SNET, la red informal que reemplazó a internet en Cuba, tropieza con nuevas leyes

Por Moises AVILA, Carlos BATISTA
1 / 2
Esta imagen tomada el 29 de julio de 2019 en La Habana muestra antenas sobre techos de edificios para capturar en el hogar la señal de internet estatal de un parque vecino

Sin internet en casa, Juan se ha conectado para jugar al Dota 2 a una gigantesca intranet informal que por más de una década ha unido con cables y antenas a toda La Habana. Pero las nuevas leyes y tecnologías obligan a este servicio a adaptarse o morir.

Se llama SNET -"Street Network", red de la calle- y es una especie de intranet gigante que empezó con rústicos cableados de casa en casa y terminó interconectando con antenas inalámbricas y nueve grandes servidores a toda la capital de la isla.

Mientras Cuba se retrasaba en temas de conectividad, la tecnología fue progresando en el mundo. Los videojuegos -hoy varios de ellos considerados deportes electrónicos- se disputaban en partidas en línea con usuarios del mundo. ¿Qué hacer en la isla? Jugar entre cubanos, lanzándose cables.

"Me conectaba con un cable de red de 100 metros a un amigo, este a su vez con otro cable de 100 metros a otro amigo que a su vez utilizaba un Nanostation M2 (vía inalámbrica) para conectarse a nuestro administrador local", en su barrio, explica Juan a la AFP, quien prefiere no revelar más detalles de su identidad.

"El administrador local utilizaba otros equipos inalámbricos para conectarse a un administrador general que nos daba conectividad con toda SNET. Es así como funciona SNET", agrega.

Esta red habanera no tenía salida al mundo ni tampoco se conectaba con otras ciudades.

Se calculan en 40.000 las personas conectadas. La experiencia empezó a replicarse en otras provincias y había un plan para entrelazarse. Su reglamento interno es estricto, para evitar problemas: no pornografía, no política.

"SNET me ha servido para mejorar mi competitividad en e-sport como Dota 2 o World of Warcraft (...) me ha servido para conocer nuevos amigos, tener acceso a una comunidad mayormente gamer (aficionados a los videojuegos) en Cuba y aprender programación", explica Juan.

-Hola internet, chau SNET-

En diciembre del año pasado la tecnología 3G llegó por primera vez a Cuba, un gran salto tecnológico. Sin internet doméstica masiva, la mayoría se conecta al wifi estatal disponible en plazas y parques, servicio que cuesta 1 dólar la hora.

El 29 de julio el gobierno legalizó las antenas domésticas que muchos cubanos utilizaban de forma clandestina para captar la señal wifi irradiada en las plazas y así navegar desde el sofá de su casa y no desde la banca de un parque.

Paralelamente reguló el cableado, el uso del espacio radioeléctrico y la potencia de los aparatos inalámbricos. Allí fue donde SNET se estrelló.

SNET contaba con tecnología inalámbrica importada que, aunque ilegal, fue tolerada. Una infraestructura que hasta competía con la estatal de telecomunicaciones Etecsa.

Según las nuevas normas, estas señales pueden interferir con las estatales. El cableado físico de calle a calle pasó a ser ilegal.

"Tenemos una de las únicas plataformas offline de Dota 2 (el e-sport más famoso del mundo) con todo lo que lleva funcional, desarrollada por un cubano, tenemos nuestro propio servidor de Steam, World of Warcraft, etc. Cientos de juegos multijugador", detalla Juan, que además fue administrador de uno de los juegos.

Se fueron añadiendo foros, redes sociales, chats en tiempo real, servidores de voz, Wikipedia, acceso a películas.

-Protesta y respuesta-

Ante un posible cierre de SNET, una veintena de usuarios acudió a inicios de agosto al Ministerio de Comunicaciones. La autoridad los atendió pero no quedaron satisfechos.

Una nueva manifestación fue convocada para el 17 de agosto. Pero en días previos, algunos usuarios aseguraron en sus redes sociales que fueron conminados por las autoridades policiales, con llamadas y visitas, a no acudir. Estalló una polémica en redes. El día de la protesta, los exteriores del ministerio amanecieron custodiados.

Por esos días los administradores de SNET fueron conminados a buscar una salida.

Como parte del proceso de reordenamiento de la utilización de la tecnología inalámbrica, "las redes de personas naturales, que cuenten con sus licencias actualizadas, podrán integrarse a los servicios propios de Joven Club (JCC) a través de la conexión wifi", dijo el diario oficial Granma.

JCC es la mayor red estatal nacional con 644 instalaciones, 260 de ellas enlazadas por fibra óptica. Aunque absorberá a SNET, no le dará acceso a internet, solo conectividad nacional. Inicialmente la solución fue tomada con resistencia, luego con resignación y también con optimismo.

"Lo bueno de esto es que a través de la JCC, SNET se va a conectar a otras redes similares de otras ciudades de Cuba por la fibra óptica estatal", explicó un exadministrador a la AFP.

Esto es para "para someter a los usuarios al control y vigilancia del régimen", dijo en Twitter la embajada de Estados Unidos en Cuba.

"Ni vencedores ni vencidos, ganó la patria", dijo un blog del Ministerio de Comunicaciones.