Sánchez defiende ante la OTAN más gasto en defensa: "Putin no va a lograr sus objetivos"

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha enfatizado esta mañana, ante la cúpula de la OTAN, la necesidad de aumentar el gasto en defensa en estos tiempos convulsos, protagonizados por la creciente amenaza rusa. Ya el pasado marzo explicó en el Congreso que no quedaba otra, que estaba dispuesto a elevar el montante destinada a esta materia al 2% del PIB nacional, que es lo que reclaman desde el cuartel general de la Alianza. Hoy lo ha repetido ante su secretario general, Jens Stoltenberg, en los actos por el 40º aniversario de la adhesión de nuestro país a la organización.

Sánchez, tras verse con Stoltenberg en La Moncloa, ha pronunciado un discurso en el Teatro Real de Madrid en el que ha insistido en que es preciso poner más carne -euros- en el asador con el fin de garantizar la estabilidad y la seguridad de España y que conflictos como el de Ucrania no pongan en riesgo el actual modelo democrático.

“Voy a transmitir a los españoles que debemos hacer ese esfuerzo, porque mucho mayor es el coste de quedarse de brazos cruzados mientras se pone en jaque lo más elemental, lo más fundamental de nuestra sociedad, como es la libertad y nuestro modelo de convivencia pacífica y democrática”, ha advertido Sánchez. Amenazas siempre hay, pero Ucrania nos ha hecho “abrir los ojos” como sociedad, no sólo en España sino en toda Europa, y ahora se entiende mejor que “la unidad es esencial” para preservar la seguridad y de que ésta “no está garantizada de forma indefinida” y pude “corromperse” si no se actúa.

“La democracia que nuestras sociedades disfrutan y nuestra prosperidad necesitan imperiosamente de las seguridad. Cuando la seguridad está en peligro, todos sus fundamentos corren el riesgo de colapsar”, ha advertido.

La democracia que nuestras sociedades disfrutan y nuestra prosperidad necesitan imperiosamente de las seguridad. Cuando la seguridad está en peligro, todos sus fundamentos corren el riesgo de colapsar

Los más de 300 invitados al acto, desde el rey Felipe a prácticamente todos los secretarios generales de la Alianza, pasando por los expresidentes españoles -Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero-, han escuchado al presidente remarcar que “no hay otro camino”. Un aviso para quienes no ven necesario más gasto en la materia, incluso en estos tiempos. Los tiene hasta en el Consejo de Ministros, como socios.

“Somos muy conscientes de ello (...). Si queremos ofrecer un legado de libertad y democracia a las futuras generaciones, hay que tomar decisiones que refuercen nuestra alianza y la doten de las herramientas y capacidades adecuadas para abordar lo desafíos que tenemos por delante”, ha remarcado. Y el dinero es parte de esas decisiones. Lo que no ha dado es detalles de en qué cristalizará esa apuesta, cómo subirá el presupuesto, a qué medidas concretas de destinarán esos euros.

La partida de defensa para el presente ejercicio representa el 1,03% del PIB y la meta que se ha marcado el Ejecutivo es duplicarla en 2024. Es de los más rezagados en inversión, junto a Bélgica y Luxemburgo, aunque siempre ha defendido Madrid su contribución en material y efectivos, que no todo es el dinero. Ahora mismo, sólo Grecia, que lidera el gasto en el seno de la Alianza Atlántica, más Polonia, Reino Unido, Croacia, Estonia, Letonia y Lituania, además de EEUU, rebasan el umbral del 2% que Bruselas lleva años reclamando.

Sánchez ha indicado que la cumbre de la OTAN que se celebrará exactamente dentro de un mes en Madrid debe marcar los pasos de la organización, en lo defensivo y en los valores, y que el “compromiso” de España se mantiene fiel en este objetivo, pasadas cuatro décadas. Hay que “revitalizar” la Alianza y hacerlo juntos.

Foto de familia del acto central del 40º aniversario de España en la OTAN, en Madrid. (Photo: Europa Press News via Getty Images)
Foto de familia del acto central del 40º aniversario de España en la OTAN, en Madrid. (Photo: Europa Press News via Getty Images)

Foto de familia del acto central del 40º aniversario de España en la OTAN, en Madrid.  (Photo: Europa Press News via Getty Images)

El presidente del Gobierno ha destacado la importancia “trascendental” de la entrada de España en la OTAN, un proceso iniciado en 1982. Ha recordado el papel esencial de los distintos presidentes de Gobierno, desde Leopoldo Calvo Sotelo, que fue quien lo impulsó de inicio. “España fue el primer país en integrarse en la OTAN por decisión popular”, ha destacado Sánchez, recordando el referéndum de la OTAN por el que la ciudadanía dijo sí con un 56,85% de síes.

Sánchez ha hecho referencia en su discurso a las “atrocidades” cometidas por Rusia en la guerra de Ucrania: “Nos enfrentamos al mayor desafío de la OTAN en su historia reciente. (Vladimir) Putin no va a lograr sus objetivos”. “Hoy nuestra seguridad está amenazada por el régimen de Putin y hay que reforzar nuestra capacidad de disuasión con más inversión en defensa”, ha defendido el jefe del Ejecutivo, que ha calificado de “inquebrantable” el apoyo a régimen de Kiev: “Apoyar a Ucrania con determinación es la única manera de garantizar que la Europa y el mundo que hemos construido tengan un futuro seguro”.

“Los aliados hemos decidido estar en el lado correcto de la historia, defendiendo la paz y el derecho internacional, y hacerlo con convicción y sin temor, promoviendo todos aquello que defendemos: un mundo más justo, próspero y seguro”, ha ahondado.

Un papel central, clave, vital

En su discurso, Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, se ha referido con cariño a España, que “se unió con orgullo a familia de naciones libres y democráticas” hace cuatro décadas, un tiempo de “cambios increíbles” en los que la Alianza siempre ha contado con Madrid.

“España ha estado unida con sus aliados, manteniendo la seguridad en todo el  área euroatlántica, protegiendo pueblos y valores compartidos, ayudando a cambiar y adaptar nuestra alianza a los nuevos desafíos”, ha ensalzado.

España tiene una posición privilegiada para la defensa, y el secretario general así lo ha resaltado: tiene “costas mediterráneas y atlánticas” y, por tanto, una “posición estratégica vital”, porque es “un cruce de caminos, una frontera entre continentes y un puente entre culturas”. Asegura que nuestro país protagoniza un “papel central” a la hora de “protegernos de amenazas desde todos puntos cardinales”.

En un tono ceremonioso, ha aplaudido la capacidad de España de, una vez dentro de la OTAN, modernizar su fuerza militar y ser “más capaz y más desplegable” por el mundo, lo que le ha hecho tener “un papel clave en misiones internacionales”. Ha citado dos, expresamente: aquellas en las que se ha “ayudado a mantener la estabilidad en los Balcanes occidentales” y la misión de Afganistán, acabada el agosto pasado. En total, 119 militares españoles se han dejado la vida en el exterior, bajo bandera de la OTAN, y a ellos y a sus familias ha mandado Stoltenberg un sobrio recuerdo.

Ahora, ha explicado, es especialmente “crucial” la misión de entrenamiento que España desempeña en Irak “para ayudar a asegurar que el Daesh nunca vuelva”, los pilotos desplegados en el Báltico y los misiles balísticos desplegados en Rota (Cádiz). “Es una muestra de que juntos estamos preparados para defender cada centímetro de territorio aliado”, venga de donde venga la amenaza. Stoltenberg ha aplaudido que esta defensa, en el caso de España, se acomete con una dedicación y profesionalidad que siempre le ha “impresionado”.

Metido en harina, ha abordado la guerra de Ucrania, que todo lo protagobiza ahora. Dice que es una contienda “brutal y sin provocación”, y que la respuesta a Moscú ha de ser “fortalecer la disuasión y la defensa”, como ha hecho nuestro país, enviado tropas adicionales, buques y aviones. También ha aplaudido la ayuda en seguridad y ayuda humanitaria, porque va a apoyar “el derecho de autodefensa consagrado en la carta la ONU”, con el fin de “terminar la guerra y lograr una solución política que los ucranianos merecen y todos queremos”.

España ha estado unida con sus aliados, manteniendo la seguridad en todo el  área euroatlántica, protegiendo pueblos y valores compartidos, ayudando a cambiar y adaptar nuestra alianza a los nuevos desafíos

España ha sido importante en la historia de la OTAN, recuerda, porque en 1997, en la primera cumbre que se hizo en Madrid, se abrieron conversaciones para que que entrasen Hungría, Polonia y República Checa. “Antiguos adversarios que se convirtieron en nuevos amigos”, dice. Era una “nueva era de esperanzas y aspiraciones”, en un momento de política de puertas abiertas que “ayudaron a extender la democracia y la prosperidad, un éxito histórico”.

Ahora viene la segunda cumbre de Madrid, el 29 y 30 de junio, y el contexto “es muy diferente”, no hay aquella “eclosión fresca de libertad sino una explosión fría de conflicto”, con Rusia “librando una guerra de agresión”. Hay regímenes totalitarios, añade, que quieren “minar” el sistema internacional, y entre ellos cita también expresamente a China, que amenaza “la seguridad y los valores” de la OTAN, aliada de Putin. Stoltenberg ha pasado de puntillas por otros dolores de cabeza que no se van, pero que Ucrania opaca, como el yihadismo, las nuevas amenazas nucleares, la guerra híbrida o el cambio climático y sus efectos.

Por eso en Madrid toca marcar “el camino para década que viene”, en una cita en la que se “reseteará” la OTAN -la misma que decía el francés Emmanuel Macron que estaba en “muerte cerebral” y que ha revivido y se ha ensanchado a costa de la guerra de Ucrania- y se unirán a la Alianza Finlandia y Suecia. Otra vez se viene una cumbre histórica, por más que sea tan distinta. “Es una oportunidad importante de reafirmar nuestro compromiso con los valores de la OTAN”, indica su máximo responsable, repitiendo, insistente, en la necesidad de que se alineen EEUU y Europa.

“Mientras miramos al futuro, España continuará desempeñando un papel fundamental, porque en esta era de competencia global cada vez mayor nuestra unidad es nuestra fortaleza”, concluye.

“Un paso histórico”

También el rey Felipe ha asegurado este lunes que la adhesión de España a la OTAN hace 40 años fue “un paso histórico” tras la “ejemplar” transición democrática que emprendió una vez acabada la dictadura, ademas de marcar su posición futura como “Estado responsable de la comunidad internacional”, informa EFE.

“Fue un paso histórico tras nuestra ejemplar transición hacia una sociedad democrática y moderna, que nos permitió integrarnos plenamente en la esfera política europea y atlántica y, en definitiva, internacional”, ha remarcado el jefe del Estado al hacer balance de lo que han representado las últimas cuatro décadas para España y su relación con la organización militar.

Además de ser “un punto de inflexión en el devenir histórico como nación”, para el monarca, la OTAN permitió a España “comenzar a caminar por la senda de la libertad, los derechos humanos y la seguridad compartida”.

El rey también ha destacado la repercusión que la entrada en la OTAN tuvo para la modernización de las Fuerzas Armadas y ha apuntado que la Alianza Atlántica también se favoreció de la situación estratégica de España y de su compromiso de su aportación militar.

Con vistas a la cumbre en Madrid, Felipe VI ha expresado el compromiso de España en contribuir a que la organización militar sea “más fuerte, más inteligente, más eficiente y mejor preparada y equipada” para hacer frente a las actuales amenazas. Para que esta meta sea un éxito, ha defendido la asociación efectiva entre la OTAN y la UE al compartir ambas los mismos desafíos.

“Asumimos este proyecto con la mayor responsabilidad y siendo plenamente conscientes de la dimensión histórica de la cumbre, por lo que España no escatimará esfuerzos para garantizar su éxito. La realidad estratégica lo demanda”, ha señalado el rey. Felipe VI se ha hecho eco del deseo del Gobierno de que la cumbre de Madrid consensúe una nueva estrategia de la OTAN que incluya el flanco al sur del Mediterráneo ante la amenaza que representa el terrorismo yihadista y otros actores “estatales y no estatales” que no comparten los valores democráticos.

Felipe VI ha reiterado que la invasión rusa de Ucrania representa “una inaceptable agresión”, porque pone en riesgo la soberanía e integridad territorial de este país y amenaza “la paz de todo el continente europeo y del orden internacional basado en reglas”.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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