Sergio Ramos cuenta cómo logró quedar por primera vez con Pilar Rubio

Redacción El HuffPost

Sergio Ramos y Pilar Rubio están de aniversario. Hace ya siete años empezó la relación de la pareja, que el pasado 15 de junio se dio el “sí, quiero” en la Catedral de Sevilla. 

Todo empezó con un sueño del futbolista, o más bien tres, como cuenta él mismo en el último número de la revista Esquire. “Son cosas misteriosas que pasan... Unos días de vacaciones que tuve en verano, me fui a Sevilla y soñé con Pilar Rubio tres veces seguidas”, revela en la entrevista. “El primer día uno no lo cuenta, es lo típico. El segundo ya te llama un poco la atención y el tercero ya dije: ’Aquí pasa algo, voy a intentarlo por lo menos”. 

“Y decidí enviarle un mensaje. Veía a Pilar inalcanzable y pensé: ‘Lo peor que me puede pasar es que no me conteste al WhatsApp’... pero quise, al menos, intentarlo. No quería arrepentirme de no haberlo hecho. Así que conseguí su teléfono. Y lo hice. ¡Y respondió! ”, cuenta el capitán del Real Madrid. 

No quería arrepentirme de no haberlo intentado. Conseguí su teléfono... ¡Y respondió!

A partir de ese momento comenzaron las conversaciones vía móvil. “Luego nos conocimos y ahí empezó una historia de amor. Lo que empezó con un WhatsApp que parecía que no iba a tener respuesta, al final ha sido compartir una vida”, confiesa el futbolista padre de tres hijos, Sergio Jr. (2014), Marco (2015) y Alejandro (2018). 

El sueño de Ramos fue en el verano de 2012, aunque la pareja ya se había visto tiempo antes. En marzo de 2008, la en ese momento colaboradora de Sé lo que hicistéis... entrevistó a Ramos en un reportaje del programa de laSexta y entonces ya había habido un cierto tonteo. 

 

El bodorrioLa boda en Sevilla de principios de verano ha servido para consolidar la relación, a la que el futbolista debe mucho. “La pata que faltaba en la mesa ha sido mi mujer y mis hijos, mi familia. Pilar me ha dado ese equilibrio. Formamos un tándem único, un equipo capaz de superar los momentos difíciles”, asegura.

“Con Pilar he congeniado muy bien como pareja, pero también como equipo, como padre y madre. Lo disfrutamos muchísimo. Claro que nos gustaría poder hacer cosas normales como las otras familias: ir a la nieve, a la montaña, hacer escapadas de fin de semana... pero eso queda aplazado para el futuro. Ahora toca ayudarnos. Diría que el tiempo que he pasado con Pilar y con mis hijos ha sido el más feliz de mi vida”, añade.

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