Selena Gomez comparte su oscuridad ahora que ha visto la luz

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NEW YORK, NY - MAY 07:  Recording artist Selena Gomez attends the Heavenly Bodies: Fashion & The Catholic Imagination Costume Institute Gala at The Metropolitan Museum of Art on May 7, 2018 in New York City.  (Photo by Noam Galai/Getty Images for New York Magazine)
Selena Gomez estrena un documental sobre su salud mental que ha sido muy frágil los últimos años. (Photo by Noam Galai/Getty Images for New York Magazine)

La artista Selena Gomez acaba de cumplir los 30 años y estas tres décadas vividas al máximo le han dado una perspectiva de sí misma y de su vida que ahora quiere compartir con el mundo en forma de documental.

“Selena Gomez: My Mind & Me” (Mi mente y yo) se estrena el próximo 4 de noviembre en AppleTV y estoy convencida de que va a ser toda una declaraciones de intenciones, un desnudo emocional completo de una cantante que ha sabido trascender más allá de su música.

Honestamente, creo que no podría cantar de memoria ningún tema de Selena Gómez por lo cual puedo afirmar que no soy fan de su carrera musical (aunque la respete mucho, ojo) sin embargo sí podría opinar sobre su vida y su manera de vivirla porque, realmente la admiro.

Selena empezó muy joven, era muy fácil que acabara mal como tantos otros juguetes rotos de la industria y, en cambio, ha hecho televisión, radio, música y mil cosas más intentando ser honesta y fiel a sus valores.

Cuando ha tenido un tropiezo o un problema de salud mental ha decidido compartirlo con el público para que la gente, no solo sus seguidores, vean a qué presión están sometidas las estrellas que, a fin de cuentas, son tan humanas como nosotras.

Este documental va exclusivamente destinado a hablar de salud mental y la ex chica Disney ha decidido colgar el tráiler en sus redes sociales para ir abriendo boca. Una vez más, con la importante visión de dar luz a temas que todavía siguen en los tabúes oscuros de la sociedad, Selena se sincera: “Mi Mente y Yo. Algunas veces no nos llevamos bien y se hace difícil respirar... Pero no cambiaría mi vida”, sentencia.

A sus 30 años Selena ha reconocido públicamente que padece trastorno bipolar y también ha reconocido que lucha desde hace años contra la depresión, la ansiedad y los ataques de pánico. Desde luego no es sencillo vivir en el centro de la atención pública pero, cuando te quitas la careta como ha hecho ella, te desnudas ante tu público y te vuelves de carne y hueso ante todos, la cosa mejora.

El no tener que aparentar, el no tener que fingir ser perfecta y sentirse genial todo el tiempo te quita una losa de encima que ayuda mucho a ese falso positivismo forzado que ahora impera en la sociedad donde siempre tenemos que estar divinas y sonrientes, aunque por dentro estemos hechas pedazos.

Este retrato “crudo e íntimo” de la cantante recorre con ella nada menos que seis años de su vida, pero no años cualquiera sino esos años en los que Selena ha crecido, madurado, enloquecido, caído, gritado y sanado ante todos nosotros.

Los años que la llevaron de la cima de la fama al pozo de la oscuridad y como, con terapia y amor propio, se ha levantado una y otra vez de sus múltiples recaídas con las cuales aún lidia y, quizá, lo hará por siempre. La salud mental es un tema delicado y no se trata de poner un parche y curarla herida sino, en ocasiones, de aprender a gestionar lo que significa vivir con ella.

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