Scottie Pippen está haciendo el ridículo en su cruzada contra Michael Jordan

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FILE PHOTO 22MAY97 - The Chicago Bulls will begin their defense of their NBA title without Scottie Pippen, shown in a May 22, 1997, file photo with teammate Michael Jordan (L), after the All-Star forward underwent surgery on his ailing left foot that will keep him out of action for two to three months, the team said on October 7. Bulls' general manager Jerry Krause said that Pippen flew to New York on October 6 for the surgery, which was performed on the second toe on Pippen's left foot.

NBA PIPPEN
FILE PHOTO 22MAY97 - The Chicago Bulls will begin their defense of their NBA title without Scottie Pippen, shown in a May 22, 1997, file photo with teammate Michael Jordan (L), after the All-Star forward underwent surgery on his ailing left foot that will keep him out of action for two to three months, the team said on October 7. Bulls' general manager Jerry Krause said that Pippen flew to New York on October 6 for the surgery, which was performed on the second toe on Pippen's left foot. NBA PIPPEN

Todos conocemos a alguien que cree que el mundo está contra él, que no se le aprecia en su justa medida y que todos le hacen de menos. Un genio rodeado de necios que conspiran contra él. La NBA, por ejemplo, tiene a Scottie Pippen. Pippen es el ejemplo de jugador que siempre ha estado descontento por todo y que nunca ha sabido ver el lado positivo de las cosas. Toda su carrera ha sido un "es que cobro muy poco", "es que cuidan más a Kukoc", "es que al lado de Jordan no puedo brillar", "es que no se valora lo suficiente lo que hice por los Bulls" y un largo etcétera.

Tan largo que llega hasta nuestros días, treinta años después del primer anillo para los de Chicago. Scottie Pippen acaba de publicar una autobiografía llamada "Unguarded" (que sería algo así como "solo", "sin defensor encima" y, a la vez, libre para tirar cuando quiera) y lo que ha trascendido -por voluntad suya o por maniobra comercial de la editorial- son los ataques a Michael Jordan, en este caso por el documental "The last dance" y lo que Pippen considera "una falta de respeto" hacia sus compañeros, como si Jordan hubiera ganado esos seis campeonatos solo.

Es una visión muy particular. Desde luego, el documental es sobre Jordan y no sobre los Bulls, eso ya se ha dicho muchas veces. Pero en ningún momento se dice que Jordan ganara "solo". Puede que lo diga o lo insinúe Jordan porque él es así, pero al final las imágenes son las que son y ahí está Pippen luchando a su lado durante diez años, ahí está Horace Grant, está Toni Kukoc, está John Paxson, está Steve Kerr... Para que Scottie Pippen vea "The last dance" y se sienta ofendido tiene que tener unas ganas de ofenderse gigantescas antes de encender el televisor, lo que nos lleva al principio: ¿exactamente qué es lo que quiere Pippen? ¿Qué recuerdo quiere que tengamos de él?

Yo entiendo que haya jugadores que piensen que su rol ha sido infravalorado por la prensa y por la historia. Entiendo que Robert Horry piense que se merecería un recuerdo más efusivo por haber ganado siete anillos con tres equipos distintos. Entiendo que en el futuro, Draymond Green pueda echar la vista atrás y protestar por lo poco que se habla de su papel en los tres anillos de los Warriors. Pero, ¿Pippen? ¿De verdad cree Pippen que no se ha valorado su aportación a la NBA en su justa medida? En ocasiones, su argumentario roza la paranoia.

Hall of Fame inductee Scottie Pippen (L), presented by former teammate Michael Jordan, delivers his acceptance speech during the 2010 Basketball Hall of Fame enshrinement ceremonies in Springfield, Massachusetts August 13, 2010. REUTERS/Brian Snyder (UNITED STATES - Tags: SPORT BASKETBALL)
Scottie Pippen acepta su nominación al Hall of Fame de la NBA en presencia de Michael Jordan, encargado del discurso de presentación. REUTERS/Brian Snyder

Veamos: Scottie Pippen, por supuesto, está en el Hall of Fame. Fue nombrado uno de los mejores 50 jugadores de la NBA en 1996 y uno de los 75 mejores en 2021. Cuando se eligió al primer "Dream Team", Pippen no solo estuvo en la lista sino que estuvo en el equipo como titular indiscutible. Cuando se le metió en la cabeza humillar a Kukoc, todo el equipo hizo piña por él. A los cuatro años, volvieron a llamarle para compartir selección con la siguiente hornada, la de los Penny Hardaway, Grant Hill y Shaquille O´Neal. Fue siete veces All Star y estuvo tres veces en el mejor quinteto de la liga, dos de ellos coincidiendo con la primera retirada de Michael Jordan.

No sé qué más se puede pedir, la verdad. Sus reacciones son infantiles: Phil Jackson eligió a Kukoc para el famoso último tiro contra los Knicks porque era un racista, Michael Jordan le ningunea porque es un egomaníaco... Poca gente ha tenido mejor imagen durante estos treinta años que Scottie Pippen, precisamente porque era un modelo de éxito: jugador en continuo aprendizaje, trabajador de primera, representante de lo que consiste jugar en equipo, excelente defensor, pieza clave en cualquier engranaje... y el mejor segundo espada que ha conocido la liga, más que nada porque coincidió con el mejor jugador de la historia.

Lo que no puede hacer Pippen ahora es cargarse toda esta reputación y quedar como un envidioso solo por la evidencia de que Jordan era mejor que él. A ver, Jordan era mejor que todos. No ganaba los títulos solo, y de hecho no ganó ninguno sin Pippen a su lado, pero lo que habría que preguntarse es qué habría ganado Pippen sin él. Es ridículo. Lo prodigioso de la pareja era su capacidad para entenderse y apoyarse el uno en el otro. Eso lo ha dicho Michael Jordan doscientas veces, nunca le ha faltado una buena palabra para Pippen y sabemos que no es lo habitual. 

De hecho, da hasta pena ver cómo Pippen se está lanzando al cuello de su antiguo compañero mientras este se resiste a contestarle siquiera. No sabemos si por una cuestión de respeto o si, siendo Jordan tan competitivo, por una cuestión puramente comercial: no quiere que venda ni un libro más a sus expensas. Pippen está ahí, gritando como loco "hacedme caso, hacedme caso" y Jordan se está fumando un puro en algún casino, tan tranquilo. Es una lástima. Supongo que detrás de todo esto habrá algún nuevo problema económico que subsanar, pero a una generación se nos rompe el corazón viendo cómo Pippen renuncia a su legado como hombre de equipo y protesta por no haber podido ser algo más. Sin que ninguno tengamos claro qué más puede ser un hombre con tantos reconocimientos.

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