Un síndrome misterioso ronda a la Casa Blanca y no saben casi nada de él

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Más de un centenar de casos registrados en cinco años y dos en los últimos meses en funcionarios de la Casa Blanca tienen en alerta al Gobierno de Estados Unidos y a varias de sus agencias de inteligencia en busca de una respuesta consistente que explique el malestar y los problemas de salud sufridos por funcionarios y trabajadores de manera repentina. Algunas fuentes, señala la CNN en un amplio reportaje citando a funcionarios y exfuncionarios, hablan de ataques y el llamado ‘síndrome de la Habana’.

A finales del pasado año dos funcionarios de la Casa Blanca se vieron afectados según informa la CNN. (Fuente: Getty Images)
A finales del pasado año dos funcionarios de la Casa Blanca se vieron afectados según informa la CNN. (Fuente: Getty Images)

Los dos casos más recientes y cercanos a la residencia de Joe Biden tuvieron lugar uno al día siguiente de las elecciones y otro, unas semanas después. En uno el funcionario comenzó a encontrarse mal al cruzar uno de las puertas de la Casa Blanca y experimentó dolor de cabeza e insomnio que desaparecieron pasados unos días. El otro fue afectado de la misma manera, al entrar en el edificio, pero sus síntomas fueron más graves y requirió tratamiento médico. Ambos son personal del Consejo de Seguridad Nacional.

Los primeros registros de estas alteraciones de la salud se produjeron en 2016 en la embajada estadounidense en Cuba y de ahí que se haya denominado a la enfermedad como ‘síndrome de La Habana’. Según medios internacionales como The Guardian y The New York Times, la cifra de casos registrados hasta el momento asciende a 130 con síntomas que van de mareos y confusión a falta de equilibrio y coordinación, dolores varios, ansiedad… No hay un único diagnóstico ni un único cuadro médico como tampoco se sabe el origen de lo que a algunos ser refieren como ‘ataques sónicos'. 

Aunque estos dos últimos sucesos se han registrado en la propia sede del gobierno estadounidense, llevan años produciéndose entre personal gubernamental y diplomático en distintos países. La variedad de los síntomas, que suelen afectar por lo general al sistema nervioso, es tal que los encargados de la investigación no saben bien a qué atenerse ni a qué se enfrentan.  

Se tiene constancia de incidentes de este tipo en Cuba, Rusia, China e incluso en Europa y en los casos más graves los afectados sufren secuelas crónicas como dolores de cabeza y algunos llega a sufrir lesiones cerebrales. Algunos de los afectados han descrito lo que les sucedió como un vértigo repentino, señalan en la CNN. También hablan de haber escuchado un “ruido direccional penetrante” y los hay que aseguran haber ‘escapado’ o visto remitir este malestar solo con volver a la posición en la que estaban justo antes de encontrarse mal cambiando su ubicación.

Un portavoz de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional explicó a través de un comunicado recogido por CNN que la Administración Biden ha intensificado la investigación de estos casos para “identificar la causa de estos incidentes, determinar la atribución, aumentar los esfuerzos de recolección y prevenir” y el director de la CIA, Bill Burns, recibe nuevos informes diariamente sobre el asunto. 

Sin embargo, este síndrome y sus causas singuen rodeados de misterio. Un informe de marzo de la Academia Nacional de Ciencias citado por la cadena estadounidense menciona el descubrimiento de “energía de radiofrecuencia pulsada dirigida” señalándola como causa “probable”. Un punto que hay quien descarta al plantear dudas sobre cómo es posible ese nivel de precisión de alcanzar solo a una persona e, incluso, solo una parte de su cuerpo como es la cabeza.

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