¿Sáenz de Santamaría reconoce un delito de prevaricación?

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, arropa al cabeza de lista del PPC en las elecciones del 21D, Xavier García Albiol en una comida-mitin en Girona. EFE

Ojo a esta historia. Parece una arenga mitinera más, pero en realidad es un importante punto de inflexión de cara al 21-D y le puede salir caro a la autora de la frase. La vicepresidenta del Gobierno ha  venido a reconocer  que en España no hay separación de poderes. Y no hablamos de un juego de palabras retorcido y rebuscado. Ni mucho menos. Ha ocurrido este fin de semana en un mitin en Girona con militantes -arropando al candidato del PP a las elecciones, Xavier García Albiol en-, durante el cual Soraya Sáenz de Santamaría se ha jactado de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha conseguido que ERC y Junts per Catalunya (JxCat) no tengan líderes porque están descabezados”. Por eso ha pedido el voto para para el PP para “seguir liquidando el independentismo”.

Un momento, ¿ERC y Juntsxcat no tienen a sus líderes haciendo campaña en Cataluña porque han dimitido tras ser derrotados por Rajoy en un debate? ¿O uno está en la cárcel y otro en el exilio por la orden de detención dictada por la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela?

Pues va a ser que ni lo uno ni lo otro. Porque de las palabras de la vicepresidenta se discierne que es el Gobierno quien ha maniobrado para solicitar tanto la orden detención del ‘president’ cesado, como el arresto del ‘vicepresident’.

Así lo han entendido en JxCat quien denunciará, por presunta “prevaricación“, las palabras de la vicepresidenta del Gobierno. Así lo ha detallado el portavoz nacionalista Eduard Pujol quien también ha acusado a Rajoy de “poner y sacar gente de la prisión”. En este contexto, Pujol ha acusado al Gobierno de “saltarse el Estado de derecho tratando las leyes como si fueran un chicle” y ha remarcado que ahora que se “quitan la máscara”, la candidatura independentista llevará “a la Fiscalía” las palabras de la vicepresidenta del Gobierno, al considerar que un Ejecutivo “no pone gente en la prisión”.

El relevo lo ha cogido este domingo la presidenta de la Mesa del Parlament, Carme Forcadell, para quien las palabras de la vicepresidenta vienen a corroborar que los exconsellers y ‘los Jordis’ son “presos políticos”. “Gracias, Soraya, por confirmar que en España no hay separación de poderes y que es el Gobierno el que le dice a los tribunales lo que tienen que hacer”, ha señalado.

El caso es que, más allá de lo que suceda con la Fiscalía, el Gobierno acaba de regalarle un importante arsenal al nacionalismo catalán en la fase final de la campaña electoral. Así lo han destacado los principales candidatos al subrayar que las palabras de Santamaría evidencian que Rajoy tiene “miedo” de que el 21-D gane el cartel de JxCat, Carles Puigdemont, y ha llamado a votar su candidato para que, en la noche electoral, la vicepresidenta del Gobierno ponga la “misma cara que Arias Navarro la noche del 20N” de 1975, cuando falleció el dictador Francisco Franco.

El magistrado y portavoz territorial de Juezas y Jueces para la Democracia, Joaquim Bosch, también ha alertado de la gravedad de las declaraciones de Sáenz de Santamaría. “La vicepresidenta del gobierno dice que Rajoy ha descabezado a los partidos independentistas. Afirmar eso es dinamitar la separación de poderes y la independencia judicial. Y también implica pretender instrumentalizar la justicia y erosionar el Estado de Derecho”, ha señalado.

La metedura de pata de la vicepresidenta no le ha podido llegar en peor momento. Pocas horas antes de comparecer en el Senado para explicar el desarrollo de la aplicación del artículo 155 en Cataluña. Jornada calentita la que se espera en la Cámara Alta.