Separar Ciencia y Universidades en dos Ministerios no es buena idea

El flamante Ministro de Universidades, Manuel Castells (Photo by Burak Akbulut/Anadolu Agency via Getty Images)

La semana pasada el sociólogo Manuel Castell, recién nombrado Ministro de Universidades, inauguraba su cargo con unas declaraciones directas y bastante explosivas: “No estoy de acuerdo con la división… pero es lo que hay”. Que un Ministro afirme públicamente que no está de acuerdo con su propio Ministerio no parece un buen punto de partida para la ciencia española en el futuro más cercano. La investigación ha sido uno de los campos más subestimados y maltratados en la política de las últimas décadas y la actual separación de Universidades, una de sus ramas más importantes, ha generado muchas dudas y críticas a la decisión del nuevo Gobierno. Algunos medios han calificado esta estrategia de “amputación” y la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) ha hecho público un comunicado conjunto con otras instituciones y asociaciones científicas, en el que expresan su “profunda preocupación por las consecuencias que se deriven de la fragmentación del actual Ministerio y creación de un nuevo Ministerio de Universidades”.

Las reservas manifiestas que ha generado esta separación de Ministerios comienzan porque no parece ser una decisión funcional, sino de tintes políticos. La aparición del primer gobierno de coalición en España ha traído también obligaciones y promesas de cargos de poder para los dos partidos que compartirán el poder, y la división del Ministerio de Ciencia tiene clara pinta de obedecer motivos muy alejados de la mejora de las funciones, la efectividad o la importancia en el panorama nacional. De hecho, la primera y más importante crítica que ha aparecido radica en que dividir Ciencia de su más importante fuente de investigación (las Universidades) implica una notable pérdida de peso político. La fragmentación de competencias trae a su vez una fragmentación de recursos que, tras los recortes de la última década, es un temor muy presente en la comunidad científica.

Pedro Duque pierde influencia y poder en el Ministerio que ahora se reduce a Ciencia e Innovación (Photo by Burak Akbulut/Anadolu Agency via Getty Images)

Si algo ha quedado claro en los últimos años es que los políticos españoles, en situación de crisis económica, son más proclives a recortar en ciencia que en cualquier otro departamento. Tras años de ausencia, la recuperación del Ministerio de Ciencia con una figura sólida y comprometida como Pedro Duque al frente, parecía dar esperanzas de remontar el vuelo… sin embargo, crear ahora dos Ministerios no va a traer, con toda seguridad, un presupuesto doble, por lo que tendremos dos infraestructuras diferenciadas que podrían terminar luchando por los escasos recursos disponibles.

Otra de las preocupaciones más importantes será el entendimiento y relaciones de las dos carteras. Tal y como está planteado el sistema, la mayor parte de la investigación española se realiza en las Universidades (aproximadamente el 70%) pero su financiación corre a cargo del Plan Nacional que depende del Ministerio de Ciencia… la confusión está servida. Uno de los sueños más deseados de cualquier investigador es que, de una vez por todas, se reduzca la tediosa burocracia, una tupida tela de araña atrapa en sus redes a miles de científicos alejándolos de sus tareas científicas y amarrándolos a papeleos interminables. Con el nuevo panorama y con líneas de investigación que, a partir de ahora, dependerán de dos Ministerios esa infinita burocracia va a multiplicarse en lugar de reducirse.

En esta misma sección de Yahoo hemos intentado analizar los programas electorales de los diferentes partidos en los últimos dos años. La coalición de gobierno que ahora conforman PSOE y Unidas Podemos mostraban en sus planteamientos electorales un tímido aumento de los presupuestos de ciencia que en el caso de los socialistas se situaba en “al menos el 2,5% de los Presupuestos Generales del Estado y el 3% de la inversión total del PIB”. El programa de Podemos era mucho más modesto y se conformaba con alcanzar el 2% del PIB, al final de la legislatura (es decir, ¡para 2024!). Esta situación es doblemente preocupante porque todos sabemos que hay pocas posibilidades de que ninguno de los partidos que ahora nos gobiernan vayan a cumplir esas cifras, incluso si se fijaran como objetivo ese tibio 2% que planteaba Podemos. Con dos Ministerios encargados de la investigación y la ciencia ¿doblaran esfuerzos para conformar y financiar adecuadamente dos infraestructuras diferentes?... No lo creo.

Me gustaría ser claro, muy claro: El mayor problema de la ciencia española es la falta de apoyos y recursos, de todo tipo pero sobre todo económicos. Los políticos han puesto a dieta durante más de una década al sistema científico de nuestro país hasta dejarlo en los huesos… si no se aumentan significativamente los próximos presupuestos y se organizan de manera adecuada, esta decisión de un doble ministerio tan solo significa que tendremos la misma comida y más bocas que alimentar…

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