Se pide que por fin en España el agua sea gratis en bares por Ley

Jaime Quirós –  Agua. H2O. Sólo dos elementos: hidrógeno y oxígeno. Simple y fundamental. El agua es vida y el agua nos da la vida. El agua la necesitamos no sólo para vivir, también para “funcionar”. El agua es uno de los bienes que son teóricamente accesibles de forma universal. Y si hay un sitio que siempre tiene el líquido elemento, allá donde vayamos, es un bar. Pero pedir un vaso de agua no siempre es bien visto.

La OCU, con motivo del Día Mundial del Agua, ha pedido una ley nacional que obligue a bares y restaurantes a dar agua del grifo gratis. La Organización pide una ley a nivel nacional que obligue a los establecimientos de hostelería y restauración a ofrecer siempre a sus clientes la posibilidad de tener una jarra con agua del grifo y los vasos para su consumo de forma gratuita y complementaria a la oferta del propio establecimiento.

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Lo que se pide además es cambiar la concepción del agua: que ofrecer agua del grifo pase a ser una obligación, y no una cortesía. Que el consumidor no tenga que asumir con resignación el pago por una botella de agua mineral cuando la del grifo es perfectamente apta para su consumo. La OCU quiere que las administraciones públicas obliguen a bares y restaurantes a servir agua del grifo gratis cuando el cliente lo pida. La medida afectaría también a pubes y discotecas que, en ocasiones, cortan el grifo de agua fría del baño para que los clientes paguen por una botella en la barra.

Muchas veces evitamos entrar a un bar para beber agua o ir al baño porque nos sentimos obligados a realizar un mínimo consumo o incluso nos tenemos que enfrentar al cartel de  “baño sólo para clientes” o al comentario ácido de algún camarero. Por eso la OCU determina que, bajo la condición de necesidad, lo bares deben “dar agua”. 

El consumidor no debería tener que justificarse siquiera ante un camarero cuando pide una jarra de agua para acompañar la comida, ni aceptar con resignación pagar por una botella de agua envasada cuando la del grifo puede consumirse con todas las garantías de calidad.

Algunos municipios como Granada, Pamplona o Mallorca ya han puesto en marcha iniciativas y proyectos de normativas que incluyen en su articulado la obligación de bares y restaurantes de poner a disposición de los clientes un recipiente con agua fresca y vasos. En Francia o Grecia, cuando una persona se sienta en la mesa de un restaurante, por tradición y costumbre colectiva se pone una jarra de agua fresca gratuita sin preguntar siquiera.

Pero realmente ¿hace falta una ley para obligar a los bares a darte agua gratis? En cierto modo es absurdo y demuestra que el ser humano puede ser egoísta, interesado y mezquino.  Por pura humanidad se debe satisfacer la necesidad fisiológica de quien lo requiera. Eso si: todo tiene un límite. Porque si  a las familias les da por sentarse en una terraza a pasar la tarde con una caña y cuatro vasos de agua, la mirad de los bares cerrarían.

Si somos todos un poco más responsables, no hará falta regular cosas que deben funcionar por sentido común. Pero la realidad es que cada vez nos ponemos menos en la piel del otro y vamos más a lo nuestro.

Laotracaradelamoneda

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