Al Serraj anuncia su participación en la Cumbre de Berlín

El ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas. EFE/EPA/FILIP SINGER

Trípoli, 16 ene (EFE).- El presidente del Gobierno libio de Acuerdo Nacional (GNA), Fayez al Serraj, confirmó este jueves su participación a la cumbre internacional sobre el futuro de Libia que se celebrará el próximo día 19 en Berlín.

"Tomaremos parte en la conferencia de Berlín", aseguró Al Serraj durante su reunión con líderes políticos y militares antes de precisar que ha firmado el acuerdo en Moscú porque vio "un primer paso hacia la resolución de la crisis poniendo fin al derramamiento de sangre y la preservación de las vidas".

Si el GNA, reconocido por la comunidad internacional, firmó el acuerdo de alto el fuego su rival, el mariscal Jalifa Haftar, hombre fuerte de Libia, no ha confirmado todavía su participación en la cumbre de Berlín, aunque hoy mantiene un encuentro con el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Heiko Maas, quien llegó este jueves a Benghazi (este).

La ONU informó que la Conferencia de Berlín tiene como objetivo poner fin a las divisiones internacionales y a la injerencia extranjera en Libia.

En este contexto, Al Serraj dejó claro en su discurso que los europeos están molestos por el papel turco-ruso y dijo que "no han tomado una postura práctica positiva" durante los últimos nueve meses de hostilidades.

La cita de Berlín fue convocada la semana pasada por la canciller Angela Merkel y el presidente ruso, Vladímir Putin, tras más de diez meses de combates que han costado la vida a más de 1.500 personas -cerca de 300 de ellas civiles libios- causado heridas a más de 15.000 y obligado a cerca de 100.000 ciudadanos a abandonar sus hogares y a convertirse en desplazados internos.

El propio Putin, en colaboración con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, logró esta semana un alto el fuego entre los dos contendientes, el Gobierno de Acuerdo Nacional sostenido por la ONU en Trípoli (GNA) y el mariscal Jalifa Hafter, tutor del Parlamento electo y el Ejecutivo no reconocido en la ciudad oriental de Tobruk, y hombre fuerte del país.

Un alto el fuego que entró en vigor el pasado domingo y aún sigue siendo relativamente respetado sobre el terreno a pesar de las repetitivas acusaciones mutuas de violaciones por parte de dos fuerzas rivales.

El mariscal Hafter cuenta con el apoyo económico y militar de Rusia, Arabia Saudí, Egipto y Emiratos Árabes Unidos, y el respaldo político de Francia y Estados Unidos.

El GNA, por su parte, conserva el reconocimiento de la UE y se sostiene en el apoyo económico y militar de Turquía, único país que ha admitido el envío de tropas, y el respaldo político de Catar e Italia, nación esta última que se ha pronunciado igualmente en favor de un eventual despliegue de soldados.