Senado aprueba a aliado político de Trump como jefe de Inteligencia de EEUU

El Senado de Estados Unidos confirmó el jueves a John Ratcliffe como director de inteligencia nacional, colocando a un aliado político de Donald Trump al frente de una gran comunidad de espías que el mandatario ha denunciando como el "Estado profundo".

El Senado votó 49-44 en líneas marcadamente partidistas para dar el visto bueno a Ratcliffe, un congresista republicano de Texas, diez meses después de que su candidatura fuera retirada por primera vez en medio de dudas sobre su capacidad para ejercer la posición.

Ratcliffe dirigirá los 17 organismos federales de inteligencia del país, incluidos la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional, y será responsable de coordinarlos con la Casa Blanca.

En julio, Trump forzó la salida de Dan Coats como director de inteligencia nacional después de largas tensiones, y desde entonces ha luchado por encontrar un reemplazo.

Ratcliffe fue la primera opción de Trump, pero inicialmente fue criticado por los demócratas y recibió un tibio apoyo de los principales republicanos.

Trump nombró entonces de forma interina al experto en antiterrorismo Joseph McGuire. Pero lo desplazó el 20 de febrero, después de que otro funcionario de la dirección le dijera al Congreso en una sesión informativa cerrada que los rusos estaban nuevamente apoyando a Trump para la reelección.

El mandatario ha rechazado la conclusión de la comunidad de inteligencia de que Moscú contribuyó a su campaña electoral en 2016.

El siguiente nombramiento como director interino fue para otro hombre leal y de experiencia limitada en el área de inteligencia: el embajador de Estados Unidos en Alemania, Richard Grenell.

El exdiplomático echó a varios funcionarios de la dirección que no se consideraban leales a Trump, y anunció reorganizaciones sin informar al Congreso, como se requiere.

También se ha negado a comparecer ante el Congreso, y las sesiones de información de inteligencia para legisladores han disminuido.

Ante esta situación, cuando Ratcliffe volvió a ser nominado, los senadores republicanos optaron por apoyarlo apostando a que con él podrían trabajar mejor.

En su audiencia de confirmación ante el Comité de Inteligencia el 5 de mayo, Ratcliffe se comprometió a "decirle la verdad al poder", y dijo que no respondería a las preferencias del presidente en sus informes de inteligencia.

También dijo que ve a China como la mayor amenaza del país. "En relación a la COVID-19 y el papel que juega China, la carrera hacia 5G; los problemas de ciberseguridad: todos los caminos conducen a China", dijo al panel.

"Todo es parte de la misma iniciativa y esa es que China nos suplante como la superpotencia mundial", indicó.