Síndic propone elecciones Cataluña duren dos días y se pueda votar desde casa

Agencia EFE
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Barcelona, 10 nov (EFE).- El Síndic de Greuges, Rafael Ribó, ha propuesto este martes estudiar la posibilidad de adoptar algunas medidas para garantizar que las próximas elecciones catalanas puedan celebrarse con garantías en caso de que persista la epidemia de la COVID-19, como alargar los comicios durante dos días y que se pueda votar desde casa o en un urna móvil.

Ribó ha pedido hoy consensuar un mecanismo que fije unos criterios "objetivos, sanitarios y constitucionales" para valorar si, cuando lleguen las fechas de inicio de la campaña electoral, se dan las condiciones adecuadas para celebrar las elecciones autonómicas.

También pide explorar si se podría hacer un trabajo legislativo inmediato, como la promulgación de una ley catalana electoral de carácter parcial o hacer una interpretación extensiva de la LOREG.

El defensor de los catalanes propone estudiar la posibilidad de crear "una junta electoral provisional", ampliar los plazos de solicitud del voto por correo hasta el día antes de las elecciones y estudiar mecanismos de voto domiciliario o urna móvil, además de ampliar a dos días la jornada electoral.

A raíz del anuncio de las elecciones al Parlament de Cataluña, previstas para el próximo 14 de febrero, en el contexto de pandemia por la COVID el Síndic ha abierto una actuación de oficio para estudiar las posibles afectaciones sobre derechos de los votantes.

El defensor de los catalanes augura que estas elecciones celebrarán con un estado de alarma vigente y, probablemente, con importantes restricciones de movilidad.

También es previsible que haya miles de electores con test positivo de PCR (o contacto estrecho) diagnosticadas pocos días antes de la jornada electoral, así como personas en situación de confinamiento, sea domiciliario o perimetral (y dentro de este de ámbito municipal, autonómico o internacional), que no puedan desplazarse a los colegios electorales.

Por eso, el Síndic vaticina que habrá un número importante de personas, que según las proyecciones científicas actuales podrían ser decenas de miles, que "quedarían materialmente excluidas de los mecanismos previstos en la legislación por el voto anticipado y no podrían hacer efectivo el derecho de sufragio activo".

Ribó también advierte que hay que tener presente la situación que se pueda vivir en los hospitales, en las residencias de personas mayores y de personas con discapacidad y las afectaciones al personal electoral (miembros de las mesas, personas apoderadas e interventoras, personal administrativo).

Por todo ello, el Síndic considera que "hay que prever y establecer un mecanismo legal que enmarque la celebración del proceso electoral, que sea fruto de un gran acuerdo de país, en el que se comprometan conjuntamente para poder llegar a un acuerdo entre el Govern y el conjunto de las candidaturas partidos políticos que concurren a las elecciones".

Se trataría, explica Ribó en un comunicado, de un mecanismo que debería recoger el acuerdo de los diferentes agentes del proceso electoral para fijar "unos criterios objetivos, sanitarios y constitucionales, para decidir si, llegada la fecha de inicio de la campaña electoral, se dan las condiciones para continuar con el proceso electoral o si es necesario proceder a un aplazamiento".

También pide fijar las bases para "garantizar, al máximo posible, el derecho de voto de todas las personas con derecho de sufragio activo y de minimizar la afectación del derecho por las situaciones de salud, confinamiento y aislamiento que puedan afectar una parte de la ciudadanía en las fechas de los comicios".

Este mecanismo -añade- debe contar con el estudio, los indicadores y el apoyo y el asesoramiento de un grupo de personas expertas, independientes, de ámbito nacional e internacional.

Y esta decisión de posible aplazamiento de las elecciones se debe tomar en una fecha predeterminada, que, a juicio del Síndic, no puede ir más allá del 15 de enero.

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