Seis preguntas a las que darán respuesta las elecciones de Madrid

Asier Martiarena
·5 min de lectura
La señal del debate autonómico de Telemadrid fue ofrecida por cadenas nacionales por la trascendencia de los comicios regionales de Madrid. (Photo by EUROPA PRESS/J. Hellin. POOL via Getty Images)
La señal del debate autonómico de Telemadrid fue ofrecida por cadenas nacionales por la trascendencia de los comicios regionales de Madrid. (Photo by EUROPA PRESS/J. Hellin. POOL via Getty Images)

¿Adelantará el PSOE las próximas elecciones generales?; ¿Será Isabel Díaz Ayuso la próxima candidata del PP a la presidencia del Gobierno?; ¿Se ha acabado el periplo de Ciudadanos en la política nacional? ¿Se está apagando la llama de Podemos? ¿Puede ser Más Madrid el embrión de una nueva izquierda menos escorada y liderada por Íñigo Errejón? ¿Ha tocado techo Vox?

Estas preguntas, y algunas más, tendrán respuesta a lo largo de los próximos días. Una vez se recuenten los votos de las elecciones anticipadas -convocadas por Isabel Díaz Ayuso (PP) para despojarse de su incómodo socio de coalición (Cs)- y se articulen los pactos postelectorales para sumar una mayoría cualificada para elegir al próximo/a presidente/a de la Comunidad de Madrid.

El PP aspira a retener su joya de la corona nacional. De ser así, Ayuso será la baronesa regional de referencia de los populares. Muy por delante de Feijoó, quien de tanto dilatar su desembarco nacional corre el riesgo de perder el tren. El PP asumirá, por tanto, la política de ocurrencias liberales de la abulense como receta del éxito. Y presionará todo lo posible en el Congreso para asfixiar a Pedro Sánchez y acortar al máximo la legislatura.

El PSOE, por su parte, no puede dejar que nada afecta la segunda mitad de la legislatura. Superados los peores meses de la pandemia, con la vacuna, por fin, inoculándose a buen ritmo, y a las puertas de empezar a distribuir los fondos europeos, establecerán un calendario a dos años vista con el que intentar recuperar el tirón perdido por la gestión sanitaria y la crisis económica paliada con los ERTE.

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Dilatar los tiempos no solo permitirá a Sánchez reconducir la senda, sino que acrecentará la posible batalla interna en el PP entre quienes apuesten por implantar el 'estilo Ayuso' y quienes prefieran seguir una vía más moderada y al margen de la extrema derecha. Sin olvidar que Casado puede ser arrasado por el huracán Ayuso porque no hay nadie mejor que ella para defenderlo.

El Gobierno nacional sigue siendo cosa de dos. Y el segundo, Unidos Podemos, tampoco quiere que se precipiten las cosas. La salida de Pablo Iglesias del Consejo de Ministros obliga a reestructurar las líneas maestras del partido. El exvicepresidente segundo apuesta por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para ser su sucesora. Pero será capaz la gallega de labrarse un perfil propio. Y, sobre todo, ¿aguantará ella la presión a la que Iglesias ha estado sometido en los últimos años con escraches continuados y amenazas de muerte incluidas?

Tampoco hay que olvidar que Podemos, fuera de su papel en el Gobierno central, está en caída libre. Las elecciones gallegas y vascas supusieron una bofetada de realidad de la que a duras penas se repusieron en los pasados comicios catalanes. Un Govern formado por ERC, PSC y En Comú Podem revitalizaría todos sus cuadros, pero eso de momento no ha ocurrido. Y la depresión de Unidas Podemos se nota en las encuestas. Para las que la candidatura de Iglesias a la presidencia de la Comunidad de Madrid no ha supuesto un subidón de votos como pudiera parecer.

Las elecciones de Madrid también pueden servir para reconfigurar el reparto de fuerzas en el bloque de la izquierda. Y, en este punto, quien mejor sale parado es Más Madrid. El partido fundado por Íñigo Errejón está al alza. El tirón de su candidata a la Comunidad de Madrid, Mónica García es innegable apuntando a ser la formación progresista que más crezca. De ser así, Errejón contaría con una buena plataforma desde la que dar un impulso a su marca nacional que nació fruto de la repetición electoral de 2019 y sin apenas margen para tejer alianzas regionales más allá de la de Valencia con Compromís.

Si todas las dudas planteadas hasta ahora son de calado. ¿Cómo definirá las suyas Ciudadanos? Edmundo Bal apareció en la campaña de Madrid como el candidato llamado a evitar el desastre. Pero no lo va a conseguir. En juego está quedarse fuera de la Asamblea al no sumar el 5% de los votos que marca el umbral de la presentación parlamentaria. Y por mucho que lo evite, Ciudadanos apunta a perder dos de cada tres votos cosechados en 2019. Si a esto le sumamos el batacazo electoral en Galicia, Euskadi y Cataluña, la esperpéntica fuga de dirigentes en Murcia y su discutida presencia en la Junta de Andalucía... no es descabellado poner en duda el futuro político de Inés Arrimadas de aquí a las próximas elecciones generales.

Sin salir de la derecha, el meteórico ascenso de Ayuso también afecta a Vox. Varios barómetros recogen que sus votantes valoran mejor a la candidata del PP que a la suya propia. E incluso se puede dar el caso de que la formación de extrema derecha no mejore sus resultados. Que haya tocado techo. De ser así, Santiago Abascal deberá decidir si es la hora de entrar en las instituciones tras varios años de plácida comodidad como elemento agitador y sin responsabilidad alguna en la gestión.

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