La sequía del Po: primero fue un vehículo de la II Guerra Mundial y ahora cadáveres

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La sequía de récord que está sufriendo el río Po, en el norte de Italia, no deja de arrojar pistas y pruebas sobre casos sin resolver. Unos más escalofriantes y mediáticos que otros. Primero fue el hallazgo de un vehículo de la Segunda Guerra Mundial tirado al agua por los alemanes en su huida y buscado desde hace décadas. Después, el cadáver descuartizado de una mujer. Ahora, el cuerpo de un hombre desaparecido el pasado año, según informa la agencia Ansa.

Los indicadores son los peores en 30 años, según la autoridades. (Foto: Matteo Rossetti/Archivio Matteo Rossetti/Mondadori Portfolio via Getty Images)
Los indicadores son los peores en 30 años, según la autoridades. (Foto: Matteo Rossetti/Archivio Matteo Rossetti/Mondadori Portfolio via Getty Images)

El cadáver hallado en el lecho del río debido al bajo nivel de su caudal ha sido el de Carlo Morandi, un hombre de 63 años desaparecido la noche del 6 al 7 de noviembre. Residente en Ostiglia (Mantova), según la investigación policial Morandi desapareció en su coche y desde aquel día nadie había vuelto a saber de él. Su paradero era un misterio desde entonces.

Este fin de semana un vecino de la zona daba aviso a las autoridades tras divisar en el río, entre la isla Boschina y la orilla, el techo de un vehículo. Los carabinieri acudieron a la llamada y se encontraron con el Panda del desaparecido, que permanecía sentado en el asiento del conductor con el cinturón de seguridad puesto.

El cadáver, que fue sacado del río por los buzos de los bomberos de Milán, fue trasladado para realizarle la autopsia que esclarezca las causas de su fallecimiento. Las dos hipótesis que se barajan es que se lanzase al río de manera intencionada con el vehículo o que sufriese algún tipo de indisposición que provocó su caída al agua.

El hallazgo del cuerpo de Morandi ha puesto fin a la incógnita de qué fue de él tras su desaparición, a falta de esclarecer si se trató de una acción voluntaria o accidental. En el caso del otro cadáver hallado hace unos días en el mismo río por un pescador a su paso por Santa Maria Maddalena, en Rovigo, aún no se ha podido saber a quién pertenece.

Como informó en su momento Il Quotidiano, lo único seguro sobre el cuerpo descuartizado y sin cabeza que la sequía del río devolvió es que se trata de una mujer. Apareció en una bolsa y los investigadores barajan tres posibilidades sin que por ahora se haya podido darle una identidad. Desde que saltó la noticia del macabro hallazgo son tres los casos sin resolver con mujeres como víctimas que han rescatado los medios italianos.

Uno de ellos, el más reciente, es el de la joven Saman Abbas, que conmocionó al país. La joven fue supuestamente asesinada el pasado año por su familia tras negarse a un matrimonio concertado. Sus padres, huidos a Pakistán, están acusados de asesinato junto a un tío de Saman y un primo. Su cuerpo nunca apareció.

Los otros dos nombres que han salido a la luz han sido los de otros dos casos en los que el cuerpo de la víctima nunca apareció. El de Isabella Noventa se remonta a 2016, cuando fue asesinada por su exnovio, la hermana de este y una amiga. También se baraja la hipótesis de que el cuerpo pueda ser el de Samira El Attar, asesinada en 2019. Los investigadores de ambos casos reflejaron en su día la posibilidad de que sus cadáveres fuesen arrojados al río, como recoge Il Giornale.

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