La sociedad española, conmocionada por la LGTBIfobia: “Parece que vivimos una ola de odio"

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Manifestación en Madrid, el pasado 5 de julio, por el asesinato del joven coruñés Samuel Luiz. (Photo: via Associated Press)
Manifestación en Madrid, el pasado 5 de julio, por el asesinato del joven coruñés Samuel Luiz. (Photo: via Associated Press)

La agresión LGTBIfóbica del pasado domingo a un joven de 20 años en el barrio madrileño de Malasaña, a quien ocho encapuchados insultaron y grabaron con una navaja la palabra “maricón” en el glúteo, despierta la indignación de los ciudadanos y enciende la alerta roja del Ejecutivo y de los principales partidos del país.

Ese es el motivo por el que el Gobierno, consciente de la “alarma social” que generan estas agresiones, ha respondido convocando la comisión contra los delitos de odio, que se reunirá este viernes (la última fue en julio) y que presidirá el propio presidente, Pedro Sánchez. Al otro lado, las asociaciones LGTBI, hartas y también muy preocupadas, han llamado a los madrileños a protestar bajo el lema “nos están matando” un día después, el sábado a las 19.00 en la Puerta del Sol.

La reacción de repulsa y condena de las principales asociaciones de lesbianas, gais, transexuales y bisexaules no se ha hecho esperar y ha sido especialmente firme porque llevan varios meses asistiendo, impotentes, a agresiones LGTBIfóbicas.

Sin ir más lejos, este mismo fin de semana que el joven de Malasaña fue agredido, Miguel, de 25 años, también fue golpeado por “varios varones” que le llamaron “maricón” y que le hicieron perder temporalmente la visión de un ojo a causa de los puñetazos que le propinaron en Velada (Toledo). Además, está muy reciente en la retina de los españoles el asesinato del joven coruñés Samuel Luiz, que murió golpeado al grito de “maricón”.

Esta violencia confronta con la sociedad española, que es la más tolerante del mundo, según una reciente encuesta de la empresa británica YouGov que señala que los españoles son los más propensos a decir que apoyarían a un miembro de la familia en caso de que se declare lesbiana, gai o bisexual (91% de los encuestados frente al 57% de los preguntados en Francia).

Hemos vivido este verano con preocupación por el goteo de agresionesBoti G. Rodrigo, directora general de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI.

La directora general de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI, Boti G. Rodrigo, apunta a este diario la inquietud que se palpa en el Gobierno: “Hemos vivido este verano con preocupación por el goteo de agresiones por LGTBIfobia de las que hemos tenido noticia en toda España. Sin duda, estamos pagando las consecuencias del incremento del discurso de odio no solo en redes sociales, sino también en instituciones y responsables de partidos políticos. Hay que decir alto y claro que hay palabras que señalan los objetivos del odio y que hay silencios cómplices”.

“Lo que le ha ocurrido a este muchacho es humillar en lo más profundo a una persona. No me imaginaba que podría llegar a pasar esto en España”, cuenta a El HuffPost Arantxa Miranda, portavoz de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB). Y añade: “Hay que empezar a tomarse en serio los delitos de odio, porque hay un alza y el problema es que los incidentes dejan de ser casos aislados y, encima, son de una violencia extrema, lo que provoca miedo. Parece que vivimos una ola de odio generalizado”.

Parece que vivimos una ola de odio generalizadoArantxa Miranda, portavoz de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales.

Lo cierto es que hay un repunte de los delitos de odio, pero intentar poner luz en el mar de datos es complicado. Es más, la propia FELGTB, que en estos momentos está trabajando en un informe que culminará a finales de año, lamenta que los números disponibles puedan ser solo la punta del iceberg.

“Se pierden muchos datos, porque [el Ministerio del] Interior solo recoge las denuncias. Y, en muchos casos, tampoco recogen las denuncias que se reciben en las unidades locales de policía, ni en los observatorios contra la LGTBIfobia. Estamos en pañales. Además, las víctimas no saben siquiera que están sufriendo delitos de odio”, explica Miranda, cuya asociación pidió en julio, en plena ola de indiganción por el asesinato del joven Samuel Luiz, una reunión con el Consejo General del Poder Judicial para abordar el tratamiento de los delitos de odio contra las personas LGTBI.

La directora general de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI es contundente: “Los datos sobre delitos e incidentes de odio denunciados que ha presentado el Ministerio del Interior nos dicen que en 2020, con tres meses de encierro, las violencias por orientación sexual o identidad de género presentaron una cifra similar a las de 2019, mientras que el cómputo global disminuyó en casi un 18%. Y según la encuesta sobre delitos de odio de 2021, el 35% de las personas que respondieron haber sufrido un delito de odio, creen que el motivo fue su orientación sexual o su identidad de género”.

La fiscal general del Estado, Dolores Delgado, presentó este lunes la memoria de la Fiscalía y precisó que dentro de los delitos de odio, los más numerosos se refieren a la orientación sexual, al racismo y la xenofobia. Y todos, dijo, “atacan los valores estructurales” del sistema constitucional y de la convivencia democrática.

Estamos en pañales. Además, las víctimas no saben siquiera que están sufriendo delitos de odioArantxa Miranda, portavoz de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales.

Según El País, el Observatorio madrileño contra la LGTBIfobia lleva contabilizadas en lo que va de año 103 agresiones homófobas en la región. En todo 2019, antes de que llegara la pandemia y la Gran Reclusión, este organismo apuntó 321 agresiones solo en la Comunidad de Madrid.

Los datos de Interior muestran un repunte este año de los delitos de odio con respecto al año anterior a la pandemia: un 9,3% más en el primer semestre del año comparado con 2019. Lo cierto es que el confinamiento para frenar el avance del coronavirus contribuyó a que 2020 terminara con un descenso del 17,9% de los delitos de odio. Ese es el motivo por el se compara el primer semestre de 2021 con 2019. Hasta el pasado 31 de julio se habían producido 610 delitos de odio, la mayoría por racismo, ideología y orientación sexual.

El Observatorio español contra la LGTBIfobia cita datos de la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA) que sitúan entre el 60% y el 90% el total de víctimas que no denuncian. “Un factor importante es la tradicional creencia de la poca receptividad y, a veces, hasta hostilidad por parte de las fuerzas de seguridad”, explica en su web el Observatorio que, no obstante, celebra que la aprobación del protocolo de actuación para los agentes y el informe anual de Interior han aumentado la concienciación.

Entre el 60% y el 90% del total de víctimas no denuncian

FELGTB, aún así, sigue reclamando formación obligatoria en materia LGTBI para las fuerzas y cuerpos de seguridad y para los miembros del Poder Judicial. Y todo para garantizar que están lo suficientemente sensibilizados a la hora de abordar los incidentes de odio por LGTBIfobia y facilitar los procesos de denuncia de quienes los sufren.

Boti G. Rodrigo, la directora general de Derechos LGTBI llama a todos los políticos y a todas las administraciones a remar juntas: “Vivimos un momento en el que las palabras de denuncia y repulsa no bastan. Todos los poderes públicos tenemos que trabajar para acabar con esta situación que está generando una alarma social intolerable. La población LGTBI no puede sentir miedo a salir a la calle, a mostrarse públicamente, a vivir sus vidas con libertad”.

La agresión abre una nueva confrontación política

El Observatorio madrileño calificó en Twitter como “brutal” la agresión del domingo. Y, por eso, exigió la condena del alcalde de Madrid, el popular José Luis Martínez-Almeida, que Gobierna en coalición con Ciudadanos y con el apoyo externo de la ultraderecha de Vox.

Lo cierto es que el ataque en Malasaña ha abierto una nueva confrontación política por el papel que el discurso de los ultras puede tener en el repunte de los delitos de odio. El propio alcalde de Madrid, tras condenar la agresión del pasado domingo, ha asegurado en la Cadena Ser que “quizás es excesivo equiparar el mensaje de Vox con que se puedan producir [agresiones LGTBIfóbicas]”.

La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, que gobierna con el apoyo parlamentario de los ultras, también ha condenado la agresión antes de entrar al acto de apertura del curso universitario en la Universidad Carlos III de Madrid: “Condeno ataques a cualquier persona por el motivo que sea, pero es que, además, en este caso es gravísimo por el trato que le han dado a esta persona”.

El problema para el principal partido de la oposición en la región, Más Madrid, es que la reacción de presidenta y alcalde ha sido “tibia”. “Nos parece lamentable la respuesta de Ayuso y Almeida intentando justificar a sus socios. Lo que estamos pidiendo es la convocatoria urgente del consejo LGTBI de Madrid. No entendemos que Ayuso se niegue a ponerlo en marcha”, critica en este diario el diputado Eduardo Fernández Rubiño, quien zanja que la agresión de Malasaña “no es un caso aislado”: “Llevamos tiempo viendo cifras en auge. Y creemos que esto está ligado al auge de discursos de odio desde instituciones, como el que hace, especialmente, Vox”.

La portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, ha evitado este martes relacionar al partido de Santiago Abascal con la agresión del pasado domingo. Pero antes de anunciar que Sánchez ha activado la comisión de seguimiento de los delitos de odio, ha reivindicado el compromiso del Ejecutivo: “Vamos a utilizar todas las herramientas del Estado de Derecho para combatir estas actitudes y todos aquellos discursos que promueven el odio”.

El Gobierno está convencido de que bajar los decibelios de la vida pública contribuye a rebajar la tensión y la violencia en la calle. La propia Rodríguez se ha referido a la situación que se vive en Cataluña por el “apaciguamiento” del procès: “Desde que se está apaciguando el clima político están descendiendo las investigaciones y han caído los delitos de odio motivados por la ideología en Barcelona”.

Por eso, el Ejecutivo, según Rodríguez, pedirá a los partidos del Congreso que aceleren la tramitación de la ley para la igualdad de trato y la no discriminación, la conocida como ‘ley Zerolo’, mientras que Igualdad, informa la Agencia Efe, se ha comprometido a agilizar el desarrollo del anteproyecto de ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, de Unidas Podemos, no ha mencionado a Vox, aunque ha recordado la necesidad de no blanquearlo. Por eso, ha reprochado en Twitter a Martínez-Almeida —portavoz nacional del PP— que los populares lo hagan. La titular de Igualdad ha sido tajante en la Cadena Ser, en el programa Buenismo bien: “Desde luego, las agresiones homófobas y las agresiones LGTBIfóbicas se deben a los discursos de odio. Que el discurso de odio precede a las agresiones es impepinable”. Por eso, ha recalcado que medios, partidos, políticos e instituciones tienen mucho que decir a la hora de condenar y evitar la normalización de los mensajes de odio.

La titular de Igualdad, además, ya los relacionó 24 horas después de la agresión. “No permitamos los discursos LGTBIfóbicos y en contra los derechos de las mujeres”, zanjó sin escribir el nombre de Vox.

El líder ultra, Santiago Abascal, ha publicado un mensaje en Twitter en el que ha utilizado la agresión LGTBIfóbica contra el joven de Malasaña para colocar la teoría infundada de su formación sobre la inmigración ilegal. Antes, el portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid y secretario general de la formación, Javier Ortega Smith, ha condenado el ataque, aunque ha puesto el acento en la “violencia política” que dice que se ejerce contra su partido.

Pese al tuit de Abascal, conviene no llevarse a equívoco y recordar que Vox apuesta por la eliminación de las leyes que protegen a las personas LGTBI.

Cualquier agresión homófoba debe ser denunciada a la Policía. Los ciudadanos que sean testigos de alguna deben llamar al 112. El Observatorio Español contra la LGTBIfobia facilita una web para denunciar actos violentos y cualquier tipo de discriminación contra las personas LGTBI. Además, las fuerzas y cuerpos de seguridad recomiendan aportar en la denuncia todos los detalles que demuestren que se trata de una agresión homófoba y adjuntar los partes médicos.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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