El saqueo del ejército ruso en su retirada de Jersón no respeta ni los retretes

El ejército ucraniano ha recuperado Jersón, que ha celebrado su liberación con la visita de Volodímir Zelenski. Con las tropas rusas expulsadas de la ciudad, las autoridades ucranianas han comenzado a descubrir sobre el terreno los daños de la invasión y las consecuencias de la misma. Y, como ha venido ocurriendo desde finales de febrero, el espolio de obras de arte ha sido una de ellas. También el robo de inodoros.

El museo de Jersón ha sido saqueado por las tropas rusas, denuncia Ucrania. (Foto: Getty Images)
El museo de Jersón ha sido saqueado por las tropas rusas, denuncia Ucrania. (Foto: Getty Images)

En un comunicado emitido por el Centro Nacional de Resistencia de Ucrania (NRC), creado por el Ejército de Ucrania, esta institución ha informado de que “según nuestra inteligencia, los rusos tomaron propiedad del Museo de Arte de Jersón que lleva el nombre del [pintor ucraniano] Oleksiy Shovkunenko. El museo también tiene una sucursal en Nova Kakhovka”. Recogido por la cadena CNN, en dicho texto se calcula que, “en total, se retiraron casi 15.000 piezas de arte del fondo del museo y otras instituciones culturales de la región de Jersón”.

El museo al que alude la información facilitada por Ucrania cuenta en su fondo con pinturas del siglo XVII a principios del siglo XX, arte nacional de la segunda mitad del siglo XIX a principios del siglo XX y otras obras de arte de artistas más cercanos en el tiempo. La surgida ahora tras la liberación de Jersón es otra denuncia más del espolio que los museos ucranianos están sufriendo con la invasión rusa.

En mayo, tras recuperar Mariúpol, ocurrió exactamente lo mismo. Entonces fue el Consejo de la Ciudad el que puso en conocimiento de los medios el saqueo de 2.000 obras de arte, entre las que se encontraba un un rollo de la Torá manuscrito, pinturas de Arkhip Kuindzhi e Ivan Aivazovsky y una biblia de 1811. La ciudad había procedido al escaneo en 3D de su patrimonio por miedo a la destrucción.

Y hace solo un mes, a comienzos de octubre, Oleksandr Tkachenko, ministro de Cultura de Ucrania, explicaba en una entrevista con AFP que desde que comenzase la invasión el 24 de febrero, un total de 40 museos ucranianos habían sido saqueados por las tropas rusas. “Esto también es un crimen de guerra”, llegó a decir Tkachenko, que estimó las pérdidas por los robos y la destrucción de arte en cientos de millones de dólares.

Desde que comenzase la guerra, poner a salvo las obras de arte ha sido una misión complicada y llena de escollos. En marzo desde distintos museos de distintas ciudades ucranias advertían de los problemas que tenían. No solo por los posibles saqueos y destrucción de obras que supone un denominador común en todas las guerras, sino que, además, se enfrentaban a problemas de conservación en edificios dañados por las bombas que exponían las obras a la humedad, por ejemplo.

Algunos trabajadores de museos intentaron emular a los Monuments Men, aquel batallón especial que durante la Segunda Guerra Mundial se encargó de poner a salvo innumerables piezas para evitar que las tropas de Adolf Hitler las destruyesen o robasen. Una historia llevada al cine en 2014 por George Clooney que la guerra en Ucrania hizo cobrar de nuevo actualidad. DW informaba entonces de cómo los trabajadores de museos y galerías del país intentaban por todos los medios a su alcance salvar las obras de arte a su cargo. Una misión complicada que, como se ha visto en Mariúpol y ahora en Jersón, no siempre se puede llevar a acabo.

Pero arte no es lo único que se han llevado los soldados rusos al ser expulsados de las ciudades recuperadas por el ejército de Ucrania. Los inodoros también se han convertido en una suerte de trofeo de guerra. De hecho, el mencionado comunicado de la NRC hacía referencia a ello afirmando que “los ocupantes no solo se llevaron los valores culturales. Los rusos, según la tradición, robaron artículos sanitarios, incluidos inodoros y electrodomésticos”.

Lo está del todo claro a qué responde el llevarse inodoros en la retirada, pero lo cierto es que lleva ocurriendo desde las primeras semanas del conflicto. Es más, hasta el propio Zelenski hizo referencia a estos robos en abril, en un mensaje emitido por Pascua. En declaraciones recogidas por Newsweek, el presidente ucraniano acusaba a las tropas rusas de robar a la población “una vida normal” y se refirió al robo de lavadoras y retretes ironizando sobre ello.

Solían hablar sobre su mayor sueño, ver París y morir. Su comportamiento ahora es simplemente impactante, porque su sueño ahora es robar un inodoro y morir”, dijo en referencia al título de una película rusa de 1992 ambientada en la época soviética.

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