Sánchez, debilitado políticamente, anuncia la vuelta del fútbol y de los turistas a España

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, anunció el próximo regreso de la liga de fútbol y de los turistas extranjeros, mientras busca apoyos en el Parlamento para prolongar el confinamiento contra la pandemia de COVID-19.

"Lo más duro ha pasado (...) la gran ola de la pandemia ha sido superada", afirmó durante una rueda de prensa.

España es uno de los países más castigados por la pandemia, que ha causado allí 28.628 muertos.

Sánchez, que no tiene mayoría absoluta en el Parlamento, logró que este miércoles se aprobara, por los pelos, una prolongación del estado de alarma hasta el 6 de junio inclusive, una medida de excepción decretada el 14 de marzo.

El gobierno considera indispensable mantenerlo para seguir limitando la libertad de circulación durante el desconfinamiento, planificado por fases hasta finales de junio.

Sin embargo, la cuarentena se está topando con un rechazo cada vez mayor, tanto en el Parlamento como en la calle, donde el uso de mascarilla es obligatorio desde el 21 de mayo.

Como para soltar lastre, Sánchez anunció que "a partir del 8 de junio volverá la Liga de fútbol".

El campeonato de fútbol profesional lleva suspendido desde mediados de marzo.

Además, se permitirá la llegada de turistas "a partir de julio". El 12 de mayo, el gobierno impuso una cuarentena de dos semanas para todos los visitantes hasta que termine el confinamiento.

"Los turistas extranjeros (...) pueden desde ya planificar sus vacaciones en nuestro país", anunció.

Esta autorización es crucial para el segundo destino turístico del mundo, donde el sector representa un 12% del PIB.

"Garantizaremos que los turistas no correrán ningún riesgo y tampoco nos traerán riesgos a nuestro país", aseguró Sánchez.

El socialista también anunció que a partir de junio se pondrá en marcha una renta mínima vital, de la que podrían beneficiarse 850.000 hogares, por un coste anual de unos 3.000 millones de euros.

España se ha visto confrontada a una fuerte explosión de la pobreza a causa de la suspensión de la actividad económica -ordenada para atajar la pandemia-, que obligó a miles de personas a recurrir a los bancos de alimentos por primera vez en su vida.

- Frágil coalición -

"Estamos a un paso de la victoria, pero tenemos que recordar que el virus no ha desaparecido y que lo que tenemos que hacer es mantenerlo a raya. Es imprescindible, yo diría vital, no relajarnos", alertó no obstante el presidente.

La gestión de la pandemia por parte del ejecutivo llevó a miles de personas a manifestarse este sábado, tanto en Madrid como en otras ciudades del país, a bordo de sus vehículos.

El gobierno fue "incapaz de proteger a su pueblo, a sus mayores y a sus [trabajadores] sanitarios", denunció el líder del partido de ultraderecha Vox, Santiago Abascal, en un bus de dos pisos en Madrid.

El gobierno de Sánchez depende de una frágil coalición entre los socialistas y el partido de izquierda radical Podemos, y requiere de apoyos parlamentarios para sacar adelante sus iniciativas.

"Su mayor error es pactar con terroristas para decidir sobre la salud de 40 millones de españoles", denunció Marina Samber, de 51 años, en alusión al acuerdo alcanzado el miércoles con el partido independentista vasco EH Bildu para que se abstuviera durante la votación sobre el estado de alarma.

Esa formación despierta rechazo en buena parte de los españoles, que la ven como una heredera del partido Batasuna, ilegalizado por haber sido el brazo político del antiguo grupo separatista armado ETA.

Por otro lado, el gobierno decretó un luto oficial de diez días a partir del martes en homenaje a las víctimas de la pandemia, anunció Sánchez.

A partir del lunes, Madrid y Barcelona, los dos principales focos de contagio en España, podrán reabrir las terrazas de sus bares, los hoteles y los museos, con estrictas limitaciones en el número de clientes, como ya hiciera la mitad del país hace dos semanas.

Las zonas más avanzadas en la salida del confinamiento, donde viven 22 millones de personas, pasaran a la fase siguiente, que permite la reapertura de playas, piscinas, teatros y cines, con límite de aforo.