Seúl envía una protesta formal a Pionyang por su ensayo artillero en la frontera

EFE/EPA/KIM HEE-CHUL

Seúl, 26 nov (EFE).- Corea del Sur envió hoy una protesta formal "y contundente" al Norte en respuesta al reciente ensayo de artillería que realizó en una isla cercana a la frontera marítima entre ambos países, una acción que contribuye a empeorar los ánimos en la región.

La protesta fue remitida a través de la línea de comunicación militar intercoreana, según explicó hoy martes en rueda de prensa la portavoz del Ministerio de Defensa surcoreano, Choi Hyun-soo.

Choi también confirmó que el ensayo, cuya fecha exacta se desconocía, se llevó a cabo el pasado sábado 23 de noviembre.

El ejercicio se realizó en la isla de Changri, situada en el Mar Amarillo (llamado Mar del Oeste en las dos Coreas) a unos 15 kilómetros al norte de la divisoria marítima occidental, aprovechando que el líder norcoreano, Kim Jong-un, visitó a un destacamento militar apostado ahí.

Después de que la propaganda norcoreana diera el lunes a conocer los ejercicios, Seúl expresó su disgusto y consideró que el gesto vulnera el acuerdo para rebajar tensiones militares firmado por el propio Kim y el presidente sureño, Moon Jae-in, en la cumbre que ambos celebraron en Pionyang en septiembre del año pasado.

"Hemos dejado claro que esos ejercicios representan una violación del acuerdo militar intercoreano del 19 de septiembre. Instamos con contundencia al Norte a respetar el acuerdo íntegramente y a abstenerse de semejantes acciones en el futuro", dijo Choi en declaraciones que recoge la agencia Yonhap.

Changni, situada a unos 130 kilómetros al noroeste de la ciudad portuaria surcoreana de Incheon, se encuentra muy cerca de la llamada Línea Límite Norte (LLN), dibujada por Seúl y Washington al término de la Guerra de Corea (1950-53) y cuyo trazado Pionyang rechaza por considerar que le resta aguas territoriales.

Esas aguas han sido escenario de varios duros enfrentamientos entre los dos vecinos en torno a islas como Yeonpyeong o Daecheong que desde 1999, año en que Pionyang endureció su postura con respecto al trazado de la LLN, han dejado de manera conjunta más de un centenar de militares muertos.

Las maniobras norcoreanas del sábado ponen de relieve el deterioro de la relación intercoreana tras el fuerte acercamiento vivido el año pasado.

La falta de avances en las negociaciones sobre desnuclearización con EE.UU. (especialmente en cuanto a levantamiento de sanciones o reactivación de proyectos de cooperación entre ambas Coreas) ha llevado al régimen a retomar una actitud más hostil con Washington y su vecino.