El tráiler de 'She-Hulk' amplifica un problema de Marvel que deberíamos dejar de pasar por alto

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Marvel apenas nos deja respirar. Hace apenas unas semanas del final de Caballero Luna y de la llegada de Doctor Strange: En el multiverso de la locura a los cines y la compañía ya ha comenzado a promocionar a bombo y platillo su próximo gran estreno. Se trata de She-Hulk: abogada Hulka, nueva serie para Disney+ que traerá de vuelta a Mark Ruffalo como el fortachón superhéroe verde y nos presentará a Jennifer Walters, prima de Hulk a la que dará vida Tatiana Maslany (Orphan Black) que tras recibir una transfusión de su sangre pasa adquirir algunos de sus superpoderes.

El estudio ha mostrado un primer tráiler que, como suelen acostumbrar sus producciones, llega cargado de acción, toques de humor y apunta a seguir expandiendo el Universo Marvel hacia nuevas direcciones. Sin embargo, el avance está lejos de ser perfecto, puesto que una vez más la franquicia vuelve a descuidar un aspecto fundamental que hasta ahora muchos marvelitas pasaban por alto ante las horas de diversión y espectáculo que la saga les brinda. Pero en este caso parece que va a ser muy difícil hacer la vista gorda.

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Y es que los efectos digitales que se dejan ver en el tráiler están a años luz de lo que se debería de exigir a una franquicia millonaria como es el Universo Marvel. Es especialmente notorio en el diseño de las transformaciones de sus dos protagonistas, Jennifer Walters y Bruce Banner, quienes en sus respectivas versiones de Hulk muestran un acabado muy falso y extraño que es muy difícil que pase desapercibido. Primero, porque a Mark Ruffalo ya la hemos visto en muchas otras ocasiones caracterizado como Hulk y su aspecto en la serie está lejos de ser como le recordábamos. Su rostro no se ve tan bien integrado en la masa verde y sus colores y movimientos lucen mucho más artificiales.

Aunque es más notorio en el caso de Tatiana Maslany, la gran protagonista de She-Hulk, que al verla más en acción se aprecia con claridad que su diseño luce poco creíble y sus expresiones faciales y corporales incluso rozan la sensación de valle inquietante. El resultado hasta podría compararse con diseños CGI desastrosos como el primero que vimos de Sonic: La película, aquel que generó tan mala repercusión que Paramount se sintió obligado a cambiarlo. Aunque más que por el diseño en sí, el problema está en que son unos efectos digitales poco pulidos que generan una sensación visual incómoda, lo que no va a ser nada agradable a la hora de ver la serie.

Es cierto que She-Hulk es una producción para Disney+ y no una gran y ambiciosa película para cines, lo que haría entendible que hayan contado con un presupuesto inferior que no les haya permitido desarrollar unos mejores efectos especiales. Sin embargo, aunque sea a un nivel mucho menos notorio, este problema con el CGI también lo llevan arrastrando las producciones cinematográficas de Marvel desde hace tiempo. Por mucho que sus películas cuenten con presupuestos estratosféricos que superan incluso los 200 millones de dólares, llevamos años viendo que los fondos, escenarios y criaturas lucen en pantalla con un aspecto artificial y caótico, por no hablar de que el aspecto visual es casi clónico entre entrega y entrega.

Mark Ruffalo como Smart Hulk / Bruce Banner y  Tatiana Maslany como Jennifer
Mark Ruffalo como Smart Hulk / Bruce Banner y Tatiana Maslany como Jennifer "Jen" Walters/She-Hulk en She-Hulk: abogada Hulka de Marvel Studios, exclusivamente en Disney+. Photo courtesy of Marvel Studios. ©Marvel Studios 2022. All Rights Reserved.

Los espectadores marvelitas apenas nos damos cuenta porque nos centramos tanto en el espectáculo y en la construcción de este enorme universo que al final el resto es secundario. Pero, por ejemplo, si se comparan las películas actuales de Marvel con muchos blockbusters de los 2000 como Piratas del Caribe o El señor de los anillos, resulta sorprendente que películas de hace casi 20 años tengan un acabado mucho más realista y logrado que producciones realizadas en 2022, donde la tecnología ha evolucionado considerablemente.

Además, más allá de este primer tráiler de She Hulk, la propia Disney, responsable de Marvel, se dejó en entredicho a sí misma cuando exhibió el tráiler de Avatar: El sentido del agua antes de las proyecciones de Doctor Strange: En el multiverso de la locura. Pasar de los realistas y espectaculares parajes de la Pandora de James Cameron, que exprimían al máximo la tecnología actual, a los efectos digitales tan caóticos y artificiales de la de Sam Raimi fue sin duda un jarro de agua fría para la vista, lo que deja claro que con los beneficios tan estratosféricos que obtiene Marvel deberían poder hacer las cosas un poco mejor en este aspecto.

Creo que, al igual que tratan de ser ambiciosos en la expansión de sus tramas con multiversos y crossovers con infinidad de personajes, deberían de aspirar a querer serlo también en el terreno visual y digital. Básicamente, lo que los espectadores buscamos a la hora de ver una película o serie de Marvel es puro espectáculo, algo que potenciarían en gran medida si hubiera un trabajo mucho más cuidadoso con los efectos digitales que haga lucir a sus productos como las producciones de alto presupuesto que son.

She-Hulk: abogada Hulka aterrizará en Disney+ a partir del 17 de agosto.

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