El Senado reactiva su ampliación a la última sede de la Inquisición

En la primera fila del hemiciclo de la Cámara Alta se sentarán por vez primera los miembros del Ejecutivo encargados de atender a los senadores, pero entre ellos no estará el presidente, Pedro Sánchez, que mantendrá su costumbre de acudir una vez al mes a los plenos de control del Senado y lo hará en el del 25 de febrero. EFE/Javier Lizón/Archivo

Madrid, 11 feb (EFE).- La Mesa del Senado ha retomado el proyecto de ampliar las dependencias de la Cámara al antiguo convento de las Reparadoras, ubicado en la cercana calle de Torija y donde tuvo su última sede el Consejo Supremo del Santo Oficio hasta la desaparición de la Inquisición en 1820.

El edificio, construido por Ventura Rodríguez en 1782, es propiedad del Senado desde 2008, cuando fue adquirido a la Iglesia para mitigar la falta de espacio, sobre todo de despachos, que padece la institución, pese a que la Cámara Alta fue ampliada con un moderno edificio de nueva factura en el año 1991.

Desde entonces han sido varios los proyectos acometidos para dar uso parlamentario a un inmueble que en su día costó 34 millones de euros y que lleva cerrado 12 años, ocupándose el Senado de los costes de vigilancia y mantenimiento para evitar su deterioro.

Sin embargo, según explican fuentes de la Mesa, diversas vicisitudes, sobre todo económicas, en última instancia por las prórrogas presupuestarias, han impedido que se aprobara un proyecto definitivo y que se abordaran las obras de ampliación.

Hoy la Mesa ha decidido tomar cartas en el asunto y, según ha explicado la vicepresidenta primera, Cristina Narbona, ha acordado organizar una próxima visita de sus miembros a la antigua sede del Tribunal de la Inquisición para conocer de primera mano el estado del inmueble, ubicado en el número 14 de la calle Torija.

El propósito de la visita es ir avanzando en la viabilidad de una ampliación que Narbona ha considerado "absolutamente necesaria" por la falta de espacio que padece el Senado, donde algunos senadores se ven obligados a compartir despachos y donde hay dependencias en condiciones "manifiestamente mejorables".

Eso sí, la ejecución del proyecto concreto que en su momento se decida para el edificio estará siempre pendiente de una dotación presupuestaria que debería incluirse en los Presupuestos Generales del Estado.

En la fachada del antiguo convento de las Reparadoras hay una placa que recuerda que en el palacete "tuvieron su sede el Consejo Supremo y Tribunal de la Inquisición desde la década de 1780 hasta su extinción en 1820".