Save the Children pone a los políticos en la piel de los niños vulnerables

Madrid, 21 may (EFE).- ¿Cómo hubiera cambiado la infancia de Pedro Sánchez, Pablo Casado o Pablo Iglesias si se hubiera cruzado la COVID-19 en esa etapa de sus vidas? Save the Children ha puesto en marcha una campaña en la que traslada el coronavirus a la infancia de los líderes políticos, a los que coloca mascarillas en sus fotos infantiles, para pedirles que se pongan en el lugar de la infancia más vulnerable y alertar de que si no se adoptan medidas 1 de cada 3 niños crecerá en pobreza en la próxima década.

En la campaña #QueNadieQuedeAtrás son los propios niños los que les cuentan sus preocupaciones y sus historias a los políticos. Por ejemplo, Lidia, de 8 años, pregunta al presidente del Gobierno qué sucederá con su familia si sus padres pierden el trabajo o Victoria, de 12 años, a la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, si el próximo curso van a tener que estudiar el doble para recuperar los temas perdidos.

La organización de defensa de la infancia radiografía la situación actual de los hogares, a través de una encuesta a más de 1.800 familias de toda España, a las que les ha preguntado por su situación económica, el cierre de colegios o su salud física y mental durante el confinamiento.

El estudio revela que 4 de cada 10 familias ha perdido el empleo de manera temporal y que casi la mitad ha sufrido un recorte de sueldo de forma temporal.

En los hogares con menos recursos, la crisis económica se acentúa más: 1 de cada 4 familias vulnerables ya ha perdido el empleo de manera permanente o ha tenido un recorte de sueldo de forma permanente por la emergencia.

La encuesta también indica que el 30% de los padres y madres ha vivido situaciones de tensión o conflictos con sus hijos e hijas durante el confinamiento y que el 25% ha perdido los nervios en alguna ocasión, llegando a gritar o insultar al menor.

En ese contexto, la ONG advierte de un posible aumento de la violencia contra la infancia durante el confinamiento y señala que el estado emocional y psicológico de los niños y niñas también se ha visto afectado en la emergencia: uno de cada 6 menores (17%) se siente deprimido todos o casi todos los días y es en los hogares hogares vulnerables donde a los niños le cuesta dormir, tienen miedo y lloran, lo que se une al contexto de incertidumbre en el que viven.

La investigación detecta un aumento de la brecha educativa en los últimos meses: la infancia en pobreza tiene mayor riesgo de suspender, repetir curso o incluso dejar su educación. ·España ya tiene la tasa de abandono escolar más alta de la Unión Europea y corremos el riesgo de que muchos más niños y niñas se descuelguen por completo de la educación ahora que los centros educativos permanecen cerrados·, explica el director de la ONG, Andrés Conde.

Según la encuesta, 7 de cada 10 padres consideran que sus hijos deberían tener más apoyo de los profesores, cifra que aumenta hasta 8 de cada 10 en el caso de las familias vulnerables.

Más del 12 % de las familias vulnerables encuestadas no tiene acceso a internet o no tiene buenas condiciones de conectividad, por lo que la infancia de hogares en pobreza tiene más dificultades para continuar con su educación mientras los colegios permanecen cerrados.

Sobre el tiempo que pasan los menores frente a la pantalla, la ONG destaca: casi la mitad de los menores afirma que para divertirse durante el confinamiento juega por internet con desconocidos, lo que les puede hacer más vulnerables a sufrir alguna forma de violencia, como ciberacoso.

La encuesta también revela que la falta de paridad en el reparto de tareas domésticas tales como la limpieza se agudiza en los hogares vulnerables, donde las mujeres llevan todo el peso del hogar.

Con esta iniciativa, Save the Children pretende denunciar la falta de compromiso político con las familias en situación de pobreza durante la emergencia y pide al Gobierno, a los presidentes autonómicos y a todos los partidos políticos que en los planes de respuesta haya medidas urgentes que protejan a quienes más lo necesitan.

Según Conde, "la crisis económica y social del coronavirus será especialmente negativa y duradera para las familias vulnerables, que ya sufren la pérdida de empleo y los recortes de sueldo en mayor proporción que el resto".

"Los líderes políticos no pueden seguir mirando para otro lado. La pobreza infantil es un grave problema que, si no abordamos de manera inmediata, afectará a prácticamente a uno de tres niños y niñas en la próxima década", concluye.

(c) Agencia EFE