"Si la mujer cobra menos es porque lo decide ella", dice Vox ¿A que sí?

Carme Chaparro
·3 min de lectura

Hay mujeres a las que les encanta faltar al respeto a otras mujeres. 

María de los Ángeles Criado, diputada de VOX, ha dicho que "la mujer, si cobra menos, es sencillamente porque así lo decide ella, porque, por ejemplo, opta por trabajar media jornada". 

Y tener así tiempo libre para irse al Caribe, claro. 

Le voy a contar un secreto, señora Criado: hay dos tipos de trabajo, el trabajo por el que uno cobra, y el trabajo en el que uno se desloma pero no ve ni un duro. ¿Le refresco la memoria? Los niños, los ancianos, el hogar, la logística familiar... Quizá usted tenga la suerte de que se lo hagan. Pero millones de personas, ¡oh sorpresa, mujeres! no.

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Así que dígales eso de que "si cobran menos es porque quieren" a los dos millones de mujeres españolas con trabajo a tiempo parcial que quisieran trabajar a jornada completa pero no pueden. Según el INE, un 56,2% de ellas no encuentran trabajo a tiempo completo. Un 14%, que no puede pensar en una jornada laboral -pagada- completa porque fuera del trabajo tiene otro trabajo no retribuido, el cuidado de adultos o de niños enfermos, discapacitados o mayores, y eso no lo paga nadie pero alguien tiene que hacerlo. Además, un 7,1% de las mujeres con trabajos a media jornada o menos se ve forzada a atender otras obligaciones familiares que les impiden poder soñar con una nómina mayor. 

Deje de señalar a las víctimas, y apunte a los culpables. 

Así que no, señora Criado, no insulte a las mujeres españolas que quieren trabajar más -y que les paguen por ello- y no pueden. No insulte a las que se desloman en un trabajo parcial para seguir deslomándose en casa ocho, diez o doce horas más sin percibir sueldo alguno por ello, y sólo porque, señora Criado, no tienen capacidad económica para subcontratar los cuidados de las personas dependientes o el servicio del hogar. Y porque, también, no lo olvide usted, son ellas en su mayoría, las mujeres, las que siguen echándose a la espalda la pesada mochila de los cuidados de las personas dependientes, la logística del hogar, la limpieza o la conciliación familiar. Ocho de cada diez mujeres españolas se enfrentan a grandes problemas para poder trabajar y conciliar la vida laboral con las obligaciones familiares. Y el 70% de las tareas domésticas sigue recayendo en nosotras. Y de todas las que tenemos la suerte de contar con una nómina, casi una de cada cinco de esas mujeres con trabajo remunerado, se define como “muy insatisfecha” con la colaboración que ofrece su pareja en la realización de las tareas domésticas.

Muy insatisfecha. 

El hombre que cocina no es un ser de luz.
El hombre que cocina no es un ser de luz.

Así que, señora Criado, no insulte a todas esas mujeres que estarían encantadas de poder trabajar ocho horas al día y llegar a sus casas y tener la casa limpia, la nevera llena, los niños bañados y a sus padres o abuelos bien cuidados. 

Tonta, llámeselo a otra. 

Que, trabajar, sospecho que esas mujeres trabajan mucho más que algunas diputadas. Aunque cobren muchísimo menos.