La saliva sirve para detectar la covid y muchas cosas más

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Cuando en 2005 nuestro grupo de investigación logró medir por primera vez la proteína C reactiva en saliva, uno de los principales marcadores de inflamación, era difícil imaginar que los análisis en saliva pudieran tener tanta difusión e interés como han alcanzado recientemente.

Sin duda, la posibilidad de diagnosticar y monitorizar el covid-19 en este fluido, compuesto al menos en un 95 % por agua, pero también de otros elementos de alto interés, ha sido un gran impulso para que se hable de sus posibilidades como muestra biológica en esta enfermedad. No obstante, está bien recordar que la saliva tiene muchas más aplicaciones.

Detección de covid-19, pero también de otras enfermedades infecciosas

Para empezar, en la saliva se pueden identificar multitud de agentes infecciosos, bien por la identificación directa de su material genético mediante pruebas de PCR o bien por la cuantificación de anticuerpos específicos que nuestro organismo produce contra él.

Esto ha permitido que algunos países, entre ellos el Reino Unido, establezcan programas oficiales para detectar enfermedades infecciosas como la rubeola tomando muestras de saliva con altas sensibilidades y especificidades.

La cosa no acaba ahí. Además de determinar la producción de anticuerpos (marcadores de la respuesta inmune humoral) en saliva, se pueden detectar marcadores de la respuesta inmune innata. Nos referimos concretamente a las proteínas de fase aguda e interleuquinas, pero también a marcadores de la respuesta inmune celular como la enzima Adenosin-deaminasa.

Resumiendo, a partir de la saliva se puede obtener una información muy valiosa sobre cómo están funcionando nuestras defensas en un momento dado.

Saliva para evaluar el estrés… y la felicidad

A nivel mundial el 30 % de las personas sufre estrés. La saliva puede ayudar a detectarlo y evaluarlo. Así, este fluido permite estimar tanto el estrés a muy corto plazo –alfa-amilasa o cromogranina A– como el estrés a más largo plazo –cortisol–. Un marcado aumento de estos analitos indicaría la necesidad de tomar medidas para intentar reducir el estrés que está padeciendo el individuo.

Aparte del estrés, la saliva permite evaluar el bienestar. Para esto se pueden cuantificar los niveles de oxitocina, considerada como la “hormona de la felicidad”.

Para completar las posibles aplicaciones, resulta que la saliva se puede usar para evaluar el estado oxidativo del individuo y también cambios fisiológicos ante diferentes situaciones como el esfuerzo físico. Además, es útil para detectar fármacos o medir analitos que tradicionalmente se medían en sangre, como la urea y creatinina. Sin olvidar que el estudio de la saliva por medio de técnicas “ómicas” podría conducir pronto a nuevas pruebas y aplicaciones de este fluido.

Aplicaciones en el mundo animal

Ya sea en animales de compañía, animales de granja o incluso exóticos, la saliva se puede usar para los mismos fines que se han indicado para humanos. Desde el punto de vista práctico es muy interesante porque, en animales de compañía, el dueño puede tomar la muestra y dársela directamente a su veterinario. ¡Cuántos malos ratos por extracciones de sangre y visitas a la clínica ahorramos así a las mascotas!

En animales de granja, que el propio personal pueda tomar las muestras permite mejorar el control de la salud y el bienestar de los animales. En la actualidad, hay un proyecto europeo que se encarga precisamente de valorar como evaluar el nivel de bienestar y estrés de los animales por medio de la saliva.

A pesar de llevar más de 20 años trabajando con muestras de saliva, y de tener en nuestro laboratorio los métodos más sensibles y fiables para medir sus principales analitos, sólo podemos decir que estamos al principio del camino. Seguro que en los próximos años esta muestra nos deparará más agradables sorpresas.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

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