Los senadores reivindican a sus líderes en el cara a cara de Sánchez y Feijóo

Madrid, 22 nov (EFE).- De miedo se lo han pasado este martes los senadores en el cuarto cara a cara entre Sánchez y Feijóo en el pleno de la Cámara Alta, a quienes han jaleado y aplaudido a rabiar en una suerte de ejercicio reivindicativo de los respectivos liderazgos del presidente del Gobierno y del líder del Partido Popular.

La sesión de control, otra de las escasas oportunidades en que el aspirante a la Moncloa y senador gallego tiene ocasión de confrontar su discurso con el del actual inquilino de la carretera de La Coruña, había generado una lógica expectación.

No en vano, las gradas estaban completamente llenas, de senadores y de público, algo raro en la Cámara Alta, donde la tribuna de invitados se completa en muy pocas ocasiones. Hoy el ambiente era de día grande, con el bullicio nervioso que precede a un buen combate.

Los socialistas han recibido a Sánchez con la consabida ovación de senadores unánimemente puestos en pie, alegres por tener a su líder en casa.

Alberto Núñez Feijóo ha llegado después, así que los suyos se han esforzado por aplaudir más y más fuerte, también de pie, aclamando a su líder entre voces que gritaban "¡Presidente, presidente!" sin que sepa si lo decían por su actual calidad de jefe de los populares o por la hipotética posibilidad de llegar a ser presidente del Gobierno en el futuro.

Comienza la sesión. Pregunta Feijóo, y en cuanto le dice a Pedro Sánchez que debido a su "soberbia a la hora de legislar" en las calles puede haber "agresiones sexuales penadas con menor intensidad", el grupo popular interrumpe con una encendida ovación que ha ahogado la voz del senador gallego.

Ha continuado su pregunta, en la que le ha acusado de presidir un Gobierno "en llamas" que ha entrado en "shock", de generar "un clima irrespirable en España" y algunas lindezas más que han entusiasmado a las filas del PP.

Nada más comenzar su respuesta, Sánchez ha preguntado a Feijóo "dónde ha dejado su moderación".

"¿En objetos perdidos?", se ha contestado a sí mismo, chistoso. Y eso ha gustado a los socialistas, ahora ocupados en agasajar con palmas a su líder, quien ha proseguido diciendo a su oponente que "con sus insultos no daña al Gobierno".

Protestas y gestos de queja de los senadores del PP, porque a su entender su presidente no había recurrido al insulto.

Y es que la tan traída y llevada moderación de Feijóo ha sobrevolado el hemiciclo en una y otra dirección, lanzada cual búmeran de las Antípodas, porque en la réplica ha sido el líder del PP quien ha felicitado irónicamente a Sánchez como "el presidente más moderado que ha tenido España".

El jefe del Ejecutivo, para demostrar la no moderación de su interlocutor ha extendido el brazo, la mano y el dedo cual estatua de Cristóbal Colón, pero no orientada hacia América, sino a los escaños de Vox, para recalcar así que los populares "pactan con aquellos que niegan la violencia de género".

La senadora de este partido María José Martínez de Millán ha escuchado al presidente, impertérrita, mientras era señalada.

Con las dos réplicas han disfrutado también los unos y otros, si bien el líder del PP ha creado cierto desconcierto en todos, cronistas parlamentarios incluidos, cuando ha afirmado que "los diputados de Podemos, ni están". Aparentemente, una equivocación.

Porque en el Senado no hay diputados, sino senadores, y además en la Cámara Alta Podemos no tiene ni un solo representante.

Revuelo, risas, rumores y enseguida Feijóo ha rectificado con estas palabras: "Ministros de Podemos. No están".

Algo que tampoco era cierto del todo, porque entre los 12 miembros del Gobierno que han acompañado a Sánchez en este martes de control, estaba el ministro de Universidades, Joan Subirats, de la cuota morada en el Ejecutivo de coalición.

Ello no ha sido óbice para que el PP haya salido contento con su jefe de filas, que ha planteado las elecciones municipales del 28 de mayo como una auténtica moción de censura contra Sánchez. Le han distinguido con aplausos y más aplausos. Todos en pie.

En la bancada de enfrente, los socialistas han agradecido que Sánchez introdujera sus segundos publicitarios para presumir de gestión de Gobierno por el acuerdo con la banca para ayudar a propietarios en apuros por sus hipotecas o por la revalorización de las pensiones conforme al IPC.

El presidente ha dedicado sus últimos minutos a hablar de Cataluña, bastante. De cómo él mismo apoyó la aplicación del 155 que promovió Mariano Rajoy.

"Estuvimos con ustedes, y ustedes no están con nosotros", ha lamentado para cerrar su réplica acusando a Feijóo de ser "previsible" y de seguir los dictados de "los medios de comunicación conservadores", tras exhibir la portada de un diario nacional.

Satisfechos así igualmente los senadores socialistas con el nuevo encontronazo Sánchez/Feijóo en la Cámara Alta. 17,58 minutos para verse las caras... hasta el próximo año.

Antonio del Rey

(c) Agencia EFE