Rusia, dispuesta a endurecer aún más su ley de 2013 contra la "propaganda" homosexual

Una espada de Damocles. Así definen los activistas el nuevo proyecto de ley en Rusia destinado a prohibir por completo cualquier promoción a favor de los derechos LGTB.

El proyecto viene a implementar nuevas y más duras restricciones en la ley vigente desde 2013 que prohibe en este país la "propaganda" a los menores sobre las "relaciones sexuales no tradicionales".

Para muchos, se trata de un paso ciertamente peligroso. Boris Konakov es activista LGTB en Rusia: "No lo entiendo", nos dice. "El Estado dice que soy propaganda, que mi personalidad es propaganda, que mi actividad es propaganda. Mi cara, que es medio de titanio, ha sufrido alguna vez la homofobia. Así que estoy esta propaganda me ha traumatizado más aún. Ella es más traumática para mí que yo para ella".

Si bien la ley de 2013 prohibía cualquier tipo de, según el Kremlin "propaganda homosexual" a menores de edad, la reciente ampliación de dicha ley prohibe difundir información al respecto también a los adultos. El controvertido proyecto de ley se aplica tanto a Internet, como al cine, la publicidad o los libros.

Los promotores del mismo aseguran que la comunidad LGTB no tiene en verdad nada que temer: "Nuestro proyecto de ley no es un acto de censura. No prohibimos el fenómeno LGBT", exponía en la Duma el diputado Alexander Khinshtein, uno de los principales promotores del proyecto de ley. "No prohibimos mencionarlo, solo decimos que la propaganda, es decir, la promoción positiva, la alabanza, las tesis de que es normal, y tal vez incluso mejor que las relaciones sexuales tradicionales, deben ser prohibidas".

Por lo pronto la primera lectura en la Cámara Baja ya ha sido aprobada por unanimidad tras su primera lectura, y tras dos más será firmada por el presidente Vladímir Putin. La Duma ha admitido además una serie de enmiendas que endurecerían aún más esta ley, prohibiendo cualquier información que pueda llevar a los menores de edad a querer cambiar de sexo.

Según el Centro de Investigación de la Opinión Pública de Rusia, la gran mayoría de la población, el 86 por ciento, no ha visto nunca ningún tipo de propapanda de relaciones sexuales no tradicionales.