Sánchez: "La democracia española puso fin a un Gobierno sentenciado"

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Cuatro años después de la moción de censura que tumbó el Gobierno de Mariano Rajoy y convirtió a Pedro Sánchez en presidente, éste ha regresado al Congreso con aquella imagen en la mente. El mandatario español ha reunido este miércoles a los diputados y senadores socialistas en el Salón Ernest Lluch de la Cámara Baja, donde ha hecho un repaso de todos los logros y retos a los que se ha enfrentado el Ejecutivo de coalición a lo largo de estos últimos cuatro años.

Tras reproducir un vídeo con las principales medidas y leyes aprobadas por el Gobierno durante esta legislatura, Sánchez ha comenzado su intervención recordando que esta es “una fecha muy señalada para la democracia española”. Así, el presidente ha recordado que fue un 1 de junio el día en que “la democracia española puso fin a un Gobierno sentenciado”, mediante un instrumento “legítimo y constitucional” como fue la moción de censura.

En esa línea, Pedro Sánchez ha reconocido que no entraba en sus planes tener que hacer frente a adversidades como la tormenta Filomena, la pandemia del coronavirus, la erupción del volcán de Cumbre Vieja en La Palma y mucho menos a los efectos de la invasión rusa en Ucrania. Con todo, el líder del Ejecutivo ha destacado que “podemos afirmar con orgullo, pese a todas las adversidades y ante una oposición que claramente es destructiva, que España cuenta con un Gobierno ejemplar”.

La lucha contra la corrupción

“Ejemplar”, un adjetivo que Sánchez ha advertido que repetiría constantemente durante su intervención por el propio motivo que desencadenó la moción de censura, la de poner fin a un Gobierno del PP asediado por los casos de corrupción.

Nuestros enemigos se llaman desigualdad, corrupción e intoleranciaPedro Sánchez, presidente del Gobierno

“Como afirmé en el discurso de la moción de censura, la corrupción destruye lo más importante de la democracia, la fe de la ciudadanía en las instituciones”, ha destacado Sánchez, apuntando que “el PP mira a la corrupción de la misma manera y reacciona de la misma forma: mirando hacia otro lado”. También ha dejado una velada referencia a Pablo Casado, al señalar que los populares son capaces de sustituir a su líder por denunciar un caso de corrupción.

La ejemplaridad, el juego limpio, es lo mínimo y básico en una democracia... pero hace cuatro años no era la norma en la política española”, ha indicado el presidente señalando claramente a los populares: “No lo fue después de la victoria electoral del PP en la década de 2010”.

Frente a todo esto, Sánchez ha recordado que los enemigos del PSOE y del Gobierno no son otras formaciones políticas. “Nuestros enemigos se llaman desigualdad, corrupción e intolerancia”, ha sentenciado, apuntando que nunca han dejado de combatirlos un solo mes.

Además, ha recordado el contexto de dificultad que ha atravesado el Ejecutivo. “El Gobierno de coalición ha tenido que afrontar tiempos muy duros y que, a pesar de los pronósticos de los agoreros, está siendo capaz de sacar el país adelante”, ha resuelto, advirtiendo también de una feroz oposición: “España va a seguir avanzando aunque la derecha y ultraderecha sigan poniendo palos en la rueda”.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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