Sanitarios con hijos lanzan un grito desesperado: ¿Con quién les dejamos?

Madrid, 26 mar (EFE).- Todos los días a las 8 de la tarde aplaudimos a los sanitarios. Aplausos que agradecen, aunque la mayoría ni siquiera llegan a sus oídos. Pero quizá más que ovaciones, lo que necesitan es ayuda en sus vidas cotidianas. Muchos tienen hijos y, al no haber ni colegios ni guarderías abiertos, no encuentran con quien dejarlos cuando salen a trabajar.

Una problemática que afecta sobre todo a padres separados, familias monoparentales, o en las que los dos progenitores son sanitarios y trabajan en un mismo turno.

La plataforma Voluntarios CODVID ha puesto en marcha en su perfil de Twitter una campaña para tratar de resolver esta situación.

Reclaman a los ayuntamientos y otras instituciones que habiliten espacios en los que el personal sanitario pueda dejar a sus hijos cuando ellos no pueden hacerse cargo.

"Sabemos que muchos ayuntamientos nos leen. Es por eso que les pedimos que habiliten guarderías o colegios para que los hijos de los sanitarios que lo precisen puedan estar atendidos durante las guardias de sus padres. Ellos lo dan todo por nosotros, ayúdenlos!", propone esta plataforma en un tuit publicado este mismo miércoles.

Según explican a Efe, "desde nuestro perfil lo único que podemos hacer es buscar voluntarios, pero se complica con el añadido de ser hijos de personal sanitario" por el temor al contagio al estar sus padres más expuestos al virus.

Por eso, añaden, "estamos escribiendo a organismos e instituciones, ayuntamientos..." con el objetivo de tratar de dar respuesta a este problema.

Un grito desesperado ante situaciones como las que vive Mila García, enfermera en un hospital de día oncológico, según reza en su perfil de Twitter.

En esa red social ha dado a conocer lo difícil que tiene encontrar a alguien que se quede con sus hijas.

"Cuando ninguna niñera quiere cuidar de tus hijas porque eres enfermera y tienen miedo. Cuando tienes que ir a trabajar todos los días y no sabes qué hacer con las niñas. ¿Alguien ha contemplado una situación similar? Pues eso me está pasando a mi...", dice en un tuit que se acerca a los 900 me gusta.

Alguien le pregunta si no puede dejarlas con su padre. Es evidente que no.

"Su padre también trabaja en Sanidad y vive en otra ciudad. Ese es el gran problema que tenemos muchos sanitarios...separados o juntos. ¿Si ninguno puede quedarse en casa, a los niños quién los atiende?", le responde Mila, planteando un nuevo interrogante.

Muchos colegas se ven reflejados en este SOS lanzado a las redes.

"Te entiendo. Médico, divorciada y sin familia aquí; la chica sigue viniendo mientras trabajo, pero su familia no quiere que venga por miedo a contagio y no sé lo que aguantará la presión", le confiesa Irene.

El miedo. Los sanitarios son precisamente el sector de población más afectado por los contagios. Y eso está trayéndoles consecuencias indeseadas. Como que algunos teman el contacto con sus vástagos.

Pese a ello, Mila, en conversación con Efe, asegura que desde que hizo pública su situación ha recibido numerosas muestras de solidaridad y varias personas se han ofrecido a cuidar de sus hijas. "La solidaridad de la gente está muy bien. Es súper emotivo y no me lo esperaba. Gente que te escribe y te dice: 'yo me quedo con ellas'".

Sin embargo no cree que esa sea la solución. "Son parches al final y no tiene por que depender de la caridad de la gente".

Ella apuesta más bien por una solución desde las instituciones porque esta situación, "no va a ser solo para un mes, puede prolongarse más". "Y veremos a ver si los niños tienen colegio hasta septiembre", cuestión que a no pocos padres les ronda en la cabeza.

Por eso considera que debe adoptarse "un solución duradera en el tiempo. No sé que se está haciendo en otros países, pero no soy yo la que tiene que encontrar las soluciones", precisa.

Hace un mes se abrió la cuenta de Twitter para estar informada. "Y me sorprendió ver muchas noticias sobre la falta de material sanitario, pero ninguna sobre esto". Una situación que afecta a muchos trabajadores de su sector.

"Vi que no podía ser la única con este problema, pero nadie se estaba quejando. Han tratado de apañarse con el vecino, con el abuelo o con quien puedan", relata extrañada, si bien asegura que desde que ella lo hizo público muchos de sus colegas se han sumado y han expuesto también sus delicadas circunstancias personales por ese motivo.

Lo que lamenta es que ha percibido "mucho movimiento de gente, de querer ayudar, pero poco movimiento" por parte de los organismos que tendrían que resolverlo.

Es lo que dice en una de sus respuestas a su ya famoso tuit: "Creo que tiene que haber alguna manera de que el gobierno atienda estas situaciones concretas, igual que se están atendiendo otras...vamos a intentar darle más difusión y que llegue donde tiene que llegar".

(c) Agencia EFE