Los síntomas del Covid que persisten pueden ser causados por otro virus

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Algunas personas arrastran los síntomas más característicos del Covid-19 y no consiguen eliminar por completo el SARS-CoV-2 tras la fase de infección aguda debido a que presentan una respuesta inmunológica alterada. (Foto: Getty)
Algunas personas arrastran los síntomas más característicos del Covid-19 y no consiguen eliminar por completo el SARS-CoV-2 tras la fase de infección aguda debido a que presentan una respuesta inmunológica alterada. (Foto: Getty)

Un nuevo estudio puede ayudar a desenmarañar el misterio que hay detrás de la reactivación del virus SARS-CoV-2 que, una vez superado, hace que ciertas personas sigan desarrollando síntomas como pérdida de gusto y olfato, confusión o niebla mental, dedos morados o coagulación de la sangre.

Jeffrey Gold, investigador principal, y su equipo sugieren que los efectos neurológicos a largo plazo del Covid-19 surgen del virus de Epstein-Barr (VEB), un miembro omnipresente de la familia de virus del herpes, cuya manifestación típica es la mononucleosis infecciosa y otra que queda "latente", permaneciendo en las células reservorio de por vida. Se calcula que en torno al 90-95 por ciento de los adultos son portadores del VEB, pero no siempre cursa con síntomas. 

Las evidencias sugieren que muchos síntomas del 'Covid persistente' pueden no ser un resultado directo del virus SARS-CoV-2, sino de la reactivación del virus del herpes inducida por la inflamación de Covid-19. Al igual que el herpes simple 1 y 2, que causan herpes oral y genital, el virus de Epstein-Barr -también conocido como el virus del herpes humano 4- puede estar inactivo y reactivarse más tarde, presumiblemente por un factor de estrés inmunológico.

En concreto, según publica la revista Pathogens, el estudio proporciona la primera evidencia de que la confusión mental, la fatiga y las erupciones cutáneas que ocurren en el 30 por ciento de las personas que han pasado el Covid podría estar relacionado con el VEB, un miembro omnipresente de la familia de virus del herpes, que estaría en "sand by".

"Realizamos pruebas de anticuerpos contra el VEB en pacientes con Covid-19 recuperados, comparando las tasas de reactivación del VEB de los que tenían síntomas de Covid-19 persistente con los que no tenían. La mayoría de los que tenían síntomas prolongados de COVID dieron positivo en la reactivación del VEB, pero solo el 10 por ciento de los controles indicaron reactivación", explica Gold, de la World Organization.

Los investigadores encuestaron a 185 pacientes seleccionados al azar que se habían recuperado y descubrieron que el 30,3 por ciento presentaba síntomas a largo plazo compatibles con la Covid-19 persistente tras la recuperación inicial de la infección por el SARS-CoV-2. Esto incluía a varios pacientes con coronavirus, inicialmente asintomáticos, que posteriormente desarrollaron síntomas de Covid-19 persistente.

Los investigadores descubrieron entonces, en un subconjunto de 68 pacientes, que el 66,7 por ciento de los sujetos con Long Covid o Covid persistente, frente al 10 por ciento de los controles, eran positivos a la reactivación del VEB. "Encontramos tasas similares de reactivación del VEB en aquellos que tenían síntomas de Covid persistente durante meses, así como en aquellos con síntomas de que empezaron apenas semanas después de dar positivo. Esto nos indicó que la reactivación del VEB probablemente se produce simultáneamente o poco después de la infección por Covid-19", señala David J. Hurley, profesor y microbiólogo molecular de la Universidad de Georgia (Estados Unidos).

La relación entre el SARS-CoV-2 y el Epstein-Barr descrita en este estudio abre nuevas posibilidades para el diagnóstico y el tratamiento del 'Long Covid'. De modo que considerarían "prudente" analizar a los pacientes que acaban de dar positivo en Covid-19 para ver si hay indicios de reactivación del VEB para ser tratados cuanto antes y reducir así la intensidad y la duración de la replicación del VEB, lo que puede ayudar a inhibir el desarrollo de Covid persistente.

Qué es una infección viral latente

Ocurre cuando el virus está presente dentro de una célula infectada, pero en estado 'durmiente', por lo que no da la cara, es decir, no se multiplica. Sin embargo, un virus latente puede reactivarse y producir otros virus infecciosos, como el virus SARS-CoV-2 según recoge la investigación, algo que puede ocurrir meses o incluso décadas después de la infección inicial.

Pues bien, precisamente se da la circunstancia de que los virus del herpes son las infecciones virales más comunes que entran en estado latente. Y esta podría ser la razón por la que algunas personas no logran eliminar por completo el SARS-CoV-2 tras la fase de infección aguda debido a que su organismo presenta una respuesta inmunológica alterada. 

El virus puede haber permanecido oculto en algún reservorio (tejido o célula del sistema inmunitario) y reactivarse periódicamente al producirse cambios en la homeostasis del sistema inmunitario, lo que causa brotes de sintomatología. En concreto, uno de los virus que con más frecuencia produce este síndrome es el virus de Epstein Barr o de la mononucleosis (la enfermedad del beso), que se transmite través de la saliva, por transmisión sexual o en la leche materna, y puede permanecer durante meses en la orofaringe de pacientes que ya han pasado la enfermedad.

Una teoría ya apuntaba a que una parte de los casos de fatiga crónica de los pacientes Covid podría producirse tras ciertas infecciones, entre ellas la mononucleosis.

En sentido, los médicos de familia (Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia- MGYF) confirman que la persistencia/reactivación periódica del virus puede deberse al "estado inmunocomprometido" que ha causado que en muchos pacientes con Covid Persistente/Long Covid (CP/LC) se hayan reactivado otras infecciones víricas latentes: Epstein-Barr, citomegalovirus y herpes zóster, entre otros.

Desde el grupo de investigación de Long COVID ACTS (pacientes con síntomas persistentes de la Covid-19) validan esta hipótesis científica como causa etiológica de la sintomatología en los pacientes que presentan Covid persistente. De hecho, en sus investigaciones confirmaron que un alto porcentaje de la pacientes que sufren CP/LC había manifestado previamente una respuesta inmunitaria alterada frente a diferentes estímulos externos, con una alta presencia de enfermedades autoinmunes como Lupus, alergia y asma.

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