¿Escoger entre intentar salvar al paciente de coronavirus que ha cumplido las normas de seguridad, y el que se las ha saltado?

¿Puede un médico negarse a tratar a quien, a sabiendas, ha puesto en riesgo su propia vida? ¿Debería el sistema sanitario decidir que ese único respirador que queda en la UCI sea para el ciudadano responsable y no para el que no ha respetado las normas de seguridad?

Imaginemos una segunda oleada de coronavirus. La que llegará, seguro, en unos meses, como ha alertado la OMS. “Es tiempo de prepararse (para la segunda oleada), no de celebrar”, avisa el director europeo del organismo, Hans Kluge.

Una oleada que podría ser más mortífera que la primera.

El sistema sanitario ya advierte de que no aguantará. “No aguantaremos”, avisa el presidente del colegio de médicos de Cataluña. “Éramos pocos, ahora somos menos, estamos cansados y emocionalmente también empieza a pasarnos factura”.

Personal sanitario atiende a una anciana en cuarentena en una residencia de Pallejà (Barcelona). (Photo by David Ramos/Getty Images)

Con decenas de compañeros muertos, miles de contagiados, incontables sanitarios con importantes secuelas psicológicas y un creciente enfado al ver a muchos españoles incumplir lo protocolos de seguridad ¿cómo afrontará el sistema sanitario la segunda oleada de la pandemia?

Lo reafirma el Colegio Oficial de Médicos de Madrid: "La epidemia por coronavirus ha generado un desgaste en los profesionales de la salud debido a la sobrecarga de trabajo, condiciones de estrés y escasez de médicos".

Si llega el momento de escoger, si llega el momento de decidir a quién tratar y a quién no, ¿volveremos a criterios de edad? ¿O se puede establecer otro tipo de baremo?

En la última gran pandemia, la de la gripe de 1918, la segunda oleada, fue mucho más mortífera que l a primera, y se inició en las manifestaciones de protesta en la calle.

Tres de los últimos brotes detectados tienen que ver con una fiesta de cumpleaños en Canarias, donde varios positivos contagiaron al resto de asistentes, otra fiesta en Lleida, con los 20 invitados contagiados, y unos mataderos en la misma provincia. Todos esos contagiados podrían contagiar a decenas de personas que, a su vez, contagiarían a cientos que contagiarían a miles.

¿Qué hacemos con los irresponsables?

Si se pusiera en marcha, como en otros países, una aplicación que permitiera rastrear con quién hemos estado, y por lo tanto si hemos incumplido las medidas de seguridad ¿qué hacemos con ellos? ¿Le negamos la UCI y el respirador una persona con patologías de riesgo o un anciano, como ha ocurrido en algunos casos?