"El sistema entero los permitió": Biles culpó a las instituciones por los abusos sexuales de Nassar

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La estrella estadounidense de gimnasia, Simone Biles, junto con tres de sus compañeras: Aly Raisman, McKayla Maroney y Maggie Nichols, acusaron este miércoles a la federación de gimnasia de EE. UU. (USAG) y a la Agencia Federal de Investigación (FBI), por haberse quedado de brazos cruzados mientras el médico del equipo nacional de gimnasia, Larry Nassar, abusaba sexualmente de ellas y de decenas de otras deportistas.

Simone Biles, de 24 años, y ampliamente considerada como la mejor gimnasta de las últimas décadas, declaró en una rendición pública de testimonios en el Senado estadounidense, que a pesar de la dificultad e incomodidad que representa el ejercicio del testimonio público, era importante hacerlo porque no quiere "que ningún otro joven deportista olímpico o ningún otro individuo sufra el horror que (ella) y que otros cientos han soportado y continúan soportando hasta hoy”.

Con la voz quebrada de emoción y en una declaración conmovedora, la cuatro veces medallista olímpica de oro explicó ante decenas de legisladores que la observaban en silencio, que ella y sus compañeras continúan sufriendo porque "nadie, ni en el FBI, ni en el USAG (la federación de gimnasia de EE. UU.), ni en ninguna otra institución, ha hecho nada para protegerlas".

“Nos han defraudado y nos deben una explicación”, aseveró.

"Culpo a Larry Nassar y también culpo a todo un sistema que permitió que se perpetúe su abuso", agregó la atleta.

“Creo, sin lugar a dudas, que las circunstancias que llevaron a mi abuso y permitieron que continuara, son el resultado directo del hecho de que las organizaciones creadas por el Congreso para supervisar y protegerme como atleta: la USAG y el comité olímpico y paralímpico de Estados Unidos, fallaron en hacer su trabajo”, sentenció Biles.

Su compañera, McKayla Maroney, miembro del equipo de gimnasia olímpica de Estados Unidos y ganadora de la medalla de oro en 2012, hizo eco a las acusaciones de Biles.

Maroney contó que cuando relató detalladamente al FBI en julio de 2015 toda su historia de abusos a manos de Nassar, los agentes no solamente no reportaron su testimonio, sino que también, cuando lo documentaron 17 meses más tarde, cambiaron lo que ella había dicho.

Denunció también que al relatar una agresión sexual que ocurrió durante los campeonatos del mundo de Tokio en 2011, y en la que Nassar le dio una pastilla para dormir y la abusó sexualmente durante horas, un agente del FBI le contestó: “¿Eso es todo?”

La atleta manifestó que el FBI las “minimizó e ignoró” a ella y a las otras gimnastas mientras que la investigación se demoraba meses.

"Creo que durante tanto tiempo todas nos cuestionamos, porque los demás no nos estaban creyendo. Entonces dudamos de lo que nos sucedió", afirmó Maroney. "Y creo que eso hace que el proceso de curación tome más tiempo".

Otras dos atletas víctimas de abusos de parte de Nassar, se unieron a los testimonios de Biles y Maroney. Aly Raisman, quien ganó medallas de oro en los equipos olímpicos de 2012 y 2016, y la gimnasta Maggie Nichols.

Raisman confesó ante los senadores que le "repugna" que todavía estén buscando respuestas, seis años después de que se informaran las acusaciones originales contra Nassar, y reveló el efecto traumático que el abuso ha tenido en ella.

"Recuerdo estar sentada con un agente del FBI y que él intentara convencerme de que no era tan grave", dijo Raisman. "Me ha costado años de terapia para darme cuenta de que mis abusos eran serios, y que sí tienen importancia", sentenció.

Los errores y omisiones del FBI y una investigación estancada durante meses

La audiencia de este miércoles resulta de un esfuerzo del Congreso para responsabilizar al FBI después de múltiples errores en la investigación del caso.

En julio de este año, el inspector general del Departamento de Justicia, Michael Horowitz, publicó un informe de 119 páginas en el que se detallan las inexactitudes y falsedades que se perpetraron por los agentes del FBI y que permitieron que los abusos de Nassar continuaran durante meses.

Cuando ese documento se publicó, un grupo de senadores anunció una audiencia para investigar la respuesta la agencia federal de investigación y "corregir los errores institucionales".

El director del FBI, Chris Wray, se enfrentó a las dudas y a los cuestionamientos del Comité Judicial del Senado sobre por qué los agentes de la agencia federal que impidieron que la investigación se haga debidamente, nunca fueron procesados.

"Las acciones e inacciones de los agentes del FBI, detalladas en el informe del Inspector General son totalmente inaceptables", contestó Wray. “Estos funcionarios traicionaron el deber fundamental que tienen de proteger a las personas. No lograron proteger a las adolescentes y las niñas del abuso".

La investigación del FBI sobre los crímenes de Nassar se inició en julio de 2015, después de que el presidente y director ejecutivo de la USAG, Stephen Penny, informara a la oficina de la agencia en Indianapolis -donde tiene la sede la Federación de Gimnasia- de las acusaciones.

Pero esa oficina, dirigida en aquel momento por el agente Jay Abbott, no abrió formalmente una investigación y realizó una sola entrevista de testigo en septiembre de 2015, sin documentarla formalmente hasta febrero de 2017, es decir, varios meses después de que el FBI arrestara a Nassar por posesión de imágenes sexualmente explícitas de niñas, en diciembre de 2016.

El informe de Michael Horowitz, sobre las fallas del FBI en este caso, determinó además que cuando la entrevista fue finalmente documentada en 2017, estaba llena de informaciones falsas y de material omitido.

“No es solo que el FBI no cumplió con su trabajo. Pero también, de manera sistemática y repetida, encubrió lo que ocurrió con los agentes haciendo declaraciones falsas y omitiendo información”, dijo el senador Richard Blumenthal.

Nassar, quien había sido el médico principal de las gimnastas olímpicas, y se aprovechó de su posición para abusarlas, fue sentenciado en un tribunal federal en 2017 a 60 años de prisión por cargos de posesión de material de abuso sexual infantil.

Al año siguiente, fue sentenciado a 175 años y a 125 años, respectivamente, en dos tribunales de Michigan por abusar sexualmente de las gimnastas que tenía bajo su cuidado.

Los fiscales han estimado que agredió sexualmente a más de 300 mujeres, la mayoría menores de edad, durante sus dos décadas cómo médico.

Este caso es, hasta la fecha, el escándalo de abuso sexual más grande de toda la historia de los deportes en Estados Unidos.

La plaga de los abusos sexuales en el mundo del deporte

Durante los juegos de Tokio, en julio de este año, Biles creó una polémica cuando se retiró de la competencia, y desencadenó un debate sobre la salud mental de los atletas de alto nivel.

Unos días después volvió a ganar una medalla de bronce en barra, pero dijo al comité que el trauma persistente por los abusos sufridos a manos de Nassar, influyó en su decisión de no participar en varias competiciones.

Estudios recientes demostraron que entre el 2% y el 8% de los deportistas, tanto menores como jóvenes, son víctimas de agresiones sexuales en el contexto del deporte y que los jóvenes deportistas de élite tienen más probabilidades de ser agredidos sexualmente que sus homólogos de menor nivel.

También se ha observado que las niñas sufren abusos sexuales en el deporte con más frecuencia que los niños. Sin embargo, pocos de los estudios realizados hasta la fecha han incluido a niños en sus muestras.

Con AP, Reuters y EFE

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