¿Sale gratis quemar bosques en España?

Foto: Getty

Cada verano proliferan decenas de incendios en toda la geografía española. La gran mayoría son provocados. La Guardia Civil está investigando la causa del gran incendio que ha quemado más de 9.000 hectáreas de bosque este año en Gran Canaria, ya que creen que pudo ser provocado. ¿Cuánto nos cuesta extinguirlos y repoblar? ¿Son insuficientes las penas y multas a los pirómanos? ¿Es cierta esa idea de que sale gratis quemar bosques en España?

Para empezar, la suma de inversión en extinción de incendios de todas las comunidades autónomas y el estado asciende en 2019 a unos 600 millones de euros, según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Y es tanto el dinero destinado a incendios porque apagar un ‘pequeño’ incendio de 30 hectáreas cuesta una media de 300.000 euros. La mayor parte del gasto lo producen los medios aéreos. Los aviones e hidroaviones con capacidad para trasportar entre 3.000 y 6.000 litros de agua cobran desde 5.500 hasta 6.000 euros por hora de trabajo, mientras que los helicópteros tienen una tarifa de entre 4.000 y 4.500 euros, dependiendo de su capacidad.

Además, no sólo hay que tener en cuenta lo que cuesta apagar los fuegos. Por ejemplo, se calcula que los incendios forestales cuestan entre 360 y 488 millones de euros al año sólo en Galicia entre lo que se gasta en la lucha contra los incendios, el valor de las rentas perdidas, el de los recursos ambientales que ofrece el bosque y que dejará de aportar y el impacto negativo en el turismo rural.

Y eso sin hablar del incalculable valor de la destrucción de los seres vivos y ecosistemas. En 2014, WWF España utilizó esta cifra para llamar la atención sobre los costes que los incendios tienen en la comunidad gallega y el conjunto nacional, que la organización estima en un 0,2% del PIB español. Es decir, unas pérdidas anuales no inferiores a 1.800 millones de euros.

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Foto del lunes 6 de agosto del 2012 de una finca agrícola arrasada por un incendio forestal en La Gomera, Islas Canarias. (Foto AP/Moíses Mendoza, archivo)

El 95% de los incendios forestales originados en España están causados por actividades humanas. Sólo un 4% son de origen natural, principalmente debidos a rayos. La cuarta parte se deben a accidentes y negligencias, pero más de la mitad de todos los que ocurren cada año son provocados de forma intencionada. Entonces ¿no debería pagar el responsable los perjuicios ocasionados?

Las penas según la ley

Tras la reforma del Código Penal de 2015, se endurecieron las penas para los autores de los incendios forestales. La normativa dice que los que provoquen fuego en montes recibirán castigos con penas de prisión de uno a cinco años y multas de doce a dieciocho meses. Además, si en dicha situación ha existido peligro para la vida o la integridad física de las personas, las penas se endurecen al castigarse el hecho con pena de prisión de diez a veinte años y multa de doce a veinticuatro meses.

El gran problema es que muchos pirómanos o personas irresponsables quedan impunes por lo difícil que es ‘pillarles’ o demostrar su autoría. En casos que sí se ha conseguido, el montante que han tenido que pagar es de, por ejemplo, tres años de cárcel y multa de 3.240 euros para el autor del incendio que devastó 163.000 metros cuadrados de terreno forestal en La Carolina, Jaén, o dos meses de prisión y 370 euros para otra persona por provocar un incendio en el Parque Natural de Aracena con una colilla de tabaco. La verdad es que las multas no parecen muy elevadas teniendo en cuenta los altos costes de la extinción.

Además, cada comunidad autónoma también regula sus propias leyes y se están poniendo serias. Por ejemplo, la nueva Ley de Patrimonio Natural de Galicia aprobada hace tres meses endurece las sanciones contra quienes dañen la naturaleza. Así, los responsables de incendios forestales podrán ser multados con hasta dos millones de euros. Además, deberán hacer frente a los gastos derivados de la reparación.

Quizá no sería tan mala idea ‘importar’ la justicia y normativa italiana, que ha multado con 27 millones de euros a dos estudiantes italianos por provocar un incendio durante una barbacoa. La fiscalía defiende la sanción por considerar que es “una medida necesaria para mostrar a la gente que se debe tener mayor responsabilidad con el cuidado ambiental”. Desde luego, esta sanción es ejemplar. Habrá que ver cómo y cuándo la pagan.

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