Lo que los rusos han dejado atrás, además del destrozo, en su huida de Jersón

La bandera ucraniana ondea ya desde hace varios días en la ciudad de Jersón después de que a principios del mes de noviembre las tropas de Rusia abandonaran la ciudad y retrocedieran hasta la orilla oriental del río Dniéper, que atraviesa la región. De este modo, Kiev recuperó la única capital de provincia que había sido capturada por el ejército del Kremlin desde el inicio de la invasión el pasado 24 de febrero.

La huida de Jersón se ha entendido como otro humillante revés para Vladímir Putin y un punto de inflexión en la guerra. No obstante, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se mostró bastante cauto y pidió calma y serenidad a sus ciudadanos advirtiendo de que “el enemigo no hace regalos”.

La llamada a la calma de Zelenski no pudo evitar que los habitantes de Jersón celebraran la retirada de Rusia y recibieran con júbilo a las tropas ucranianas. Y es que han sido ocho meses de ocupación que aún se deja sentir en la ciudad por las minas y todo lo que las tropas del Kremlin dejaron atrás en su huida.

Más historias que te pueden interesar: