Rusia mató a cientos de civiles con armas prohibidas en Járkov, denuncia Amnistía Internacional

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Trabajadores de emergencias atienden a dos civiles heridos por un bombardeo ruso en Jarkov, el pasado 17 de abril. (Photo: Felipe Dana via AP)
Trabajadores de emergencias atienden a dos civiles heridos por un bombardeo ruso en Jarkov, el pasado 17 de abril. (Photo: Felipe Dana via AP)

Trabajadores de emergencias atienden a dos civiles heridos por un bombardeo ruso en Jarkov, el pasado 17 de abril.  (Photo: Felipe Dana via AP)

El uso indiscriminado por Rusia de armamento prohibido como bombas de racimo ha causado la muerte a cientos de civiles en la ciudad ucraniana de Járkov, según una investigación desvelada este lunes por Amnistía Internacional (AI).

En su informe Cualquiera puede morir en cualquier momento (Anyone can die at any time), la organización acusa a las tropas rusas de bombardear indiscriminadamente barrios residenciales de Járkov con cohetes que por su naturaleza tienen escasa precisión para alcanzar objetivos determinados.

Los investigadores de AI hallaron pruebas del uso reiterado de municiones de racimo 9N210 y 9N235, así como de minas dispersables, prohibidas todas ellas por los tratados internacionales.

“La población de Járkov se ha enfrentado a incesantes bombardeos indiscriminados en los últimos meses, que han matado y herido a cientos de civiles”, dijo en un comunicado Donatella Rovera, asesora general sobre respuesta a las crisis de Amnistía Internacional. Rovera consideró “escandaloso” el uso de ese armamento y agregó que evidencia “el absoluto desprecio” de Rusia por las vidas de los civiles.

“Las fuerzas rusas responsables de estos terribles ataques deben rendir cuentas por sus acciones, y las víctimas y sus familias deben recibir una reparación completa”, señaló la responsable de AI.

El bombardeo de Járkov comenzó el 24 de febrero, al mismo tiempo que la invasión rusa de Ucrania, aunque el Ejército ruso cejó a mediados de mayo en sus intentos por controlar la ciudad, donde más de un millón y medio de personas vivían al comienzo de la guerra.

Los barrios residenciales del norte y del este de la ciudad han sido los más afectados por los bombardeos.

Según el director del departamento médico de la administración militar regional de Járkov, desde que comenzó el conflicto en la región de Járkov habían muerto 606 civiles y otros 1.248 habían resultado heridos.

Las fuerzas rusas responsables de estos terribles ataques deben rendir cuentas por sus acciones, y las víctimas y sus familias deben recibir una reparación completa

Amnistía recuerda que, pese a que Rusia no es signataria de la Convención sobre Municiones en Racimo o la Convención sobre la Prohibición de las Minas Antipersonal, está sujeta al derecho internacional humanitario, que prohíbe los ataques indiscriminados.

La organización cita algunos ejemplos del uso de ese armamento como un bombardeo en la tarde del 15 de abril, cuando al menos nueve civiles murieron y otros 35 resultaron heridos, entre ellos varios menores, por municiones de racimo en la calle Myru, en el barrio de Industrialni.

Los médicos extrajeron fragmentos metálicos de los cuerpos de pacientes, como los característicos trozos de varillas de acero que contienen las municiones de racimo 9N210 y 9N235.

La ONG recuerda que los cohetes no guiados -como los Grad y los Uragan, que utilizan las fuerzas rusas- tienen un margen de error de cien metros y “son intrínsecamente imprecisos, por lo que sus efectos son indiscriminados cuando se utilizan en zonas pobladas”.

Amnistía también recuerda que las fuerzas ucranianas lanzan a menudo ataques desde barrios residenciales, poniendo en peligro a la población civil de estas zonas.

“Esta práctica viola el derecho internacional humanitario, pero no justifica en absoluto los repetidos ataques indiscriminados de las fuerzas rusas”, según el informe.

Una mujer pasa ante el cuerpo de un civil muerto en Jarkov, el pasado 26 de mayo. (Photo: Bernat Armangue via AP)
Una mujer pasa ante el cuerpo de un civil muerto en Jarkov, el pasado 26 de mayo. (Photo: Bernat Armangue via AP)

Una mujer pasa ante el cuerpo de un civil muerto en Jarkov, el pasado 26 de mayo.  (Photo: Bernat Armangue via AP)

El cerco se redobla en Severodonetsk y Ucrania cede

Sobre el terreno, el ejército ruso, con el apoyo de la artillería, ha logrado asaltar la estratégica ciudad de Severodonetsk, en el este de Ucrania, y mantiene rodeadas a las tropas ucranianas que quedan en la zona.

Según el último informe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Ucrania, en su ofensiva sobre esta ciudad, que podría dar a los rusos el control de toda la región de Lugansk, “el enemigo tuvo un éxito relativo”, porque no ha expulsado del todo a las tropas ucranianas y, por ello, “la lucha continúa”, asegura en su página de Facebook.

Así, “las fuerzas de ocupación se centran en operaciones ofensivas para rodear a las tropas ucranianas en las áreas de Severodonetsk y (y la cercana) Lisychansk, y para bloquear las rutas logísticas desde Bakhmut”, otra población de la zona. “Los invasores trasladaron más de 80 unidades de armas y equipo militar, incluidos vehículos blindados pesados ​​y sistemas de artillería, hacia las localidades de Kreminna y Starobilsk”, también cerca de Severodonetsk.
 Con este armamento, los ucranianos reconocen que las tropas locales han tenido que dejar el centro de la ciudad.

En la región de Járkov , vecina de Donestsk, y cuya capital es la segunda ciudad más importante del país, “las unidades enemigas continúan enfocando sus esfuerzos principales en llevar a cabo la defensa posicional y prevenir el avance de las tropas ucranianas hacia la frontera”.

En esta zona, los rusos “llevaron a cabo operaciones de asalto en dirección a Ternove – Izbytske, que tuvieron un éxito parcial. El enemigo minó remotamente posibles rutas de avance de las unidades ucranianas en el área de Petrivka”, asegura el parte castrense.

En dirección a Slovyansk, otro de los objetivos de Moscú en la región de Donestk, “las unidades enemigas centraron sus esfuerzos en asaltar las localidades de Dolyna y Bohorodychne, pero no tuvieron éxito. El enemigo reemplazó más de 100 unidades de vehículos blindados dañados”, precisa el Estado Mayor.

El ejército ruso bloquea además la navegación civil en la parte noroeste del Mar Negro, denuncia el parte castrense.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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