El Salvador: las maras en busca de poder

© ARTE

Las maras campan a sus anchas, siembran el terror y baten récords de homicidios. ¿Quién controla realmente El Salvador? La Mara Salvatrucha-13 y el Barrio-18 son dos de las organizaciones criminales más sangrientas y su influencia es a nivel económico y social en el país centroamericano. Con un grupo de más de 60.000 miembros y unas 600.000 familias que trabajan para ellos, las maras tienen posibilidades de ingresar al juego político en El Salvador.

Estas pandillas llegan a imponer huelgas en los transportes públicos exigiendo a las autoridades que suavicen la represión de sus actividades y garanticen condiciones de encarcelamiento menos difíciles para sus miembros.

Los comerciantes y taxistas deben pagar una "renta", un impuesto obligatorio so pena de ejecución. Muchos líderes de estas bandas deben su fortuna a estos "impuestos". Ante este dominio implacable, policías y fiscales actúan encapuchados en cada escena del crimen por miedo a represalias.

La tasa de homicidios en El Salvador se ha disparado hasta llegar a 50 muertos al día. “El Gobierno no puede hacer nada, incluso luego de haber desplegado miles de soldados, nada cambia. Se han apropiado de las leyes de este país”, sentencia Nuria de Escobar, una forense salvadoreña que desde hace 20 años se ha dedicado a identificar los cadáveres que deja esta guerra.

El aumento de muertes no es casualidad. En 2012, las dos principales bandas del país habían firmado una tregua con el Gobierno, pero el nuevo presidente elegido en 2014 rompió los diálogos. Como réplica, las maras deciden ensangrentar las calles.


Leer más sobre FRANCE 24 Español

Leer tambien:
China: del confinamiento al caos
EE. UU.: Jackson, una ciudad a la deriva
El Spider-Man de Sudán, héroe de la resistencia