Siderúrgica de EEUU sube salarios a 14.000 empleados tras aplicación aranceles al acero

Los precios del acero en Estados Unidos tuvieron una escalada significativa hasta mayo, pero luego comenzó a disminuir la demana

El grupo siderúrgico United States Steel (US Steel) aumentará los salarios de 14.000 empleados como consecuencia de la guerra comercial lanzada por Donald Trump, cuya decisión de imponer fuertes aranceles a las importaciones de acero ha elevado los precios.

El aumento salarial, que podría ser del 14% en los próximos cuatro años, según los medios estadounidenses, es el mayor en al menos seis años para los empleados de la compañía.

El principio de acuerdo alcanzado entre las partes el lunes es uno de los primeros signos de que los aranceles aduaneros adicionales del 25%, impuestos desde marzo por la administración Trump en particular a las importaciones de acero de China, podrían constituir un impulso al sector en el país.

Los salarios de los empleados de US Steel estuvieron congelados desde el final de un acuerdo salarial celebrado en 2012 por un período de tres años.

Este último preveía un aumento salarial del 1,5% anual, pero la caída en los precios del acero en Estados Unidos había provocado pérdidas significativas a los fabricantes. US Steel había reportado pérdidas entre 2015 y 2016.

Ahora, el sector parece tener un nuevo horizonte con los aranceles a las importaciones.

El acuerdo preliminar entre US Steel y el sindicato más importante del sector, United Steelworkers (UWS), incluye a 14.000 empleados distribuidos en Fairfield, en Alabama (sur); Lorain, en Ohio (Norte); y en Lone Star, en Texas (Sur), informó el grupo en un comunicado.

Los precios del acero en Estados Unidos tuvieron una escalada significativa hasta mayo, lo que produjo un salto del 186,4% en las ganancias de US Steel en el primer semestre, a 232 millones de dólares.

Sin embargo, los precios han comenzado a caer desde este verano boreal, debido a la desaceleración de la demanda, particularmente del sector automotriz, que está sufriendo por los precios más altos del acero.

Fuera del acero, la mayoría de los sectores de la economía de Estados Unidos son escépticos a los supuestos beneficios de los aranceles, como promete Trump con su guerra comercial.