Las salamandras errantes han aprendido a flotar en el aire y ahora sabemos cómo

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Las salamandras errantes con capaces de planear desde grandes alturas como si fuesen paracaidistas | Christian E. Brown et al.
Las salamandras errantes con capaces de planear desde grandes alturas como si fuesen paracaidistas | Christian E. Brown et al.

Conocemos ranas capaces de planear extendiendo las membranas palmeadas de sus extremidades, también se han documentado ampliamente algunos tipos de lagartos, como el Draco sumatranus, que poseen grandes pliegues de piel a los costados de su cuerpo que, una vez abiertos, les permiten descender como paracaidistas y desplazarse cientos de metros, e incluso sabemos de serpientes que contorsionan su cuerpo de tal manera que atrapan el aire bajo ellas y logran planear desde grandes alturas.

Ante esta exhibición de habilidades en la Naturaleza no debería sorprendernos encontrar más especies capaces de desarrollar nuevas y originales maneras de no estamparse contra el suelo al caer desde muy alto y, sin embargo, los biólogos han descubierto una especie “voladora” que no se esperaban. Desde un punto aerodinámico las salamandras no parecen un animal muy prometedor en este aspecto y, aun así, un nuevo estudio publicado en Current Biology, ha descubierto que algunas especies de salamandra, que habitan en las copas de las secuoyas gigantes de California, han desarrollado facultades bien adaptadas a los peligros de los altos lugares donde viven: la capacidad de lanzarse en paracaídas, planear y maniobrar en el aire.

El trabajo ha sido realizado por investigadores de la Universidad de Berkeley que se preguntaban si este tipo de salamandras (Aneides vagrans) habría desarrollado algún mecanismo que le evite lesiones en el hipotético caso de caer desde las alturas. Se conocen como “salamandras errantes”, viven en algunos de los árboles más altos del mundo y sabemos que son capaces de saltar de rama en rama cuando se sienten amenazadas por algún depredador. La intuición de los investigadores era lógica y así ha sido: el estudio publicado ha encontrado que estas salamandras adoptan “posturas muy parecidas a las de las personas que se lanzan en paracaídas para ayudar a frenar y controlar su caída”.

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“Tienen una capacidad exquisita de control maniobrable”, explica Christian Brown, autor principal del estudio. “Son capaces de girar. Son capaces de voltearse si se ponen boca abajo. Son capaces de mantener esa postura de paracaidismo y mover la cola hacia arriba y hacia abajo para hacer maniobras horizontales. El nivel de control es simplemente impresionante”

Para comprobar las habilidades planeadoras de la salamandra, los investigadores de UC Berkeley usaron un túnel de viento y compararon el comportamiento en el aire de la especie Aneides vagrans (acostumbrada a vivir en las alturas) con otras especies de salamandras nativas de El norte de California, cada una con diversos grados de arboricultura, es decir, la propensión a trepar o vivir en los árboles.

Las pruebas en el túnel de viento mostraron que las capacidades planeadoras de cada especie de salamandra se corresponden con la altura a la que suelen viviry, de esta manera, las salamandras que pasan su tiempo principalmente en el suelo no poseen las facultades ni la competencia que otras especies, como la salamandra errante o la salamandra arbórea (A. lugubris) que viven en árboles como los robles y que fueron muy eficaces para flotar, deslizarse y planear.

Las salamandras menos arborícolas, Ensatina eschscholtzii que habita en el suelo del bosque, y la salamandra A. flavipunctatus que solo trepa a los árboles de manera ocasional, se agitaron en el túnel de viento de manera poco útil. “Las dos especies menos arbóreas se agitan mucho. Lo llamamos movimiento ondulante ineficaz porque no se deslizan, no se mueven horizontalmente, se retuercen sin habilidad en el túnel de viento”, explica Brown. En definitiva, estas salamandras pletodóntidas que habitualmente viven en el suelo tardan más en adoptar una postura de paracaidista, lo hacen con mucha menos frecuencia y con un efecto menor en la aerodinámica durante la caída libre.

La reflexión final es interesante y, como todo en biología se debe hacer a la luz de la evolución: “estos planeos son una novedad, algo inesperado en un grupo de animales que conocíamos bien, pero también ilustra la urgencia con la que los animales que viven en los árboles deben desarrollar la capacidad aérea, incluso si no tienen alas”.

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Referencias científicas y más información:

Christian E. Brown et al. “Gliding and parachuting by arboreal salamanders” Current Biology, 2022, DOI:10.1016/j.cub.2022.04.033

Robert Sanders “Skydiving salamanders live in world’s tallest trees” Berkeley News

Lentink, David “How Wingless Salamanders Fly” Nature, 2022, DOI:10.1038/d41586-022-01375-x.

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