Se cumplen 25 años de 'La Gran Tragedia' del Everest que acabó con la vida de ocho alpinistas

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Monte Everest (Photo: China News Service via China News Service via Getty Ima)
Monte Everest (Photo: China News Service via China News Service via Getty Ima)

Este lunes se cumplen 25 años de la catástrofe bautizada como ‘La Gran Tragedia’ del Everest, que se cobró la vida de ocho personas, cinco en el lado sur de la montaña y tres en el lado norte. La suma de malas decisiones y una fuerte tormenta fueron los motivos que la desataron el 10 de mayo de 1996.

Hasta el momento, la mítica cima de 8.848 metros de altura se ha cobrado la vida de casi 300 personas desde que se produjo la primera ascensión en mayo de 1953, bajo los piolets de Edmund Hillary y Tenzing Norgay. Sin embargo, el 10 de mayo de 1996 es una fecha señalada en su trágica historia.

La noche anterior las expediciones que se encontraban en el Everest contaban con los partes meteorológicos, donde se informaba de la llegada de mal tiempo. El día anterior a los hechos, el viento había marcado el ritmo de escalada, el cual fue intensificándose conforme avanzaba la tarde.

Sin embargo, a medianoche el viento cesó y el buen tiempo se hizo notorio en toda la montaña. Así, un gran grupo alpinistas decidió proseguir su camino durante la madrugada para acercarse más a su objetivo, coronar la cima. Este fue el primer error.

El segundo se relaciona con la falta de cuerdas fijas, que no se encontraban instaladas en los puntos determinados. Este hecho retrasó las expediciones varias horas, aumentó el consumo de oxígeno artificial e incrementó el agotamiento.

Por este motivo, muchos montañeros alcanzaron la cumbre pasadas las dos de la tarde, hora establecida para regresar habiendo alcanzado el pico o no. Otro de los errores que se cometieron aquel día, ya que los guías que dirigían la marcha debían haber detenido el ascenso a la hora prevista.

Durante el descenso, la tormenta ya se encontraba encima de los escaladores y con un aspecto mucho más virulento de lo esperado. La trag...

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.