Guerrilla birmana: "Preveo algo peor, una guerra civil o una revolución"

Agencia EFE
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Aizawl (India), 3 abr (EFE).- El Ejército Nacional Chin (CNA), una de las guerrillas étnicas activas en Birmania (Myanmar), considera que la crisis tras el golpe de Estado va a ir a peor, hacia "una guerra civil o una revolución", por lo que deben apoyar a la población y combatir unidos la represión de la junta militar.

"Las protestas lideradas por el pueblo han entrado en una nueva fase, convirtiéndose en un levantamiento. Preveo algo mucho peor: una guerra civil o una revolución", aseguró hoy a Efe desde un lugar oculto el portavoz del CNA, Salai Htet Ni, del estado de Chin, en el oeste de Birmania fronterizo con la India.

El CNA se plantea ahora poner fin al acuerdo de alto el fuego que firmó con el Gobierno birmano, ante la necesidad de ponerse del lado de la población que se enfrenta a la represión militar y policial desatada desde el golpe de Estado del pasado 1 de febrero, que ha dejado hasta el momento unos 550 muertos.

"No podemos quedarnos de brazos cruzados y no hacer nada mientras las tropas de la junta militar continúan matando a los manifestantes. Debemos ponernos del lado de los sueños y las demandas del pueblo de Birmania hasta el final", afirmó el portavoz.

Y continuó: "Los grupos étnicos armados tienen ahora un enemigo común y debemos unirnos y luchar por la restauración de la democracia en Birmania. Pronto tendrá lugar una reunión de diez grupos revolucionarios armados. El Ejército está haciendo daño al pueblo. Necesitamos unirnos", subrayó Salai Htet Ni.

El autodenominado "Gobierno legítimo" de Birmania, formado por diputados electos, ya había pedido en marzo ayuda a las guerrillas étnicas, algunas de las cuales combaten al Ejército desde hace décadas, al tiempo que las retiraban del listado de organizaciones ilegales.

Casi todas las minorías étnicas, incluidos chin, kachin, karen, kokang, kayah, mon, rakáin, shan y wa, reclaman una mayor autonomía para sus territorios, y juntas representan más del 30 por ciento de los 53 millones de habitantes del país.

El Ejército Nacional Chin, brazo armado del Frente Nacional Chin, que desde 1988 lucha en la clandestinidad por la causa de esta minoría, ha denunciado públicamente la represión militar y asegura que defenderá a la población dentro de su territorio.

"Los manifestantes en las ciudades y pueblos de Birmania se han enfrentado a policías y soldados armados con tirachinas y palos. Nuestra gente está muriendo, no podemos dejar que mueran en vano", prometió el también secretario general adjunto del Frente Nacional Chin.

"Salvaguardar a nuestro pueblo es nuestra prioridad (...). Si la mano de hierro del Tatmadaw (Ejército birmano) cae sobre nuestro pueblo, pronto llegará el momento en que lideraremos la resistencia", advirtió.

REFUGIO EN LA INDIA

Una de las medidas del CNA para proteger a la población es ayudar a manifestantes o a miembros de las fuerzas de seguridad que rechazan cumplir las órdenes del Ejercito a huir a la India, que comparte más de 1.600 kilómetros con Birmania. De ellos, más de 500 corresponden solo a Mizoram, con una población unida a sus vecinos birmanos de las colinas Chin por una tradición y etnia común y, a veces, incluso lazos familiares.

"Hemos ayudado a nuestra gente a cruzar al lado indio, y continuaremos haciéndolo. Ayudaremos a quienes lo necesiten", reveló el portavoz de la guerrilla, que cuenta en el lado indio con el apoyo abrumador de la población de Mizoram, que ha acogido en sus casas a cientos de birmanos desoyendo las peticiones de Nueva Delhi.

El pasado 12 de marzo, el Ministerio de Interior indio había informado a los estados nororientales fronterizos con Birmania --Mizoram, Nagaland, Manipur y Arunachal Pradesh-- que tomasen las medidas necesarias para detener el paso ilegal de birmanos.

Nueva Delhi justifica su postura en que no forma parte de la Convención de los Refugiados de 1951, por lo que, aunque condena la violencia en Birmania y reclama la restauración de la democracia, no tiene la responsabilidad de abrir sus fronteras ni aceptar las peticiones de asilo.

"La India y Birmania son vecinos. Los vecinos deben ayudarse en tiempos difíciles", apeló el portavoz tras añadir que, como "la mayor democracia del mundo", la India debe defender "la causa de la democracia y ayudar a restaurar la de Birmania".

Sangzuala Hmar

(c) Agencia EFE