Situación crítica para el 'mundo del pan' debido a los costes de la energía y las materias primas

Los panaderos europeos están 'sudando la gota gorda'. El aumento de los costes de producción es una pesadilla. No importa si se trata de una pequeña empresa familiar local o de una gran panadería con muchas máquinas y empleados, las elevadas facturas amenazan su existencia.

El reportero de Euronews Hans von der Brelie realiza un viaje por distintos países de Europa para conocer los problemas y la incertidumbre de quienes se enfrentan a un futuro sombrío. Para muchos, el incesante aumento de los precios de la electricidad y el gas, así como el de las materias primas, han significado el fin de sus negocios; panaderías que contaban con casi un siglo de historia, como es el caso del panadero y repostero neerlandés Jack van Roon, vecino de Delft.

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El panadero rumano Cristinel, prepara el horno para la cocción de varias barras de pan. - Euronews-WITNESS

Ya sea en los Países Bajos, en Rumanía o en Italia, las tres naciones que visita el periodista de Euronews para realizar su reportaje en el marco del programa Euronews-WITNESS, el peligro que acecha al 'mundo del pan y los pasteles', hoy día, es el mismo. Se trata de una amenaza constante que, pese a algunas ayudas estatales, hace peligrar cientos de puestos de trabajo.

Prescindir de gastos suplementarios, renunciar a la calefacción en casa, privarse de vacaciones... cualquier idea resulta bienvenida, pese a no ser grata, para quienes sufren los altos costes de la compra de la cesta y las elevadas facturas de electricidad y gas, en un momento socioeconómico muy complicado en el 'Viejo Continente'.

Los precios se han duplicado, e incluso triplicado. Empresarios y asalariados temen por su situación y la de sus familias. Los precios aumentan y los salarios no se incrementan. Una difícil ecuación de resolver para garantizar una vida sin ningún tipo penurias económicas.

Italia, Rumanía, Francia y alrededor de una decena de países más, quieren una limitación del precio del gas en toda Europa. Pero… naciones como los Países Bajos y Alemania están en contra. Entretanto, los proveedores podrían vender su gas natural en otros lugares. Un posible compromiso en la compra de gas, es que los Estados de la UE podrían comprar gas juntos, y así, bajar el precio. Si los ministros de Energía no llegan a un acuerdo, en breve, los jefes de Gobierno tendrán que volver a reunirse para tratar de resolverlo, a mediados de diciembre. De momento, una cosa es segura: la era de los combustibles fósiles baratos ha terminado, ¡para siempre!