Seis revistas científicas alzan la voz contra una reforma ambiental de Trump

El administrador de la EPA quiere que cualquier estudio elegido por la agencia para justificar una normativa ambiental se apoye en datos públicos, en nombre de la transparencia

Los jefes de redacción de seis prestigiosas revistas científicas denunciaron juntos el martes una inminente reglamentación del gobierno de Donald Trump que pretende manipular el método científico de elaboración de normas ambientales y de salud pública.

La Agencia Estadounidense de Protección Ambiental (EPA) ha multiplicado bajo la gestión Trump las acciones de desregulación ambiental, pero ahora prepara un texto que tendría un efecto más delicado, al discriminar con un criterio cuestionable cuáles estudios podrán utilizar los funcionarios de la EPA para sustentar una nueva regulación.

El administrador de la EPA quiere que cualquier estudio elegido por la agencia para justificar una normativa ambiental se apoye en datos públicos, en nombre de la transparencia.

Esta regla de transparencia haría imposible, por ejemplo, utilizar innumerables estudios con datos médicos individuales. Este tipo de análisis, que muestra los efectos de la contaminación del aire en la esperanza de vida, se usaron como parte de la argumentación para muchas de las normativas actuales.

La EPA estaría considerando hacer que esta regla sea retroactiva, según el New York Times, lo que podría conducir a cuestionar décadas de reglamentaciones sobre la calidad del aire, los niveles de mercurio en el agua o el plomo en la pintura.

"Como responsables de publicaciones revisadas por pares, apoyamos la difusión abierta de datos de investigación pero también aceptamos la validez de los estudios científicos que, por razones de confidencialidad, no pueden compartir todos sus datos de manera no discriminada", escriben los editores de Science, Nature, PLOS, PNAS, Cell Press y The Lancet.

Como ejemplo, citan los estudios genéticos que permiten hallar las mutaciones que causan ciertas enfermedades.

Los editores dicen temer que las nuevas reglas, incluso si no son retroactivas, resulten en un debilitamiento de las normativas cuando deban ser actualizadas. "Sería una catástrofe", escriben.

Aún se desconoce la fecha en que la reglamentación de la EPA estará lista.