Sánchez y Aragonès se emplazan a una próxima reunión por el espionaje

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Barcelona, 6 may (EFE).- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Generalitat, Pere Aragonès, han acordado este viernes mantener próximamente una reunión para abordar la polémica provocada por el espionaje a dirigentes independentistas y, entre ellos, el máximo responsable del Govern.

Sánchez y Aragonès han coincidido en Barcelona en la clausura de las jornadas anuales del Cercle d'Economía y han mantenido una conversación en la que el president le ha urgido a un cara a cara ante una situación que, según fuentes de la Generalitat, le ha trasladado que es "muy grave".

El jefe del Ejecutivo ha aceptado ese encuentro, según ha informado Moncloa, porque considera que hay que resolver la situación y hay que pensar en los ciudadanos catalanes.

La charla entre ambos, de dos minutos y medio y de pie, ha sido a a la llegada de Sánchez a la entrada del hotel en el que se han celebrado las jornadas del Cercle.

Aragonès esperaba junto a la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez; el titular de Cultura y Deporte, Miquel Iceta; la delegada del Gobierno en Cataluña, Maria Eugènia Gay; el teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona Albert Batlle; y el presidente del Cercle d'Economia, Javier Faus.

El presidente del Gobierno ha saludado primero al jefe del Govern y después al resto, y al concluir los saludos se ha dirigido de nuevo al lugar en el que se encontraba Aragonès y ha conversado con él mientras esperaban la llegada a ese punto de Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

El Cercle le había otorgado el premio a la Construcción Europea, que se ha entregado inmediatamente antes de que Sánchez clausurara las jornadas.

Aragonès ha acudido por la presencia de la presidenta de la Comisión y se ha quedado junto a ella a escuchar el discurso del presidente del Gobierno aunque no lo ha aplaudido al finalizar como sí ha hecho el resto de asistentes.

Ha sido mientras esperaban a Von der Leyen cuando Aragonés ha expuesto a Sánchez que la situación provocada por el espionaje es muy grave y que es necesario que se vean de forma "urgente" para tratar este asunto.

El presidente del Gobierno ha respondido afirmativamente a esa petición en consonancia, según las fuentes del Gobierno, con su apuesta por el diálogo a la que se ha referido en su intervención en la clausura del Cercle.

En ese discurso no ha hablado explícitamente de la polémica por el espionaje, pero ha comenzado expresando su "profundo respeto" por Cataluña, su sociedad y sus instituciones y garantizando su "firme voluntad de continuar avanzando en el diálogo, la negociación y el acuerdo".

"No hay propósito más noble ni meta que merezca más la pena para cualquier responsable político, crea en lo que crea y represente la ideología que represente, que construir convivencia para nuestros ciudadanos", ha añadido.

Sánchez ha recalcado que esa es su convicción y por ella va a seguir trabajando mientras sea presidente del Gobierno.

Su intención, según ha asegurado, es mantener la hoja de ruta prevista hasta agotar la legislatura y a pesar de "turbulencias" que se ha mostrado convencido de que pasarán y que ha dicho que el Gobierno no está dispuesto a alimentar.

No ha habido ocasión en estas jornadas de preguntar directamente a Sánchez por el caso del espionaje, ya que a diferencia de lo que es habitual, sólo ha pronunciado su discurso pero no ha habido las preguntas posteriores que se habían hecho todos los años por parte del director del Cercle sobre asuntos de actualidad política y económica.

La coincidencia de Sánchez y Aragonès en Barcelona ha sido un día después de que se desvelara en la comisión de secretos oficiales del Congreso que el Centro Nacional de Inteligencia había espiado entre los dirigentes independentistas al president.

Un hecho que le llevó a reclamar de forma inmediata una reunión con Sánchez reiterando sus solicitudes en ese sentido hechas en días anteriores.

En una entrevista en Catalunya Radio antes de su encuentro con Sánchez, Aragonès había afirmado que la confianza con el Gobierno "está rota, está a cero" y que si el presidente quiere reconstruirla "es imprescindible actuar con transparencia y asumir responsabilidades".

También ha participado en la última jornada del Cercle el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, aunque no ha coincidido ni con Sánchez ni con Aragonès.

En su intervención se ha referido a la polémica por el espionaje al señalar que "lo que ha pasado esta semana en la política nacional y que ha afectado a la política catalana es la antipolítica".

Frente a esas prácticas ha afirmado que él ofrece un proyecto que se resume en garantizar la estabilidad política y económica.

Del espionaje ha hablado la vicepresidenta primera del Ejecutivo, Nadia Calviño, quien, en una entrevista en TV3, ha explicado que "normalmente el Gobierno no sabe cómo los servicios de inteligencia" logran sus informaciones y que "no ha habido una orden política para ese espionaje".

Por su parte, el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha mostrado en las redes sociales su indignación por los hechos: "Iros a la mierda todos los que habéis violado nuestras vidas y las de nuestras familias".

(c) Agencia EFE

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