de las agresiones a menores. Se ha creado además una plataforma en internet y líneas telefónicas para ayudar a "romper el silencio".

Sofia Bekatorou es ahora madre de dos hijos y ha renunciado a participar en las clasificaciones para los Juegos Olímpicos de Tokio.

Además de sus dos medallas olímpicas, tiene un palmarés brillante, con cuatro títulos de campeona mundial y dos oros europeos. Fue además la primera mujer en ser abanderada de Grecia, en los Juegos Olímpicos de Rio-2016.

Ser ahora el rostro más visible del #MeToo griego abre una nueva etapa en su vida, que todavía no sabe cómo canalizar. Quizás participando en programas educativos para jóvenes o aprovechando su formación universitaria en Psicología.

"Quiero ayudar allí donde sea necesario", resume Sofia Bekatorou, "para que otras mujeres pueden tener sus sueños".

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