Sánchez esquiva la polémica por Bildu y presume del apoyo a sus presupuestos

Madrid, 17 nov (EFE).- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha esquivado este martes la polémica por el apoyo de EH Bildu a los Presupuestos, una posición que siguen censurando voces de su propio partido, y ha presumido de que las cuentas superaron el primer trámite parlamentario con un margen amplio.

Sánchez ha defendido en la sesión de control del Senado el apoyo de 198 diputados a la tramitación presupuestaria, en una intervención en la que no ha mencionado ni una sola vez a la formación abertzale ni las reticencias con las que han recibido algunos barones socialistas su predisposición a dar el sí a las cuentas del Gobierno.

Un apoyo que, según ha recordado hoy la ministra portavoz, María Jesús Montero, no está cerrado por completo y que ha partido en todo caso de conversaciones sobre "números y cuentas públicas" y no de otro tipo de demandas, según ha dicho la ministra, en alusión a la situación penitenciaria de presos de ETA.

Con Sánchez pasando de perfil sobre el asunto en el Senado, ha sido Montero la encargada de recordar tanto a los compañeros del PSOE como a las formaciones de derecha que ETA desapareció hace una década. Y ha puntualizado que Bildu tiene representación legal en el Congreso y, por tanto, puede alcanzar acuerdos con el Ejecutivo, como lo hace cualquier otro partido.

"Cuantos más apoyos cuente el presupuesto, mejor", ha zanjado la ministra portavoz, que ha lamentado que Vox y el PP estén más "en el regate corto" que en contribuir a la mejora de un país sumido en una pandemia.

"Ojalá el total, el 100 por cien de los diputados, dieran su apoyo a estas cuentas", ha pedido Montero, que ha reafirmado además la intención del Gobierno de "consolidar una mayoría lo más amplia posible" de apoyos de otros partidos de cara al avance de la legislatura, contando tanto con los socios de investidura como con Cs.

Se ha escudado Montero en su papel de Gobierno para no entrar en la polémica con los barones socialistas, que ante las protestas de Sánchez por airear las diferencias replicaron ayer que estarían encantados de ser leales si alguna vez se contara con ellos en privado y no se enterasen de ellas "porque Iglesias las cuenta en público".

Les ha respondido la portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, que ha asegurado que en la dirección del partido escuchan a sus "mayores", pero que ahora le toca a una "nueva generación" dirigir el país y también al propio partido socialista.

"Somos una nueva generación a la que le toca dirigir el país y la dirección del Partido Socialista Obrero Español", ha dicho en rueda de prensa en el Congreso, donde el presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, ha negado que haya ningún acuerdo cerrado con EH Bildu sino voluntad de entenderse.

En el Senado, Sánchez se ha defendido de las críticas del PP y ha augurado que ni ellos ni Vox impedirán la aprobación de unas cuentas que son "beneficiosas e indispensables" para España, que acabarán, ha augurado, con el "bloqueo parlamentario" y permitirán entrar "en una fase necesaria, que es la de la estabilidad".

"Nunca antes una votación ha servido para introducir a Bildu en la dirección del Estado", ha denunciado el portavoz del PP en el Senado, Javier Maroto, en alusión a las palabras del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias.

"Cualquier persona del PP, ayer, hoy y mañana, puede decir que Bildu representa lo peor de la política española, y usted no puede insinuarlo hoy, porque, si lo hiciera, perdería el presupuesto, el Gobierno y hasta el colchón de la Moncloa", le ha incidido.

Ante esto, Sánchez se ha preguntado: "¿Dónde está la derecha y qué ha hecho en medio de esta pandemia?", y ha acusado al PP de intentar derribar al Gobierno con una forma de hacer política llena de falsedades y de "fake news", que, ha avisado, ya ha sufrido una "derrota estrepitosa" en los EE. UU.

(c) Agencia EFE