El Salvador reporta 131 homicidios en noviembre, 50,4 % menos que en 2018

En noviembre de 2018 se registraron 264 muertes, 133 menos que las computadas en el mismo mes del año en curso, de acuerdo con las estadísticas. EFE/Oscar Rivera/Archivo

San Salvador, 1 dic (EFE).- El Salvador, considerada una de las naciones más violentas del mundo, reportó en noviembre 131 homicidios, un 50,4 % menos que los contabilizados en el mismo mes de 2018, según datos proporcionados este domingo a Efe por un portavoz de Seguridad.

En noviembre de 2018 se registraron 264 muertes, 133 menos que las computadas en el mismo mes del año en curso, de acuerdo con las estadísticas.

Además, los datos señalan que entre junio, mes en que Nayib Bukele asumió la Presidencia, y noviembre se contabilizaron 907 homicidios, 669 menos que en el año pasado, cuando fueron 1.576.

Las autoridades no han brindado la cifra total de muertes de enero a noviembre de este año, pero el director de la Policía Nacional Civil (PNC), Mauricio Arriaza, señaló en octubre pasado que el país registraba 2.080 homicidios, entre enero al 20 de octubre, 650 menos que los 2.730 computados el año pasado.

Las autoridades de El Salvador responsabilizan a las pandillas Mara Salvatrucha (MS13), Barrio 18 y otras minoritarias de los altos índices de homicidios de entre 103 y 50,3 por cada 100.000 habitantes registrados entre 2015 y 2018, cifras que sitúan a esta nación centroamericana como una de las más violentas del mundo.

El Ejecutivo de Bukele atribuye la baja en los asesinatos a un plan de control territorial lanzado el pasado 20 de junio y con el que se han concentrado a más de 7.000 agentes de la Policía y del Ejército en 22 localidades.

El plan también incluye la rotación de los pandilleros presos para supuestamente romper la organización de dichos grupos al interior de las prisiones y cortar sus comunicaciones con el exterior.

Diferentes organizaciones sociales han criticado el plan de seguridad de Bukele porque, a su juicio, repite acciones implementadas en anteriores Gobiernos y con las que no se consiguieron resultados duraderos.

El aumento de efectivos militares en las calles es uno de los elementos del plan más cuestionados, dado que Bukele ha prometido incrementar la cifra de soldados en labores de seguridad.

Las "maras", un fenómeno considerado como herencia de la guerra civil (1980-1992) y que se fortaleció con la deportación de pandilleros de Estados Unidos, han resistido a los planes de seguridad implementados en las últimas cuatro administraciones.