A Ainhoa Arteta le ha salido una hija artista pero no se parece en nada a la madre

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El nombre de Ainhoa Arteta lleva varias semanas en boca de todos y no precisamente por sus magníficas interpretaciones operísticas o por sus nuevos proyectos. La cantante no está pasando su mejor momento personal y en pocos meses se ha enfrentado a un durísimo bache de salud y a la separación de su cuarto marido, Matías Urrea. Un 2021 que es probable que la artista de Tolosa tenga ya ganas de que toque a su fin pero en el que ha contado con un gran apoyo, el de su hija mayor, Sara Croft, apenas conocida en nuestro país. 

CADIZ, SPAIN - JUNE 23: Ainhoa Arteta and Sara Croft Arteta at Ainhoa Arteta's wedding on June 23, 2019 at Castillo de San Marcos in Cadiz, Spain. (Photo by Europa Press Entertainment/Europa Press via Getty Images)
(Photo by Europa Press Entertainment/Europa Press via Getty Images)

"Cuido a mi madre. Nunca he creído en estas cosas y nunca entraría, y menos para traicionar a la persona que más quiero. Fin. Yo no he abierto el pico y ya se me ha acusado. Me gustaría vivir en paz y que dejen las mentiras de una santa vez. Porque a mí, leer que soy una traidora, como comprenderás, me duele", ha dicho la joven de 21 años en una conversación con el programa Socialité tras algunos rumores infundados sobre si ella presuntamente podría haber contado detalles de la separación de su madre, algo que ha desmentido totalmente. "Todos estamos unidos como una piña, como debe ser. Yo me quiero mantener al margen. Mi madre está siendo apoyada por su familia y la gente que de verdad la quiere, que bastante tiene ya", ha añadido. Esta ha sido una de las primeras veces que hemos escuchado a Sara Croft. Su madre ha tratado de mantenerla al margen de la vida pública desde que nació y solo ahora la estamos descubriendo, y parece que no tiene mucho que ver con su madre, al menos en sus gustos musicales. 

El segundo marido de su madre

Sara tiene 21 años y es fruto de la relación de la soprano con Dwayne Croft, un barítono estadounidense que ha cantado en más de 500 actuaciones en 38 papeles en la Metropolitan Opera y que en 1996 ganó el Premio Richard Tucker. Fue precisamente en el conocido palacio de la ópera de Nueva York donde ambos artistas coincidieron por primera vez en 1997. Los dos interpretaban sendos papeles en la ópera Fedora junto a Plácido Domingo, gran amigo de Arteta. Se enamoraron y se casaron en un año más tarde en el Ayuntamiento de Manhattan y la ceremonia fue oficiada por el alcalde de entonces Rudolph Giuliani. Antes de este matrimonio, Ainhoa ya había estado casada con su novio de siempre de Tolosa, del que se separó en 1994. 

Arteta y Croft vivían felices y en 2000 dieron la bienvenida a su hija Sara. Pero cuando todo parecía marchar sobre ruedas, a finales de octubre de 2003 llegaba la separación del matrimonio. Ainhoa debía actuar en el Palau de la Música de Barcelona y el proyecto tuvo que cancelarse antes de su estreno debido a que la artista no se encontraba con fuerzas para cantar "debido a su decaído estado de ánimo motivado por su separación matrimonial con Dawyne Croft", explicaba entonces su manager. "En el ensayo ella no paraba de llorar. La vimos muy deprimida y, aunque la gente se separa y al día siguiente va a trabajar, en este caso era evidente que no podría cantar", recogían en el diario ABC en ese delicado momento. "Todo esto nos cayó como una bomba, porque ambos estaban aquí desde el lunes ensayando sin ningún problema -en el Círculo del Liceo-, claro que por separado. Pero en el ensayo del martes, el primero que hacían juntos, ella no pudo cantar y sólo lloraba. A pesar de todo, él quería que el recital se hiciera y nos dijo que no tenía problemas para cantar", comentaban al citado diario los responsables del teatro. Tras la separación, la artista pasó un tiempo alejada de la vida pública en un balneario y con su familia para poder reponerse del duro golpe. 

Su voz recuerda a Dua Lipa

En aquel momento, Sara apenas tenía tres añitos. La música ha estado presente en la vida de la joven desde que era muy pequeña y parece haber heredado el talento para la canción de sus padres. Se lleva de maravilla con ambos y parece que las aguas volvieron a su cauce también entre el ex matrimonio y en el verano de 2017, Ainhoa y Dwayne junto a su hija se subieron al escenario de la Gala Starlite de Marbella para cantar los tres juntos Imagine de The Beatles, un momento mágico que dio buena muestra del cariño que aún hoy hay entre ellos gracias a la joven. 

Aunque eso sí, ella la ópera se la deja a sus progenitores y prefiere el pop. Croft toca el piano y la guitarra y en España está tratando de abrirse camino como artista en varias disciplinas. Ha grabado un par de canciones con la discográfica Sony Music pero sin duda es en las redes sociales donde trata de dar a conocer al mundo su arte. En YouTube se pueden encontrar algunos videos de la hija de la soprano grabados de manera amateur en la casa madrileña de su madre. Uno de los últimos ha sido There is another sky y ahí demuestra que su voz no tiene nada que ver con la de su madre, ya que es más aterciopelada y grave, y sigue un estilo mucho más actual y pop. 

Entre sus artistas favoritas parece que se encuentra Dua Lipa y la hemos escuchado hacer algunas covers de los hits de la cantante americana como de la canción Scared to be lonely, en la que irremediablemente recuerda por su voz rota a la intérprete de New Rules. Además de la música, a Sara le apasiona también el mundo de la interpretación y ha participado en algunas obras de teatro clásicas, pero también le gusta bailar los ritmos más de moda. En su Instagram ha subido un video de lo más sensual en el que baila a ritmo de una canción de trap. Vestida con un sujetador y unos shorts cut out negros, Sara se mueve con mucha soltura e incluso se lanza a realizar algunos movimientos de twerking agarrada a la barandilla de una terraza. El video fue grabado en julio en el madrileño viaducto por el artista y fotógrafo César Hernández. El mismo fotógrafo le realizó poco tiempo antes una sesión de fotos de lo más espectacular en la que Sara aparece maquillada y vestida como una vikinga. 

Amor en Ibiza

Para la hija de Arteta, uno de los lugares más mágicos de nuestro país es la isla de Ibiza. De ahí es el joven del que está enamorada y al que dedica algunos de sus posts más románticos en Instagram. El chico se llama Lauti y con él la hemos visto en algunos stories durante el verano disfrutando del relax y las aguas cristalinas de la isla pitiusa. "Lo feliz que me hace sentir no es normal", escribía Croft junto a una foto de ambos bailando. "Puedo decir que lo he encontrado. He encontrado a la persona por la cual quiero ser la mejor versión de mí misma. No soy perfecta. Desgraciadamente tengo muchas cosas, pero sí sé una cosa. Sé que quiero crecer junto a ti, porque te adoro", comentaba en otra foto a su lado en una verdadera declaración de amor hacia su chico.

Su madre, al borde de la muerte

Sara siempre ha vivido cerca de su progenitora y mantienen una relación muy estrecha. También la tiene con su hermano pequeño, Iker, nacido en 2010 y fruto del tercer matrimonio de Arteta con el el jinete Jesús Garmendia Echevarría, al que conoció en 2005 y con el que se casó en 2013 en Fuenterrabía. Se separaron tres años después. 

En 2021, Sara ha estado más cerca que nunca de su madre. Ainhoa Arteta contrajo el coronavirus hace algunos meses y ha tenido que luchar con uñas y dientes contra las secuelas de esta enfermedad que llegó a producirle una parálisis en sus piernas que le impedía caminar. Pero ahí no quedó todo. En agosto, la soprano volvía al hospital pero esta vez con un cólico nefrítico que se le complicó. La artista ingresó en el Virgen de Rocío de Sevilla por una infección renal y terminó complicándose en una sepsis que la llevó a pasar hasta seis días en coma inducido y diez en la UCI, para luego pasar a planta y estar allí casi un mes recuperándose. Cuando parecía que todo volvía a la normalidad, la artista volvió a sufrir un golpe tremendo al padecer un infarto, según contaba La Vanguardia. El infarto también se complicó y los médicos tuvieron que amputarle parte del dedo índice de la mano derecha y un dedo del pie derecho. 

"Para mí lo más importante es que me salvé y por eso puedo decir que el 26 de julio volví a nacer. Entenderás que hoy mi prioridad es cuidarme y sanarme entera y del resto, me da igual lo que digan o dejen de decir. Mis hijos gracias a Dios están bien y yo tengo que recuperarme. Eso es ahora mismo lo único que puedo comentar", explicaba la artista en 20 minutos una vez fuera de peligro. "Millones de gracias a todos mis seguidores, amigos y compañeros de profesión por las muestras de cariño y apoyo que recibo cada día. No os podéis imaginar la fuerza que me dais para seguir peleando. Ahora estoy en plena recuperación, y con muchísimas ganas de volver pronto a los escenarios para seguir compartiendo momentos únicos con vosotros. Os quiero", ha dicho en sus redes sociales agradeciendo todas las muestras de cariño recibidas.

A todos estos problemas de salud hay que añadirle la separación de su cuarto marido, el murciano Matías Urrea, con el que se había casado el 23 de junio de 2019 en el Castillo de San Marcos en El Puerto de Santa María (Cádiz). Algunos medios apuntan a que este matrimonio nunca tuvo validez legal al no firmarse ningún documento y en las últimas semanas ha dado mucho que hablar porque él quiso asistir al Deluxe para dar su versión y en su trabajo, es funcionario, no se lo permitieron.

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